La injerencia se define como
la intromisión en un asunto de otro, generalmente sin autorización y con la
intención de desestabilizar y/o dominarlo. La subversión se refiere al intento
de derrocar estructuras de autoridad, como un gobierno o Estado, a través de la
erosión de las bases y la creación de conflictos entre miembros de la sociedad.
Cuando la actividad subversiva se ejecuta contra un gobierno, su intención es
ayudar - con asesoría, financiamiento, y apoyo político y moral del exterior -
a grupos, organizaciones, partidos políticos e individuos a promover su
derrocamiento con acciones violentas y/o destructivas.
En la práctica, la
aplicación y detección de subversión e injerencia no es tan sencilla. Por supuesto
que un golpe de Estado contra un gobierno elegido democráticamente y apoyado
por una mayoría de su pueblo ejecutado por un gobierno extranjero es un acto
claro de injerencia. Sanciones, bloqueos, sabotajes y declaraciones hostiles de
un gobierno contra otro también constituyen injerencia, tanto como una invasión
militar de grandes o pequeñas proporciones.
Pero la subversión es más
silenciosa, discreta, escondida y ejecutada por una amplia red de actores –
personas, instituciones, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones no
gubernamentales, medios de comunicación y fuerzas armadas. Es una red tan
grande, con brazos que se extienden por todos lados como una gigantesca
telaraña, que se hace difícil saber dónde comienza y dónde termina; ¿quién está
involucrado conscientemente y quién simplemente se quedó atrapado en la red?
Este no es un libro de
conspiraciones. Pero tampoco aceptamos que sean coincidencias las conexiones
entre entidades y actores que se encuentran dentro de los mismos círculos,
promoviendo acciones parecidas y buscando lograr un mismo fin. Las personas,
agencias, organizaciones, instituciones, empresas y estrategias incluidas en
este libro tienen relaciones estrechas y lejanas, pero todas tienen una
relación importante en el contexto de la dominación sobre países y pueblos
soberanos que no se dejan subordinar a los intereses de Estados Unidos, sus
aliados y las multinacionales que hoy en día controlan la economía mundial.
El enfoque principal de este
libro es Venezuela, debido a las grandes agresiones que han sido ejecutadas en
su contra desde la llegada al poder del Presidente Hugo Chávez y el comienzo de
la Revolución Bolivariana, una revolución socialista que ha sido la inspiración
y esperanza de millones de personas alrededor del globo que luchan por un mundo
mejor. Además de Venezuela, las revoluciones socialistas han vuelto en otros
países latinoamericanos, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, materializando a
nivel continental lo que Cuba comenzó en 1959 con su gran Revolución.
Estados Unidos de
Norteamérica ha perdido el dominio sobre su patio trasero. Las Américas ya no son
suyas para explotar, saquear y utilizar para sus fines egoístas y consumistas.
Esta realidad ha sido causa de una serie de injerencias en la región por parte
de Estados Unidos y sus aliados, que buscan desestabilizar estas revoluciones y
nuevos gobiernos socialistas, y volver el poder a la mano de Washington.
Venezuela, particularmente, ha sido víctima de golpes de Estado, sabotajes
económicos, guerras mediáticas, operaciones psicológicas, espionaje,
infiltraciones y penetraciones dentro de los sectores revolucionarios,
intervenciones electorales, intentos de magnicidio, incursión de paramilitares
y otras actividades subversivas ejecutadas con la asesoría, financiamiento y
dirección del Gobierno estadounidense, sólo durante los últimos ocho años.
Venezuela es el caso
ejemplar de la aplicación de los mecanismos de injerencia y subversión, no sólo
porque ha sido víctima de casi todos sino también por lo que representa – lo
que tiene – el país. Venezuela es uno de los más grandes productores y
exportadores de petróleo en el mundo, y es el país con las mayores reservas
petroleras a nivel mundial. Esto ha transformado a Venezuela en no solamente el
blanco del imperialismo estadounidense que busca reconquistar su patio
trasero,
sino también de las grandes transnacionales, organizaciones, agencias,
individuos, instituciones e intereses financieros que controlan la economía
mundial. Las mayores reservas del petróleo del mundo en un país con una
Revolución socialista durante el Siglo XXI, cuando la energía vale más que el
oro, atrae una combinación mortal: la batalla de las ideas junto a la batalla
del dominio económico mundial.
