Gran parte de la oposición organizada en Venezuela aún está
empeñada en el uso de medios antidemocráticos para provocar la
caída de las autoridades y gobierno legítimos, electos popular
y mayoritariamente por los venezolanos en varios procesos eleccionarios, libres
y democráticos realizados durante los años 1998, 1999 y 2000.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales, a los que se han sumado además
instituciones y organismos internacionales, especializados en la facilitación
de procesos de diálogo político y en la creación de climas
de pacificación que permitan el libre desenvolvimiento de la vida de
los ciudadanos en el marco democrático que la mayoría desea, esta
oposición, la cual ya identificamos en un artículo que data de
varios años, como antidemocrática, se empeña en imponernos
una agenda de terror que amenaza con hacer inviable el régimen democrático
que tanto nos ha costado mantener y profundizar, desde hace más de cuarenta
años.
Los sectores recalcitrantes de esta oposición continúan manteniendo
un lenguaje incendiario, desconocedor del marco legal e institucional democrático
que la mayoría de los venezolanos nos empeñamos en mantener, así
como algunas individualidades de este sector continúan convocando a la
desobediencia y al desconocimiento de las autoridades legítimas, convidan
públicamente a través de los medios de comunicación privados
que dan cobertura diaria y profusa a estos mensajes con claras intenciones desestabilizadoras,
convidando a la desobediencia civil e incluso a la rebelión y derrocamiento
de las autoridades del gobierno democrático y popular actualmente existente
en Venezuela.
A tal grado llega esta actitud conspiradora de cierto sector de la oposición,
que incluso representantes suyos en la Asamblea Nacional, confunden su papel
como representantes de los poderes públicos y garantes de la obediencia
de las leyes y la Constitución nacional con el respaldo a la rebelión
y la insurrección contra el gobierno y las autoridades democráticas.
Estos dizque "representantes" ante la Asamblea Nacional, se atreven
públicamente a hablar de un "gobierno que ya está caído"
y a convocar a la desobediencia a las leyes, pretendiendo con ello generar un
nuevo clima pregolpista, similar al del pasado 11 de abril.
Estos miembros de la Asamblea Nacional, pertenecientes principalmente a los
partidos Acción Democrática, COPEI y Convergencia, así
como a otras organizaciones minoritarias, usufructuarios del viejo orden político
en nuestro país, se equivocan otra vez gravemente, y ponen en peligro
a todos los venezolanos de sufrir un terrible retroceso del régimen de
libertades públicas que actualmente disfrutamos, sólo para defender
sus intereses egoístas, sus "granjerías", como creo
diría ese noble espíritu democrático representado por la
vida y el ejemplo del presidente Allende. Sin embargo, a pesar de su poder innegable
aún, de su vínculo con oscuros intereses externos, ajenos a la
democracia y tan familiares al odio y al crimen contra los pueblos, serán
nuevamente derrotados no tengo ninguna duda de ello, los venezolanos estamos
decididos a ser libres, a vivir en democracia y a impulsar un proyecto de desarrollo
económico y justicia social, abierto al mundo y solidario de los valores
representativos de la humanidad.
Sirvan estas notas, hoy nueve (9) de julio de 2002, para advertir a la comunidad
democrática mundial de la amenaza que los enemigos de la democracia venezolana,
pretenden nuevamente concretar en contra de la libertad y de los derechos de
las mayorías. Este plan de la oposición antidemocrática
ha fracasado hasta ahora en bloquear los esfuerzos de diálogo impulsados
por el gobierno nacional y que han contado con la presencia y colaboración
de organismos internacionales imparciales, entre éstos, el último
adelantado por la Fundación Carter; sin embargo, esta oposición
antidemocrática en su desespero ha organizado una nueva marcha dirigida
en contra del despacho del Ejecutivo con el fin expreso de demandar la renuncia
del Presidente, esta marcha está acompañada de solicitudes de
pronunciamientos militares, de intentos de soborno a oficiales y parlamentarios,
de supuestos ataques a medios de comunicación que a quienes menos convienen
en estos momentos es al gobierno nacional, quien, nuevamente, y en opinión
incluso de los participantes internacionales de estas mesas de diálogo
político y social, de la cual se retiraron intempestivamente los miembros
de los partidos de la oposición, ha dado muestras evidentes y sinceras
de desear una solución pacífica y democrática a la crisis
política e institucional en la cual los enemigos de la democracia pretenden
mantenernos. Más grave aún estas expresiones de intolerancia de
la oposición política han estado igualmente acompañadas
con declaraciones y alusiones de los representantes diplomáticos norteamericanos
en el país que no contribuyen a estabilizar la situación política
nacional, sin que por el contrario, son una muestra de intervención del
gobierno de esa nación en los asuntos internos de este país y
funcionan como estímulo a los planes desestabilizadores y a la conspiración
abierta de esta oposición antidemocrática.
Estamos seguros de que la victoria será nuestra, hasta los estudios
de opinión contratados por la misma oposición nos revelan que
la mayoría está de nuestro lado, que respaldan la democracia y
las leyes como los demostraron ya en abril, que el grueso de la institución
armada se mantiene fiel a la Constitución y obediente a las autoridades
que el pueblo se ha dado, y aunque el enemigo es poderoso no tengo duda que
va a ser derrotado. Pero, solicitamos a la comunidad internacional que se mantenga
alerta sobre lo que suceda en Venezuela, para que nos ayude en nuestro esfuerzo
de impedir la intervención de sectores poderosos del extranjero que buscan
algún argumento para intervenir directamente en nuestro país a
favor de estos sectores antidemocráticos e imponer nuevamente un régimen
político violatorio de los derechos humanos y servil a sus intereses
de expoliación de nuestras riquezas y recursos naturales estratégicos.
Rodolfo Magallanes
Profesor de la Universidad Central de Venezuela
Caracas, 09 de Julio de 2002
FINALMENTE PIDO A TODOS QUE ME AYUDEN A REPLICAR ESTE MENSAJE PARA ALCANZAR AL MAYOR NUMERO DE PERSONAS E INSTITUCIONES NACIONALES E INTERNACIONALES