Efraín
Chury Iribarne entrevista a James Petras :: En este próximo semestre
creo que el precio del petróleo va a subir hacia los setenta dólares, y
a contramano el dólar va a caer. Porque finalmente la falta de
producción manufacturera y el crecimiento del sector de bienes
inmobiliarios están poniendo en cuestión toda la arquitectura del
dólar, y en mi predicción puede subir a 140 por cada cien euros
Comentario para Radio Centenario del Sociólogo Norteamericano, James Petras. Lunes 4 de diciembre de 2006.
Efraín
Chury Iribarne: La primera pregunta de cuatro puntos que tenemos, es
saber tu visión acerca de este triunfo de Hugo Chávez y de la República
Bolivariana de Venezuela.
Petras: Bueno, muestra que un
excelente liderazgo, un programa de bienestar social, y la política
anti imperialista tienen el respaldo de la gran mayoría, casi dos
tercios de la población, que muestra que todos los posibilistas de los
gobiernos seudo izquierdistas como el Frente Amplio están equivocados
cuando dicen que no se puede hacer cosas contra el poder de los Estados
Unidos. Chávez ha mostrado que sí es posible, sí es posible ganar
elecciones con gran respaldo, precisamente a partir de una política
consecuente.
Lo segundo es que muestra que es posible derrotar
al poder norteamericano del gobierno de Bush y los demócratas a pesar
de toda la propaganda y las inversiones en los grupos subversivos. El
tercer punto es que los medios de comunicación en manos de capitales
pronorteamericanos no son decisivos, porque cuando uno tiene un
programa y una organización de masas los medios tienen un poder muy
relativo y no son tan determinantes como algunos comentaristas siempre
mencionan. Esos son algunos de los puntos sobresalientes que debemos
comprender y tomar como lecciones para el futuro.
Chury:
Petras, vayamos al proceso interno venezolano. Los anuncios de la
marcha hacia el socialismo, la lucha contra la corrupción, los aspectos
económicos, sociales y políticos que ha llevado adelante y que tiene
todavía como desafío esta revolución bolivariana.
Petras:
Yo creo que la primera cosa que deben hacer es un cambio drástico en
las leyes laborales, eliminar el trabajo precario y aumentar los
contratos fijos. También hay que atacar la informalidad, ofrecer un
programa de empleos en los sectores industrial y de servicios porque
todavía hay un 38 por ciento de pobres en Venezuela. Lo que se debe
enfrentar no solamente con educación, salud y comida subvencionados
sino que se necesitan grandes inversiones públicas en el sector
productivo o por lo menos proyectos conjuntos con el sector privado
para generar empleo. Eso creo que es muy importante.
Y creo
que hay que cambiar la estructura interna de las organizaciones
políticas, hay que darle más peso a los Comités de base y no a las
cúpulas, que en muchos casos vienen de los viejos partidos con muchos
políticos que se han subido al tren del chavismo, y hay que hacer una
revolución dentro de la revolución.
Otra aspecto es que las
cúpulas sindicales chavistas tienen que empezar a trabajar
sindicalmente. Creo que un gran defecto de estas cúpulas es que hay un
sector que tiene un discurso muy revolucionario, socialista, pero han
peleado mucho en las internas y no han avanzado mucho en la
organización, por eso hay un 80 por ciento del sector trabajador
todavía no sindicalizado.
Entonces para mí es importante la
inversión pública, el empleo y campañas para bajar la pobreza a partir
del trabajo con cambios estructurales y no simplemente a partir de
gastos sociales.
Chury: Te queríamos consultar sobre
Latinoamérica y la influencia futura en otros procesos del continente,
por ejemplo, Venezuela integra el Mercosur, qué significa esto; el
aspecto de Centro América que también tiene enlaces importantes y
particularmente dos vecinos de Venezuela: Colombia y Ecuador.
