Marea Socialista sobre la Orden Ejecutiva de Obama

“¡Vete al Carajo, yanqui de Mierda!”

Editorial #3 09/03/2015

Con la soberbia cínica de un Pro Cónsul Imperial el Sr. Obama, anunció al mundo que Venezuela “representa una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos y por lo tanto declaro la emergencia nacional”.

La violencia inédita de la declaración busca, en su desarrollo, como siempre, confundir y auto justificarse al señalar a supuestos corruptos y violadores de derechos humanos. En un mundo que cotidianamente ve actuar a las Fuerzas Armadas gringas como un verdadero ejército de ocupación planetario, asesinando sin distinción a niños, mujeres y ancianos en los más distantes lugares del globo, esta amenaza brutal no debe pasarse por alto.

La reacción del gobierno del presidente Maduro es un paso para poner en pie al pueblo bolivariano y empezar a prepararlo para enfrentar esta nueva coyuntura. Pero debe profundizarse. Nuestro pueblo, agobiado por las dificultades de la crisis económica, necesita también ver salidas a la crisis, así cerrará filas y construirá la unidad revolucionaria que necesitamos.

Estamos al inicio de una coyuntura que representa una prueba de fuego para el Proceso Bolivariano. A 6 meses de las cruciales elecciones a Asamblea Nacional, es de esperar una escalada de tensiones y de mayor injerencia como parte del apoyo de Estados Unidos a la derecha local. Por eso, las convulsiones propias de este tipo de agresiones necesitan, para ser respondidas con éxito y contundencia, de una participación popular activa, decidida y convencida, una participación no solo unitaria sino consciente, construida en el debate y con una política integral que responda al conjunto de necesidades del pueblo que vive de su trabajo.

Por su parte La oposición de derecha busca ocultar la gravedad de las amenazas. No es que se han quedado callados. Los dirigentes de la oposición hacen grandes esfuerzos para quitarle responsabilidades a Obama. El argumento central lo expresó con mayor claridad Capriles, él dijo más o menos: Estados Unidos no amenaza a todos los venezolanos, es contra unos súper enchufados corruptos y violadores de derechos humanos. Mientras que Roberto Enríquez el dirigente de Copei, el mismo que en estos días fue a Estados Unidos a jalarle al FMI, para pedir apoyo financiero, actuando como un presidente de facto, intentó rebajar el impacto negativo que la declaración injerencista causó en las propias filas de base de la oposición, señalando que era una “exageración de Obama”.

Este argumento defensivo, para tratar de calmar la angustia de su clientela por la brutalidad de la declaración gringa, tiene el objetivo de utilizar la injerencia de Estados Unidos como una palanca más, quizás la principal, de la campaña electoral de un sector de la oposición. Recuerda a las maniobras políticas entre Violeta Chamorro y Ronald Regan que concluyeron en la derrota electoral del Sandinismo en los ’80 del siglo pasado.

El hecho es que, según se desprende de las declaraciones de Ernesto Samper, ex presidente de Colombia y secretario general de UNASUR, el compromiso del gobierno del presidente Maduro con ese organismo parecería ser el de que las elecciones a Asamblea Nacional se realizarán en septiembre de este año.

Sea como sea: Si la injerencia de Obama forma parte de una presión en pinzas para ser usada en la campaña electoral o para alentar al sector golpista de la oposición o como una combinación de las tácticas que maneja la oposición indistintamente, la política justa para enfrentarla es, desde nuestro punto de vista, integral y sobre todo apoyada en la movilización política activa y con participación democrática de nuestro pueblo.

Las medidas diplomáticas son necesarias pero insuficientes. Para ser efectivas se deben sostener en un pueblo moralizado, que vea, también, una salida para la actual crisis económica que sufre cotidianamente. Y que, en un verdadero Golpe de Timón, sea llamado a participar de manera protagónica en la reorientación del conjunto del Proceso Revolucionario hacia el rumbo que propuso Chávez en su último Consejo de Ministros en octubre de 2012.

Para que el llamado a los gobiernos de América latina y a UNASUR a que rechacen la actitud injerencista, sea efectivo, debe ser extensivo a los pueblos. A los movimientos sociales, a los sindicatos, a las organizaciones populares de nuestro continente.  Se trata de impulsar una poderosa movilización de solidaridad de alcance continental que le de base real a un rechazo contundente a las pretensiones colonialistas de Obama.

