Amuay: Tragedia humana no electoral

 Una bandada de carroñeros ha encontrado un filón. El estupor colectivo que en estos momentos tiene cada habitante de nuestro país, que ve de manera expectante, angustiada y triste las dramáticas escenas de la tragedia de Amuay está siendo ametrallado por toda la jauría mediática, que perciben permeable el ánimo nacional y no reparan en llenarlo con lo peor de la miseria humana.

 Es difícil emitir juicios de valor, creo que en estos aciagos momentos sería uno con valor, porque las circunstancias operativas y técnicas que dieron como resultado esta tragedia, deben ser valoradas sin cortapisas por el bien futuro y que el sacrificio de estas vidas inocentes sea la motivación mas que suficiente, para que la investigación llegue a lo mas recóndito de este infausto momento que vive nuestra patria. La aflicción nacional merece una respuesta que combata el desasosiego natural que quiere mantener latente todo este mes la brutal arremetida de la canalla opositora como una táctica infernal. Pero, esta respuesta debe estar en justa medida por una vocería calificada en lo técnico y lo más importante, en lo humano. No podemos permitir que individuos emitan los partes informativos y que estos en vez de aclarar, confundan. Le estamos haciendo juego a los necrófagos de la derecha indolente que han buscado sus especialistas para dar sus “explicaciones” y estas son dadas en términos que crean una expectación incierta y mal intencionada.

 Lo mas miserable de todo esto, es que esta tragedia ha “servido” para llevarla al plano de la porquería electorera, donde de bando y bando se intercambian acusaciones sin aun haberse apagado las llamaradas en Amuay. ¡Cuanta indolencia! lo mas rastrero de la fauna política nacional en vez de estar en unidos en sola consideración, lo que se está evaluando es que si este siniestro “afecta la popularidad de Chávez” o “favorece a la candidatura de Capriles”. Coño no, lo que tenemos que pensar es que venezolanos, venezolanas, niños y niñas apagaron literalmente sus valiosas vidas en este desastre sin tener ninguna posibilidad ni culpa y que sus deudos y todo el país los llora. No se si soy un inocente anarquista irremediable, pero me indigna el cariz que ha tomado esto, porque creo que no podemos hoy colocar el futuro de nuestra patria, cimentadas en las cenizas de Amuay.

 La confrontación política en estos momentos no debe partir directamente de nuestro gobierno ya que debe emerger mas el talante humano como lo está haciendo el Camarada Chávez, que ha deslindado el tema electoral del sufrimiento colectivo que embarga la nación, a pesar que la permisiva democracia comunicacional de nuestro país consiente a la canalla mediática nacional y foránea a tratar de inmiscuirlo a toda costa en la diatriba electorera.  De tal manera que cualquier reverendísimo hijo de su madre como el nefasto Roberto Lückert, arzobispo de Coro, que utilizando su “envestidura” nada santa y desvariada y que aprovecha para inyectar el odio que destila en vez de llamar a la conciencia cristiana que dice profesar, se desenmascara solo porque ya el pueblo lo conoce y hacia donde va y no precisamente al empíreo. Y así como el, a todos los malvivientes como la Gente del Petróleo, que de manera delictiva sabotearon PDVSA y ahora salen como versados que “sabían de esto” y que en el momento del paro petrolero fueron absueltos por nuestra “justa justicia”.

 El pueblo conciente (que debe estar bien informado) sabe quienes son los buitres en esta triste eventualidad, pero esto no significa dejar solo la vocería apátrida, significa responder a esta apesadumbra situación como lo que es: una tragedia nacional. Esto no representa de manera alguna que nos quedemos de brazos cruzados observando impávidamente la criminal andanada desinformativa, porque hay que atacarla a toda costa, pero sin caer en el plano oportunista miserable de la derecha, porque ese debe ser el flanco a acometer, no otro.

 El Gobierno Bolivariano y todo su estamento están avocados en resolver esta situación y sus consecuencias y toda la nación sin distingo de ninguna naturaleza lo exige y lo espera. El Camarada Hugo Chávez no ha hecho otra cosa diferente a lo que ha emprendido a lo largo de su gobierno, un gobierno humano. Nadie ni los voceros confundidos que están en esta acera ni los desvergonzados que confunden, que están en la otra, cambiaran o pondrán a un Hugo Chávez en circunstancias que no sean su natural actuar humano en los mas difíciles momentos que hemos pasado, porque su único interés y lo ha demostrado, es nuestra gente.

 Sin Chávez no hay Revolución, porque Chávez es la Revolución

(*) Ingeniero

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Carlos J. Contreras


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