Por eso, la familia más rica
y poderosa del planeta, los Rockefeller, tienen tanto que ver con la injerencia
y subversión en Venezuela como Manuel Rosales, dirigente de la oposición contra el Presidente Chávez y la
Revolución Bolivariana. La Agencia
Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos está involucrada en esta red de
sabotaje, agresión y violencia contra Venezuela igual que un pequeño grupo
desconocido de Belgrado,
llamado Otpor. ¿Cuál es la conexión entre los Bilderberg, el grupo de
empresarios, políticos y gobernantes más poderosos del mundo y los canales de
televisión privados en Venezuela? ¿O entre estudiantes venezolanos, militares
estadounidenes, la OTAN y el multimillonario George Soros? ¿Qué relación existe
entre los movimientos separatistas de Santa Cruz en Bolivia, o del estado Zulia
en Venezuela, o Guayaquil en Ecuador, y jóvenes en Ucrania y Georgia? ¿Sabías
que los arquitectos de la Guerra contra Irak son miembros de un think tank (centro de estudios) que ha
preparado un plan parecido contra Venezuela? Las respuestas a estas
interrogantes y muchas otras se encuentran en las siguientes páginas.
En las juntas directivas de
grandes multinacionales, como Chevron Corporation, Exxon Mobil, Carlyle Group,
Verizon, Halliburton, Blackwater y otras, se encuentran los mismos nombres que
los directores, asesores y miembros de instituciones supuestamente
independientes como Human Rights Watch, Ford Foundation, Rand Corporation,
Transparencia Internacional, International Crisis Group, Freedom House,
National Endowment for Democracy, Cato Institute, American Enterprise
Institute, entre otras. Entre esas empresas e instituciones, se encuentran
también altos funcionarios de la CIA, el Departamento de Estado, el Pentágono y
hasta de la Casa Blanca. Y personalidades de esas grandes multinacionales,
instituciones supuestamente independientes de gran influencia, y agencias
estatales de seguridad, defensa y política internacional también figuran en las
listas de las tres organizaciones más poderosas del mundo: Grupo
Bilderberg, la Comisión Trilateral y el Council on Foreign Relations (Consejo
de Relaciones Exteriores “CFR”), las que se reúnen con frecuencia para tomar
decisiones sobre el futuro de nuestros pueblos.
Desde sus altos puestos,
utilizan las Organizaciones no Gubernamentales (ONG), como Súmate en Venezuela,
o partidos políticos que ellos mismos financian y asesoran a través de sus
aliados como el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Instituto
Demócrata Nacional (NDI), la NED, la Fundación Konrad Adenaeur de Alemania o la
Fundación FAES de España, para ejecutar sus planes subversivos. En caso de que
no funcionen, una injerencia de mayor nivel, como la Guerra Climática o
Biológica, o la Guerra Preventiva, es aplicada para lograr el objetivo, como el
caso de Irak.
La Telaraña Imperial: Una
Enciclopedia de Injerencia y Subversión no pretende ser un sabelotodo del
intervencionismo. Hay muchos actores, entidades, agencias, organizaciones,
instituciones y estrategias que no están incluidos en estas páginas. Por eso
reiteramos que el enfoque principal de esta primera edición es Venezuela,
aunque no nos limitamos sólo a cubrir la injerencia y subversión que afecta a
este país. Los actores y entidades principalmente destacados en este libro son
transnacionales, como el Banco Mundial, la Mossad y el Complejo Militar
Industrial. La manera en que afectan y atacan a Venezuela sucede de forma igual
o parecida a Bolivia, a Ecuador, a los países africanos y árabes, y hasta a
Rusia.
No hay una entrada –
persona, institución, empresa, agencia, ONG, think tank, estrategia – que sea
más importante que la otra. No hay un ente que por sí solo represente el centro
de esta red, todos están relacionados y pegados al deseo de lograr la
dominación mundial del mercado libre y el sistema capitalista-consumista. Esta
es la Telaraña Imperial; conócela bien, porque si no podrías quedar atrapado por
inadvertencia en su red mortal.
evagolinger@gmail.com