La Federación Ecologista del Zulia se dirige al país para denunciar el plan
de terrorismo ambiental que junto con el paro petrolero insurreccional
desarrollan actualmente los sectores privatizadores de PDVSA comandados por la
casta tecnocrática que hasta hace poco ocupaba puestos de alta gerencia en la
compañía estatal Petróleos de Venezuela, S.A.
En las aguas del Lago de Maracaibo, sede de la principal actividad petrolera
de occidente, se ha ejecutado EN FORMA PARCIALMENTE FALLIDA, un macabro plan de
sabotaje petrolero destinado a provocar una catástrofe ecológica de proporciones
inimaginables expresada en un buscado gran derrame de petróleo.
En este horroroso plan terrorista están involucrados un conjunto de
funcionarios técnicos y gerenciales, empresas contratistas de PDVSA, y políticos
alineados a la Coordinadora "Democrática". Funge de vocero en esta maquinación
el Sr. Manuel Rosales, Gobernador del Estado Zulia, quien, en conformidad con lo
planeado decretó una supuesta "Emergencia Ambiental" para acompañar en forma
alarmante este plan desestabilizador y anti-ecológico.
El simple propósito de este plan ha sido, no solamente descalificar la
capacidad de arranque de las operaciones petroleras afectadas por la
paralización de labores, sino tambien hacer ver que "se está desarrollando un
inusitado daño de contaminación al Lago de Maracaibo". Con esto se busca incitar
el pánico en la población zuliana y el repudio general de los venezolanos,
debido a los peligros que todo esto puede acarrear; para lograr estos objetivos,
los saboteadores ejecutaron innumerables daños y destrucción de equipos
petroleros, así como la paralización de maquinarias, trastornos en
sistemas automatizados y computadoras, averías en dispositivos de
protección ambiental, abandono de labores de prevención de riesgos industriales
y ambientales, y lo que es mas deleznable aún, el uso de los sistemas de
telemetría para provocar directamente derrames petroleros (sistema utilizado mas
bien para detectar derrames e intentar su remediación).¡Derrames causados con
tecnología sofisticada!, con el mismo estilo operativo tecnológico de la
tecnocracia golpista.
La red de monitoreo cotidiano del Lago de Maracaibo de nuestra Federación
Ecologista compuesta por pescadores, obreros y profesionales petroleros, algunos
empleados calificados de PDVSA directamente vinculados a Seguridad, Higiene y
Ambiente (SHA), que han ofrecido información actualizada de la situación
ambiental de las instalaciones petroleras de las costas occidental y oriental,
con especial observación de las áreas de influencia en la zona norte (Puerto
Miranda-El Tablazo y Bajo Grande) y en la zona central en las areas lacustres
adyacentes a Tia Juana, Lagunillas y Bachaquero, que dan fé de la
información que estamos denunciando en esta oportunidad, y detallan el siguiente
daño ocasionado a las instalaciones petroleras en el Lago, relatado aquí
solamente a titulo ilustrativo para el conocimiento y formación de
conciencia ambientalista y veraz de toda la Nación Venezolana:
- Los sistemas reguladores del nivel de petroleo en el llenado de tanques de
las estaciones de flujo del Lago fueron alineados para impedir el desborde del
crudo; y muchas de las válvulas de estas estaciones que suelen permanecer
bloqueadas para evitar derrames de crudo, fueron deliberadamente desbloqueadas
para favorecer el desbordamiento de los tanques.
- En las estaciones de flujo, las bandejas de recolección de petróleo
que sirven como contenedores o barreras preventivas de derrames, aparecieron
deliberadamente perforadas o destruídas para permitir la caída del petróleo al
Lago.
- El sabotaje de gran parte del sistema de transporte compuesto entre otras
por lanchas y embarcaciones de remolque para mover buques tanqueros, consistió
en daños y operaciones de paralización deliberada, como por ejemplo, averías
ocasionadas a los sistemas eléctricos y salas de máquinas, daños a los
sistemas de arranques de las embarcaciones dándose casos de entrabamiento con
trozos de madera. Premeditadamente se provocó la desmovilización de un número
importante de embarcaciones que fueron llevadas a carenaje sin necesidad de
reparación alguna, saboteando de esta manera su uso oportuno.