Por otra parte, al tiempo que se desarrolla la situación, el presidente Maduro adelantó que pedirá a la Asamblea Nacional actual, una nueva Ley Habilitante con el objetivo de asegurar la Paz de Venezuela. 

Por todas estas razones, desde Marea Socialista proponemos:

1.- Rechazo contundente a la agresiva injerencia de Estados Unidos. Activar el debate y la movilización del pueblo venezolano. Llamado a la comunidad internacional, en especial a los movimientos sociales a que desplieguen campañas de solidaridad con el Proceso Bolivariano.

2.- Que la Habilitante trate dos puntos. 

2. a.- Ley de emergencia económica. La crisis económica que soporta el pueblo que vive de su trabajo es la base de la creencia de la oposición de derecha que ha llegado su turno. Lo mismo que de las amenazas gringas y de sus aliados. Por eso el punto principal debe ser una ley de emergencia económica que contemple: Moratoria de deuda soberana y de Pdvsa hasta que cese la injerencia. Auditoria pública ciudadana de los dólares entregados durante el proceso bolivariano para importaciones, cuyos principales beneficiarios en volúmenes han sido las transnacionales. Cárcel a los corruptos que facilitaron el desfalco a la nación y recuperación de los dólares fugados. Ni un dólar más a la burguesía. Monopolio estatal del Comercio Exterior con control social y ciudadano para garantizar la alimentación, la salud y los productos esenciales que necesita nuestro pueblo. Nacionalización de la Banca para desarrollar el nuevo modelo productivo y enfrentar la agresión externa. Eliminación de las ventajas con las que cuentan las transnacionales. Como por ejemplo, el tratado de Doble Tributación. La eliminación de las zonas económicas especiales y de las asociaciones en las empresas mixtas del sector petrolero, de las corporaciones gringas. La prohibición mientras dure la injerencia de repatriación de recursos…

2. b.- Ley de emergencia política. El peor error que cometería la dirección política del gobierno y el partido seria caer en una tentación autoritaria. Se debe multiplicar y cualificar la participación política del pueblo, que debe ser consultado de manera permanente. Debe quedar claro que no se limitarán los derechos y las garantías constitucionales. El derecho a la participación y organización política y social deben ser claramente ratificado. El cumplimiento efectivo de los derechos democráticos de elección o revocatorio de los dirigentes no puede ser cuestionado. Si la satisfacción de las necesidades económicas básicas de nuestro pueblo es un pilar del Proceso Bolivariano, la satisfacción y el respeto a los derechos políticos y sociales es el segundo pilar fundamental del sistema político de la Revolución.  

3) Referendo aprobatorio de las medidas propuestas en La Habilitante. La legitimidad de la aprobación en habilitante de la emergencia económica y política debe estar blindada de cuestionamientos. Por eso nuestra propuesta es que antes de ser aprobada por una Asamblea Nacional que está en el año de su finalización, la propuesta de la Habilitante sea aprobada por el pueblo venezolano en un Referendo Aprobatorio que despejará todo tipo de margen político para el sabotaje de la derecha o las dudas de la población. Y movilizará políticamente a nuestro pueblo. El Referendo aprobatorio hace parte además, de la necesidad de participación democrática de las bases del Proceso.  

Por otra parte, la unidad de movilización que necesita nuestro pueblo debe contemplar la diversidad de corrientes de pensamiento y acción que hacemos vida en el movimiento chavista. La batalla electoral para la Asamblea Nacional, la más importante de las elecciones de los 17 años de Proceso no puede marginar a ninguno de los actores del chavismo. Todos debemos sentirnos incluidos. Es hora de dejar de lado el curso burocrático y verticalista y dar paso a la verdadera participación democrática y protagónica de nuestro pueblo y su vanguardia.

Juntos, todos, le haremos sentir a Obama que nuestro Chávez, el antiimperialista, el del legado revolucionario y anticapitalista vive en su pueblo. Y haremos recorrer de nuevo, hasta los confines de la tierra, su grito indignado de combate: “Vete al Carajo, yanqui de mierda"


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