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Carta al "coco" Chávez

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Asi le decían a veces, cuando lo pelaban bajito y tenía la cabeza clara y amarilla como un coco, según recordaba Doña Joaquina Frías. También recordaba la primera vez que a Huguito no lo dejaron entrar en la escuela, porque llevaba unas alpargatas viejas y la abuelita Rosa Inés lloraba desconsolada, al no alcanzarle los cobritos para comprarle zapatos…..

Asi era Hugo Chávez, el vendedor de arañas y conservas de coco, el devorador de las hallacas de pescado, la merengada de cambur y el dulce de lechosa. El zurdito de oro tuvo una infancia difícil como la mayoría de los niños de Venezuela, por aquellos años, donde el abandono del campo era inenarrable, donde los sueños y las esperanzas tenían a juro que emigrar buscando otros horizontes, a riesgo de perder el olor a mastranto, bosta de vaca, potrero mojado y otras tantas querencias del llanero genuino.

¿Quien iba a pensar que aquel veguero, recién llegado a la capital, envuelta en su bullicio, sus intimidantes edificios, demencial trafico y agitada metrópoli plástica, se codearía con los protagonistas del Himno Nacional e hijos del Paraira Repano y mas allá, el mundo entero?

Señor Hugo mis respetos. Al leer su historia, su lucha y sus sueños, los perdidos y los ganados, me anima como a muchos compatriotas a mantenerme a su lado, a levantar hombro a hombro la pesada carga de una Republica libre y soberana, con el mismo ímpetu del muchacho aquel, que defendía la canasta de arañas y melcochosas, y que lloraba al perder por instantes inocentes, el sagrado cometido de venderlas, salvando la gigantesca diferencia de la construcción de la Republica Bolivariana y Socialista, que hoy nos empeñamos en levantar.

Amigo Hugo, lamento las traiciones y las tristezas que vuestra decisión de cumplir el sagrado sueño de Bolívar le ha acompañado, pero recuerde que usted escogió el camino mas difícil, el de no pactar con la burguesía, el de abandonar si es necesario su reposo y el de consumirse integro, por esa misma patria que hoy lo sigue y lo venera.

Orgullosos, lo hemos visto batallar contra la miseria, la exclusión y la tiranía y victorioso enfrentarse a las más grandes amenazas desde dentro y fuera de nuestras latitudes . No ha habido fuerza natural ni artificial que nos detenga como pueblo, y cada dia que pasa, mas acompañados nos encontramos de pueblos y naciones inimaginables ayer, no importando distancias, religiones o idiomas, solo el sublime hilo integrador de voluntades y amor por el bienestar y la felicidad de nuestras sociedades.

Ayer lo vimos firmando convenios de vida con China, con Irán, con Japón, con Rusia con España y otros, con los países del ALBA, UNASUR, PETROCARIBE, etc. y hoy lo vemos multiplicando convenios con Bielorrusia y fortaleciendo los lazos con los gigantes del mundo una vez mas. Y me pregunto: ¿Hasta donde llegará el otrora “Coco” y ahora flamante Presidente de la Republica Bolivariana y Socialista de Venezuela? Pareciera que la utopía de convertirnos en una pequeña potencia, comienza a desplomarse…..

Patria, Socialista o Muerte….venceremos

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Elias Martinez

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