Petras:
Bueno, con Colombia es obvio el gran contraste entre un presidente
paramilitar como Uribe que ha generado millones de desplazados con sus
campañas militares, que es lo opuesto de todo lo que representa Chávez,
o sea la integración de los pobres en los proyectos económicos
sociales. Obviamente, si pudiéramos tener una elección Chávez contra
Uribe, yo imagino que el margen sería mucho más grande que el que hay
actualmente en las elecciones. Entonces con Colombia creo que el
impacto de la victoria de Chávez y el avance del programa
socio-económico va a significar una gran oportunidad para algunas
fuerzas sociales y políticas de ese país.
En Centro América
también va a impactar mucho en las organizaciones de masas, pero
desafortunadamente yo creo que en el caso de Nicaragua tenemos un
entreguista en este viejo Ortega, que está muy metido en el culo del
libre comercio, el Fondo Monetario y los millonarios comandantes que lo
acompañan. Yo creo que allá tal vez podría cambiar algún voto en los
foros internacionales o regionales, pero no vamos a ver demasiado desde
la cúpula del sandinismo. Pero pienso que en las bases del sandinismo
el contraste entre Chávez y Ortega también puede tener un efecto
importante.
En el caso de México hay otro contraste entre el
mal gasto de los ingresos del petróleo en México, donde con este boom
de precios, después de Fox hay más pobres que hace seis años y ahora el
nuevo, Calderón que yo creo que va a poner mano dura en vez de pensar
en una política de distribución de ingresos y eso va a profundizar la
polarización en México.
En el MERCOSUR es evidente que los
Gobiernos, particularmente de Lula y Tabaré Vázquez, ya tienen fijados
sus caminos, que son los caminos del liberalismo y desafortunadamente
esa política no va a cambiar. Pero yo creo que a medida que la política
económica social en Venezuela se profundice y empiece a extenderse
hacia los sectores obreros, puede ser un timbre para despertar a los
movimientos de masas que podrán decir "miren cómo aquí se apoya a los
banqueros y los exportadores, y en Venezuela se están realizando
cambios que benefician a las masas".
Entonces yo creo que la
demostración de Venezuela puede tener un efecto contra estos perdedores
que se llaman Lula y Tabaré Vázquez. Para eso hay que esperar un tiempo
para que el nuevo gobierno de Chávez empiece a profundizar y extender
los cambios, pero estoy convencido de que si avanza, las masas
populares informadas sobre estos cambios van a exigir algo similar
contra sus propios gobiernos.
Sobre la integración no se puede
pensar en una profundización cuando Tabaré está metido con los Estados
Unidos y Lula está en la onda de los banqueros y especialmente con un
gabinete lleno de liberales de centro derecha y derecha. Yo creo que no
hay que esperar que haya relaciones de integración profunda entre
empresas públicas; es decir, Venezuela va a avanzar por un camino y
Lula va por otro. Ahora, con Kirchner creo que habrá algunos
intercambios, particularmente en el sector industrial pueden avanzar,
pero mientras Kirchner está proponiendo mayores inversiones privadas,
incluso en las tierras -Soros es el más grande inversor que tiene
Argentina ahora-, y con REPSOL en el sector petróleo, yo no veo que
haya muchas posibilidades de una verdadera integración.
Chury: Así que Soros es el inversor más grande en este momento.
Petras:
En el campo sí, exactamente. Pero no está simplemente en el campo,
tiene inversiones inmobiliarias, en centros de comercio, etc. Es un
pulpo que empieza a tener un gran peso pero que más que nada está
invirtiendo en el campo y particularmente en el maíz, porque ahora
tiene la idea de hacer inversiones grandes en el exanol, el sustituto
del petróleo, entonces ve futuro a comprar tierras, sembrar maíz y
convertir al maíz para capturar una parte importante del mercado de
energía.
Chury: Está superando a Benetton entonces.
Petras:
Sí, sí, incluso en la dinámica; si no tomamos simplemente una
fotografía sino que miramos la trayectoria, es claro que las
perspectivas del señor Soros están en ascenso.
Chury: En lo
que tiene que ver con la economía, siguiendo con Chávez y Venezuela
pero sobre todo el petróleo, la OPEP, la reducción de la producción, el
aumento de la producción, el precio del barril y un Ecuador que vuelve
-aparentemente- a la OPEP. ¿Qué significa todo esto?