- A muchas de las lanchas le fueron dañados los sistema de radiotransmisores.
Especialmente, el sabotaje logró impedir el uso de las naves LIMPIAMAR Y
LIMPIALAGO, especializadas de limpieza de los derrames. Este aspecto ha
impedido estimar con precisión el volumen de petroleo derramado.
- El sabotaje del sistema de transporte tiene entre sus responsables a Jose
Cedeño, entonces Gerente de Transporte Lacustre y a funcionarios de PROTECCION Y
CONTROL DE PERDIDAS (PCP) quienes junto con un grupo de compañías contratistas
que intervienen en el turbio negocio de las lanchas y otras embarcaciones, tales
como la empresas LISA, CRAFT Y PAPAGALLO, entre otras, llevaron a cabo el
siniestro plan que eventualmente lograría un gran derrame
contaminante.
Es importante indicar que el sabotaje del sistema de transporte lacustre
conlleva a una disminución de la capacidad de respuesta para llevar a cabo el
plan de continencias contra derrames, y resalta que, en la medida que fueron
apareciendo manchas de petróleo en las inmediaciones de instalaciones petroleras
saboteadas en el Lago, planeadas y dirigidas con precisión, se comenzó con las
"denuncias" de Juan Fernández, y la declaración del Gobernador Rosales.
Otras manifestaciones del criminal sabotaje petrolero consistió en la
deliberada ruina ocasionada a los sistemas automatizados de llenado de Bajo
Grande y San Lorenzo del Estado Zulia.
Esta criminal acción, triplemente repudiable por sus facetas de pérdidas
patrimoniales, daños ambientales y fraude a la confianza pública, debe ser
enérgicamente castigada y sus responsables obligados a reparar los daños
ocasionados, y las consecuencias políticas desestabilizadoras de la paz
ocasionadas por el gobernador del Zulia Manuel Rosales, ampliamente denunciadas
y repudiadas. Por ello, nos resulta preocupante la actitud de la Ministra
Osorio, titular del Ministerio del Ambiente quien en declaraciones
públicas ha ofrecido la versión de que se trata de eventos "normales" o
"regulares" de la actividad petrolera, o solamente atribuibles al abandono de
las labores de prevención ambiental por parte de los respectivos funcionarios.
No nos parece aceptable su ignorancia de la situación de sabotaje que nuestra
Federación Ecologista denuncia abiertamente en esta oportunidad. La patente
ausencia de mecanismos eficaces de monitoreo y trabajo de supervisión directa
del MARN a la actividad petrolera, revela un política meramente simbólica, sin
mencionar la anemia inducida de recursos de este ministerio que mantiene
inefectiva su existencia.
La Federación Ecologista del Zulia y sus antecesores, desde hace mas de 3
décadas, mucho antes y a todo lo largo del proceso histórico que cubre el lapso
de existencia del Ministerio del Ambiente y su funesto desempeño bajo los
gobiernos que acompañaron con su vista gorda el desastre ambiental causado por
la transnacionales petroleras y PDVSA en el Lago de Maracaibo, hemos venido
denunciando la situación de derrames crónicos de crudo por parte de la industria
que hoy se sigue pretendiendo hacer ver como "normales", donde los departamentos
de "Protección integral", "PCP" y SHA de la industria "nacionalizada" desde
tiempos atrás y hasta el presente han actuado como legitimadores de la
gestión del ecocidio petrolero y administradores de la falsa imágen
ambientalista encubierta en aquella hermosa frase acuñada" CUIDAR ES QUERER",
hoy llena de ironía en la boca de los saboteadores.
El desenmascaramiento de la tecnocracia petrolera que dirije el sabotaje de
sus instalaciones con el manejo público de la información de los derrames en el
Lago, mal llamados "normales" por parte de la Ministra Osorio, solo para
demostrar la 'regularidad de la actividad petrolera', por un lado lado le hace
un flaco servicio a la causa ambientalista sincera, pero por otro lado le brinda
un gran servicio a la transparencia de la situación y a la necesidad de que la
población esté consciente de los riesgos ambientales permanentes que representa
la industria petrolera, especialmente en nuestro Lago de Maracaibo, y pueda
organizar la participación comunitaria en el saneamiento ecológico de PDVSA.
