La suspensión de las tarjetas de créditos prepagadadas para el uso del cupo de dólares es una decisión revolucionaria destinada a proteger nuestras reservas internacionales, las cuales constituyen el respaldo y soporte de nuestra economía, y deben ser usadas en proyectos de alto impacto social, como lo viene haciendo el gobierno bolivariano y revolucionario de nuestro líder Hugo Chávez Frías.
La fuga de divisas por este vía alcanza la cifra de US$ 2.300 millones, según fuentes del MPP para las Finanzas. Desde hace tiempo mafias corruptas destinadas a la especulación, han creado empresas fantasmas en la Internet a través de las cuales se efectúan compras ficticias, en combinación con algunos banqueros, emisores del plástico, obteniendo así dólares al cambio oficial, los cuales son cambiados en el mercado negro al doble y más, contribuyendo a la distorsión que actualmente reina en el mercado cambiario.
De esta manera socavan y corrompen a trabajadores, amas de casa estudiantes etc., comprando sus cupos en dólares, algunos los llevan a viajar en vuelos charter, a Bogotá, Panamá y Miami. Muchos de los viajeros no conocen donde queda Mérida, Playa Medina o los Medanos de Coro, pero han viajado a conocer otros países a costa de desangrar la nación, se de muchos “compatriotas” que el 2 de diciembre no fueron a votar, pues estaban haciendo “patria” en otros destinos; ahora se entiende por que están agotados los boletos de viaje al exterior por los próximos meses.
Una persona que tenga una tarjeta de créditos prepagada por 12 millones de bolívares, tiene la capacidad para optar una tarjeta de créditos convencional en una institución bancaria, a menos que se la estén financiando como hacen algunas mafias y les retienen el plástico mientras hacen el negocio de su vida. Para los bancos es un negocio rentable, le adelantan efectivo y abultan sus ganancias por concepto de comisiones por servicios en el exterior, actualmente los ingresos por comisiones por servicios de los bancos, materia regulada por el BCV, supera el 80% de su ganancia neta.
No hay razón para que un nacional en el exterior o pronto a viajar tenga problemas con el uso de su cupo en dólares. En esta época con tantos avances tecnológicos, activar líneas de créditos de una prepagada a una convencional se hace cercano a la velocidad de la luz, a menos que los bancos sigan usando argumentos técnicos y evasivos sin sentido, para no dar acceso al crédito a los invisibles y mortales de este país, con razón la bancarizacion es tan baja en nuestro país (18% del PIB), o es que no es común que un trajetahabiente cuando realiza una compra que supera su limite de crédito, pide una llamada a su banco y le autorizan el financiamiento. Por que seguramente este procedimiento es muy eficiente cuando se trata de sus ejecutivos y empresas relacionadas a la hora de otorgar créditos con el dinero del público.
Si bien es cierto estos ilícitos, pueden ser cometidos tanto por usuarios de tarjetas prepagadas como de tarjetas convencionales, los bancos y los usuarios de la banca deben tener la responsabilidad social y corporativa de no prestarse o facilitar el ilícito, y deslegitimar el adecuado uso de un instrumento bancario como la tarjeta de crédito para el uso de las divisas, es decir no facilitar el sofá.
*El Zaguán Situacional
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