Petras:
Eso significa que los países petroleros van a tener más poder
colectivo, incluyendo Ecuador y Angola ahora que es el segundo más
importante productor y está pidiendo la entrada a la OPEP. Obviamente
el control sobre la producción y el mercado y la influencia en el
mercado de precios va a aumentar.
El otro día me entrevistó
Bloomberg, que saca una publicación para el gran capital, y me
preguntaba sobre las perspectivas en América Latina y decían qué pasa
si baja el precio del petróleo. Yo les decía que están mirando el
pasado, los ciclos de precios. Ahora hay nuevos determinantes y
exigencias de China e India que van contra las tendencias cíclicas del
pasado, que los pronosticos y proyecciones que hago yo es que no hay
ninguna posibilidad -casi una en mil- de que el precio del petróleo
baje por debajo de los cincuenta dólares por los próximos diez años.
Incluso
en el corto plazo, en este próximo semestre creo que el precio va a
subir hacia los setenta dólares, y a contramano el dólar va a caer.
Porque finalmente la falta de producción manufacturera y el crecimiento
del sector de bienes inmobiliarios están poniendo en cuestión toda la
arquitectura del dólar, y en mi predicción puede subir a 140 por cada
cien euros. Todo eso indica una debilidad, y con mucha cautela yo decía
que el año 2007 va a ser un año recesivo, pero no va a afectar tanto el
precio del petróleo porque la demanda en Asia sigue siendo fuerte.
Chury:
En lo político, en lo económico, en lo militar y en lo financiero ¿cuál
puede ser la respuesta de la administración norteamericana ante este
nuevo triunfo de Chávez que lo lleva hasta el año 2013 en el gobierno?
Petras:
Primero, yo creo que los instrumentos que han utilizado están muy
desgastados, ya perdieron varios cientos de militares en el golpe del
2002, que ya están retirados o han sido expulsados. Han perdido el
apoyo del sector empresarial porque hay que decir la verdad, hay un
boom de ganancias en el sector privado, hay un boom en el consumismo,
los restaurantes en los barrios ricos están llenos, en la clase media
acomodada hay un aumento en casas y departamentos de lujo, hay 350 mil
coches comprados cada año y hay colas esperando las últimas producciones
Entonces
Estados Unidos ha perdido, si no el voto, por lo menos el apoyo de los
sectores burgueses y pequeño burgueses que tenía antes, quienes votan
por la derecha y ganan por la izquierda. Es una situación donde a
EE.UU. le faltan los instrumentos de respaldo para lanzar una aventura
golpista, y las capacidades de perjudicar a la economía a partir de
huelgas patronales son casi nulas porque nadie quiere hacer huelga y ni
los más fanáticos antichavistas van a perder ganancias de 30 ó 40 por
ciento al año en un mercado de consumo creciendo a 10, 12 ó 15 por
ciento por año.
Hay que tomar en cuenta que este aumento de
estándar de vida no está afectando simplemente a los pobres sino que
creo que casi desproporcionalmente está afectando a la clase media
reaccionaria y a la gran burguesía. En esa situación, si hay un mínimo
de racionalidad, EE.UU. va a esperar un tiempo, tratará de respaldar la
unidad detrás de Rosales, imponer un poco de disciplina entre los
ultras y los menos ultras, para que se pueda al menos hacer alguna
oposición en el Congreso y en otros medios.
Esa es la
situación. No digo paralización o neutralización total de EE.UU. pero
sí falta de posibilidades de acción actual. Creo que eso es lo que hay
y más que nada la debacle y el gran furor aquí sobre Irak también
debilita las posibilidades de alguna acción desde afuera. Como la
situación interna en EE.UU. es tan débil y la situación en Irak está
desgastando al Gobierno, no creo tampoco en una intervención
norteamericana al estilo de los marines en Panamá.
www.radio36.com.uy
Extracto elaborado por La Haine.org