Los desmentidos de la Ministra Osorio en torno a la declaración de
"emergencia ambiental" del gobernador Rosales y de la necesidad de revertir la
situación de opacidad de PDVSA, hasta ahora una "caja negra" no supervisable,
para convertirla en una transparente "caja de cristal", es válida en su base, y
mas aún, debe ser sostenida como un principio de saneamiento administrativo que
arranque también de raíz el "staff" tecnico enquistado en el Ministerio del
Ambiente (obviamente cómplice de la gestión anterior de los actuales
saboteadores de PDVSA), que en forma correspondiente han ocupado cargos de
responsabilidad frente a la gestion petrolera que nunca pudo ser objeto de
supervisión por ese ministerio, en tanto los funcionarios oficiales de ambiente
dieron su aprobación silenciosa a toda esa desastrosa gestión ambiental
tecnocrática y anti-ecológica petrolera, ahora conocida gracias a las mismas
declaraciones de la ministra.
Es muy conocida la inveterada y contumaz resistencia de las élites
tecnocráticas petroleras que ha impedido hasta ahora que el gobierno supervise
su gestión de higiene, seguridad y ambiente. En el plano propiamente ambiental
se ha puesto al descubierto la existencia hasta ahora del llamado "meta-estado
petrolero" descrito por el investigador universitario Víctor Poleo en sus
análisis de la gerencia tecnocrática de PDVSA. Para corroborar nuestras
afirmaciones, es importante citar los aportes de los investigadores Gastón Parra
Luzardo y Carlos Mendoza Potellá quienes también denunciaron las expresiones
ambientales de la política de APERTURA PETROLERA en tanto pusieron de bulto la
ausencia de mecanismos eficaces de protección y vigilancia ambiental en las
cláusulas relativas a esta materia incluidas en los convenios para la
exploración y explotación de áreas petroleras. Estos autores también denunciaron
la liberalidad tradicional de dejar a los inversionistas transnacionales el
"autocontrol" y exclusividad en sus propios estudios ambientales. Esta situación
evidencia también una gran falla de neoliberalismo en las leyes ambientales de
Venezuela que en la practica dejan la protección de los ecosistemas a la
discreción particular de los inversionistas.
Recuerdese que en Venezuela, a pesar de que tempranamente los misioneros
conservacionistas de la talla de Henry Pittier y Arturo Eichler entre otros ,
durante la primera mitad del siglo pasado predicaron con fuerza la necesidad de
crear mecanismos institucionales, medidas y políticas ambientales que cubrieran
la necesidad soberana de nuestro país de proteger los ecosistemas naturales
comprendidos en el territorio de la Nación, las clases dominantes no hicieron
mayor caso de sus preocupaciones ecologistas surgidas en nuestro propio suelo.
Corrió una prolongada época de destrucción ambiental por obra de la tecnologia
petrolera bajo la complacencia de los sucesivos regímenes dictatoriales y
puntofijistas, hasta que, bajo el impacto de las leyes del aire limpio (Clean
Air Acts) de los E.UU, los mercados norteamericanos del petróleo exigieron a
Venezuela un petróleo con menos azufre para limpiar la atmosfera de sus
poblaciones. Toda esta inducción desde el exterior se tradujo en la creación del
Ministerio del Ambiente de Venezuela subordinado a criterios transnacionales,
transferidos a PDVSA por vía de la llamada "nacionalización chucuta" en 1976-77
que entronizó allí a la gerencia del sabotaje petrolero, que finalmente
prosiguió una gestión de aumento de los pasivos ambientales en Venezuela, y
especialmente en el Lago de Maracaibo.
En conclusión,
1) Rechazamos la criminal amenaza que significa para la Cuenca del Lago de
Maracaibo el plan de sabotaje de instalaciones petroleras ejecutado por las
bandas de boicot tecnológico de la antigua gerencia de PDVSA.
