Vida y circunstancias que hizo surgir a un nuevo líder (IV)

Por estar a pocos días de celebrarse los 10 años en que el Presidente Chávez ganara su primera elección a la Primera Magistratura del país, se cree oportuno recordar los sucesos que acontecieron para que eso fuera así. Cuando Chávez a las ocho de la mañana del 4 de febrero de 1.992 continúa incomunicado con sus compañeros de rebelión y es advertido que la fuerza aérea estaba dispuesta a atacar los puntos en donde su gente estaba concentrada, comienza a pensar que ya es hora de rendirse y deponer las armas, es así como comienza a parlamentar sobre su rendición. Entre las condiciones que plantea está el que le deje recoger las tropas que estaban dispersas en la ciudad de Caracas y que se le respete la vida a los oficiales y demás compañeros alzados.


Chávez, con los equipos de comunicación de los militares afectos al gobierno, puede establecer comunicación con algunos comandantes alzados distribuidos en otros lugares del país y poco después comienza a recoger las tropas que estaban dispersas y traerlas a las edificaciones del Museo Militar, se reúne con los oficiales que estaban con él y comienza a discutir la situación, un poco después les ordena recoger las armas y formar a los soldados en el patio; allí había más de 100 soldados y otros más que comenzaron a llegar. Chávez les dirige algunas palabras por unos minutos y sale con el Oficial que envía el gobierno a parlamentar con él. A Chávez se le permite conservar su fusil y pistola, esas armas no las entregará sino hasta que llega a la oficina del Ministro de la Defensa. Tal concesión se debe a la advertencia de un amigo que le comunica que no debía salir de allí porque había orden de matarle, de manera que aquellas armas es su protección personal, Chávez es quien le dice al conductor del vehículo, donde va con el oficial del gobierno, la ruta que debe seguir; al llegar a Fuerte Tiuna es conducido al 5º piso del Ministerio de la Defensa.


A las 10 de la mañana llegan a la oficina del Ministro de la Defensa, allí Chávez entrega todo lo que lleva encima, el fusil, la pistola, unos cargadores, una granada de mano y vacía sus bolsillos, solo se queda con el uniforme, luego se sienta en un sofá y estando allí se presenta un acto de gran valentía y adhesión, llega un oficial y después de algunas palabras dirigidas a Chávez se le acerca y le da un fuerte abrazo; esta osada acción le significará al oficial la perdida de su carrera militar. Después de eso mandaron a salir a todos los jóvenes oficiales y solo se quedan los generales, un poco más tarde Chávez oye hablar de aviones y de la emisión de diversas órdenes, observa existe mucha confusión. Escucha cuando se ordena el bombardeo de los sitios donde están sus compañeros alzados en Valencia y Maracaibo, Chávez pide que no lo hagan y que le permitan hablar con los oficiales rebeldes de Valencia, Maracay y Maracaibo, al identificarse con la debida contraseña les ordena deponer las armas, oye por el auricular el ruido que hacen los aviones, Chávez pide al general ordene se alejen de allí los aviones; y así se hace.


Los militares de Valencia piden sean sacados de allí en helicóptero porque no quieren entregarse al general que habían puesto preso, temían que la reacción de éste fuera muy drástica, suponían que podía llegar hasta matarlos, por eso un helicóptero los recoge y los lleva directo a Caracas. Los aviones ya se han retirado de Valencia y Maracaibo pero siguen sobre Maracay. En Maracay el oficial al mando de los sublevados había desconectado la radio, los teléfonos, no había forma de comunicarse con él. Chávez pide usar alguna emisora comercial para llamarlo a la rendición, al rato los generales deciden que haga su llamado de rendición por medio de la televisión pero que escriba lo que va decir, Chávez response que no va a leer nada, que él solo va a dar un mensaje de rendición a sus compañeros y que crean en su palabra de honor de que solo haría el llamado a sus compañeros para que depongan las armas y se rindan; hay discusión entre los generales y por fin acceden. Chávez piensa que ellos iban a grabar el mensaje y si todo salía bien retransmitirlo, nunca imaginó sería en vivo. Lo conducen a la oficina de al lado, da el mensaje de rendición y regresa a la oficina del ministro, Chávez se sentía deshecho; pensaba había puesto la torta del siglo. Él no se imaginaba que aquel “POR AHORA” pronunciado en su llamado se convertiría en la consigna esperanzadora del pueblo venezolano, de este maravilloso y bravo pueblo que unos años después lo haría Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

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