Llamado al gobierno

Denuncia: Ipostel suspende servicios al resto de América y el Caribe

Credito: Christian Zerpa

A nuestra redacción llegó la siguiente denuncia remitida por Adán González Liendo la cual explica en el texto

25 de octubre de 2012,-La presente denuncia está relacionada con el Instituto Postal Telegráfico de Venezuela. Siendo clientes de este organismo desde 1986, y desde entonces hemos gozado de un excelente servicio, vemos con sorpresa que el correo estatal ha suspendido –de manera insólita- los envíos de correspondencia al resto de América y las islas del Caribe. Tal exabrupto pretende estar vigente por tres meses y nos coloca a los usuarios en un contexto muy difícil: los filatelistas y diexistas (*) debemos utilizar el correo postal con bastante regularidad para realizar intercambios de material (estampillas o sellos) o mandar informes de recepción a las distintas emisoras internacionales de onda corta, verbigracia.

El Estado está en la obligación de garantizar el correo postal, ya que éste es un servicio público y por lo tanto no puede ser interrumpido bajo ninguna circunstancia (salvo una catástrofe), y menos por tanto tiempo. Según hemos escuchado de los empleados de Ipostel, la medida se debe a que la institución tiene deudas millonarias con las aerolíneas comerciales y las pérdidas operativas son cuantiosas. Ahora bien, ¿por qué los distintos presidentes de Ipostel, desde 1999, no han emprendido serias reformas al respecto? ¿Por qué las tarifas han estado congeladas por tantos años? ¿Era el objetivo de unos infiltrados quebrar a Ipostel y después culpar al Gobierno revolucionario?

Llama la atención que la suspensión de envíos al resto de América se tomó el 25 de septiembre pasado, justo 12 días antes de la elección presidencial del 7-0. ¿Mera casualidad? En 14 años de proceso bolivariano hemos aprendido que las casualidades ¡no existen!

Además, al oír las quejas de los empleados de Ipostel caemos en cuenta de lo grave de su situación interna: pésimas condiciones para laborar en algunas oficinas; ausencia de planes vacacionales para los hijos de los trabajadores; no han pagado el fideicomiso (sólo los intereses); y los taquilleros no tienen expectativas de ascenso como en otros cargos. La guinda de la torta: la masa obrera de Ipostel tiene 19 años (¡así como lo lee!) sin contrato colectivo.

Creemos, firmemente, que el instituto debe ser intervenido por el Gobierno Nacional de manera urgente. En igual sentido, se deberían habilitar aeronaves del Estado para reanudar el servicio postal a las Américas y hacer los trámites para adquirir en el futuro, al menos, un avión de carga para Ipostel. Los usuarios del organismo exigimos un severo ejercicio de autocrítica a quienes tomaron la descabellada decisión de marras y demandamos del Gobierno Bolivariano una solución inmediata a este problema.

Adán González Liendo
Filatelista y diexista
Usuario de Ipostel desde 1986

(*) Los diexistas son personas que tienen como pasatiempo la escucha de estaciones de radio internacionales, en la banda de onda corta. Estos interactúan con dichos organismos por medio de misivas, informes de recepción y otro tipo de actividades relacionadas con los medios de comunicación. El correo postal es una herramienta indispensable para el diexista


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