2) Denunciamos el uso de la contaminación ambiental como arma política y como
maniobra terrorista, lo cual no es mas que intentos de ecocidio y
despreciables delitos ambientales, en nada diferenciables por su
naturaleza con la voladura de los oleoductos realizados en las fronteras de
Venezuela con Colombia por parte de la guerrilla, o el incendio voluntario de
los pozos petroleros ocurridos en la Guerra del Golfo, ya que provocan riesgos
ecológicos de inestimable envergadura, y según el caso, daños prolongados al
ambiente natural.
3) Denunciamos que toda esta línea de eventos de sabotaje, seguidos de una
orquestada campaña alarmista ha causado enorme angustia en los zulianos, con
crueles efectos en la porción infantil de la población, forma parte de la misma
cadena de eventos de sabotaje con grave riesgo de provocar siniestros que
amenazan masivamente la integridad de las poblaciones adyacentes a las
instalaciones o vehículos industriales, iniciado con los casos de los buques
petroleros frente a Maracaibo y el saboteo a los llenaderos de gasolina y gas en
Bajo Grande y San Lorenzo y la paralización de la Petroquímica El Tablazo.
4) Exigimos un inmediata operación de limpieza administrativa y extirpación
de los cuadros técnicos que se encuentran insertados en el Ministerio del
Amiente que han acompañado en forma cómplice la funesta gestión antiecológica de
la vieja PDVSA. Una demostración de lo que afirmamos aquí, es el desconocimiento
o silencio por parte de la administración ambiental Regional en torno al
sabotaje petrolero que denunciamos en este documento, y por demás, el apoyo que
la dirección estadal de este ministerio y del Instituto de Conservación de la
Cuenca del Lago de Maracaibo (ICLAM) ha reiterado a factores transnacionales que
llevan a cabo proyectos anti-ecológicos como son: la destrucción de la
Ciénaga de Los Olivitos, por parte de la compañía transnacional norteamericana
Cargill Salt asociada a PEQUIVEN, el Puerto Carbonífero llamado Puerto América
en el Golfo de Venezuela y la explotación del Carbón en la Sierra de Perijá,
entre otros.
5) Denunciamos el hipócrita "desgarramiento de vestiduras" por parte de
ciertas fundaciones y organizaciones "ambientalistas" ante los derrames
petroleros de este supuesto desastre ambiental denunciado por el Gobernador
Rosales, pues sabemos que algunas de estas supuestas organizaciones
ambientalistas tienen entre sus miembros a corporaciones petroleras,
petroquímicas y salineras contaminadoras que les brindan financiamiento y
se han venido arropando detrás del falso discurso de la tecnocracia petrolera,
que a su vez las utiliza para legitimar ("greenwashing") su gestión
insustentable. Muchas de estas organizaciones que claman por la vitalidad de los
ecosistemas conocen la realidad que se vive directamente en el Lago de
Maracaibo, y saben que los derrames petroleros en el lago son consuetudinarios,
pero como jamás llevaron a cabo campañas sostenidas siquiera para
denunciar esta situación, ahora lucen como parte de la comparsa alarmista
del gobernador del Zulia Manuel Rosales, socio de la Coordinadora
"Democrática".
6) Los ecologistas del Zulia, mas alla de los acontecimientos políticos
transitorios que sacuden al país, reiteran su compromiso de vigilar y defender
el equilibrio ecológico de los ecosistemas de nuestra cuenca regional amenazados
por la explotación carbonífera y salinera, y specialmente por la explotación
petrolera y la producción petroquímica, entre otros factores de desequilibrio
ambiental presentes.
7) Estamos comprometidos con la recuperación de PDVSA para los fines de la
rehabilitación social y ecológica de la Nación Venezolana soberana y promovemos
activamente un nuevo y auténtico perfil comunitario y ambientalista de Petróleos
de Venezuela para la transición hacia una Venezuela y un Planeta donde la
ENERGÍA no sea fuente de muerte y sufrimiento para los seres vivos.
Por la Federación Ecologista del Zulia
Jorge Hinestroza.