Universidades de la Misión Alma Mater navegan en el olvido

El diecinueve de agosto, el Presidente de la Republica Hugo Chávez Frías, durante un discurso en cadena nacional desde Guayana, nos solicitó a todos los venezolanos que fuéramos “vigilantes de las grandes obras” que su gobierno lleva a cabo, para qué de esta manera si alguna se paralizara, le informáramos de tal situación. Haciendo uso de tan importante labor asignada quiero hacerle llegar el hondo pesar que nos envuelve por la paralización de no una, sino seis obras de envergadura de su gobierno, que de no llevarse a cabo echará por tierra la esperanza de acceso a estudios de calidad a más de ciento cincuenta mil estudiantes; los cuales se quedaran sin sede para realizar sus estudios universitarios.

La Misión Alma Mater nace con el propósito de transformar la educación superior, promoviendo la articulación territorial con el proyecto nacional de desarrollo, impulsando el Poder Popular y la construcción del Socialismo, garantizando el derecho de todos y todas a una educación superior de calidad.

La contratación de los proyectistas para realizar los proyectos de las diez universidades que se requerían bajo el nuevo concepto de país que se estaba instaurando, fue delegada por el entonces ministro de Educación Superior, Luis Acuña, al Consorcio Alba Bolivariana y Vialidad Sucre, empresa Cubano-venezolana, dando como resultado la firma de la contratación para la realización de los proyectos el siete de enero del 2008.

Las universidades a diseñar serian: Alma Mater Amazonas, Alma Mater Anzoátegui, Alma Mater Apure, Alma Mater Aragua, Alma Mater Carabobo, Alma Mater Ciencias Básicas, Alma Mater Lara, Alma Mater Distrito Capital (Universidad Comunal de Catia), Alma Mater Miranda y Alma Mater Vargas.

Desde ese entonces comenzó una carrera contra el reloj para diseñar en tiempo récor las diez universidades, ya que se tenía que iniciar cuanto antes la construcción de las mismas. La meta era que el Presidente de la Republica a su solicitud, pudiera inaugurar las diez universidades para la fecha de conmemoración del bicentenario. Haciendo grandes esfuerzos y sorteando contratiempos, los proyectistas logramos concretar las dos primeras fases de construcción para dar inicio a la materialización de las mismas, en ese momento nos sentíamos orgullosos de pertenecer a uno de los proyectos más ambiciosos del país, una oportunidad maravillosa, análoga a la que tuvo el gran maestro Carlos Raúl Villanueva en su época.

Lamentablemente hoy en día la realidad es otra. En la actualidad a los proyectistas se nos adeuda una gran cantidad de recursos; los cuales hemos estado solicitando en reiteradas oportunidades, por cuanto cumplimos con consignar la información necesaria para la construcción de los proyectos. Las obras de las diez universidades fueron paralizadas en su totalidad poniendo en riesgo de pérdida lo ejecutado en cada una de las mismas.

Los proyectistas nos vimos envueltos en un mar de incertidumbres y deudas ya que desde hace tres años no hemos podido logra que nos sean pagadas las valuaciones que quedaron pendientes, aun cuando fueron consignados ante el Consorcio, el MPPEU y la Fundación Propatria 2000, todo el material que hasta la facha había sido realizado para continuar con la construcción de las obras.

Desde que asumió la conducción del MPPEU la Ministra Yadira Córdoba, le planteamos la situación al nuevo gerente de Planta física de la institución, para que ordenara la revisión de los proyectos y así emitiera la autorización del pago por los trabajos realizados. Este último solo nos ha dicho de forma verbal que el ministerio no cuenta con los recursos necesarios para contratar al personal especializado, que pueda realizar la revisión de los proyectos y emitir de esta manera la autorización de pago.

Cuando los proyectistas nos enteramos, por cadena nacional, que el Presidente de la Republica había autorizado y aprobado los recursos para la continuación de las obras de cuatro de las universidades Alma Mater, solo nos trajo mayor angustia, ya que ahora veíamos como se dejaban a un lado el resto de las universidades, desconociendo la importancia y el trabajo que en proyecto y en obra se había adelantado hasta la fecha.

A tres años de realizarse el último pago, los contratos de los proyectistas siguen abiertos ya que no se ha recibido ninguna respuesta formal sobre el cierre y la cancelación de las deudas que el ministerio tiene con los directamente involucrados. Por todo lo anteriormente expuesto hacemos un llamado a la Ministra Yadira Córdoba para que se pronuncie a la brevedad posible sobre la solución de esta problemática que se presenta desde finales del 2009. Esto no solo afecta a los proyectistas, los cuales hemos estado sometidos al caos financiero ocasionado por la postergación del pago de lo adeudado, los principales afectados son todos los Venezolanos que se enfrentarán a un futuro incierto por la ausencia de casas de estudios dignas ofrecida por el Presidente de la Republica a su pueblo, donde se daría vida a un sistema de educación superior bajo los principios de cooperación solidaria, comprometida con la transformación social estrechamente vinculada a su territorio y a las comunidades.

Arq.

Proyectista de la Universidad Alma Mater Anzoátegui.
[email protected]

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