Traducido por Ángel Cristóbal Colmenares E.
El autor de este artículo fue asesinado recientemente y se trató de
hacerlo parecer como un suicidio. Pulse en (Steve Kangas) y lea usted mismo el
extraordinariamente sospechoso asesinato de Kangas en la oficina de uno de los
más notorios "núcleos duros" de los defensores del conservadurismo billonario,
Richard Mellon Scaife.
El siguiente memorial solo describe unos pocos de los centenares de
atrocidades y crímenes cometidos por la CIA. (1)
Las operaciones de la CIA siguen el mismo guión repetitivo. Primero, los
intereses de los negocios estadounidenses amenazados en el extranjero por un
líder popular o democráticamente electo. El pueblo apoya a su líder porque él
intenta dirigir reformas agrarias, fortalecer a los sindicatos, redistribuir la
riqueza, nacionalizar la industria en manos extranjeras y regular los negocios
para proteger a los trabajadores, a los consumidores y al medio ambiente. Así,
en nombre de los negocios estadounidenses, y a menudo con su ayuda, la CIA
moviliza a la oposición. Primero identifica a los grupos derechistas dentro del
país (normalmente a los militares), y les ofrece un trato: "Los pondremos en el
poder si ustedes mantienen un clima comercial favorable para nosotros". Luego la
Agencia les contrata, entrena y actúa con ellos para derrocar al gobierno
existente (normalmente una democracia). Utiliza cada truco del libro:
propaganda, votos trampeados, elecciones compradas, la extorsión, el chantaje,
la intriga sexual, las historias falsas sobre los antagonistas en los medios
loclaes de comunicación, infiltración y desorganización de partidos políticos
opuestos, secuestros, palizas, torturas, intimidación, sabotaje económico,
escuadrones de la muerte y hasta asesinatos. Estos esfuerzos culminan en un
golpe militar que instala a un dictador derechista. La CIA entrena al aparato de
seguridad del dictador para apretar las tuercas a los enemigos tradicionales de
los grandes negocios, utilizando interrogatorios, tortura y asesinato. Se dice
que las víctimas son los "comunistas", pero casi siempre se trata de campesinos,
liberales, moderados, dirigentes de organizaciones de trabajadores, antagonistas
políticos y defensores de la democracia y de la libre expresión. Y a ello sigue
un extenso abuso contra los derechos humanos.
Este guión se ha repetido tantas veces que la CIA lo enseña en una escuela
especial, la notoria "Escuela de las Américas". (Abierta en Panamá pero luego
mudada a Fort Benning, Georgia.) Los críticos la han apodado "Escuela de los
Dictadores" y "Escuela de los Asesinos". Aquí, la CIA entrena a oficiales de las
fuerzas armadas latinoamericanas sobre cómo dirigir los golpes, incluyendo el
uso de los interrogatorios, las torturas y el asesinato.
La Asociación para el Disenso Responsable estima que para 1987, seis millones
de personas habían muerto como resultado de las operaciones encubiertas de la
CIA. (2) El ex-funcionario del Departamento de Estado, William Blum, llama a
esto correctamente un "Holocausto estadounidense".
La CIA justifica estas acciones como parte de su guerra contra el comunismo.
Pero la mayoría de los golpes no involucra una amenaza comunista. Las naciones
desafortunadas son puestas bajo la mira por una extensa variedad de razones: no
sólo por amenazas a los intereses de negocios estadounidenses en el extranjero,
sino también liberales e incluso moderadas reformas sociales, inestabilidad
política, la renuencia de un líder para llevar a cabo los dictados de
Washington, y declaraciones de neutralidad en la Guerra Fría. De hecho, nada ha
enfurecido más a los Directores de la CIA que el deseo de una nación de
permanecer fuera de la Guerra Fría.
Lo irónico de toda esta intervención es que frecuentemente no logra los
objetivos americanos. A menudo el dictador recientemente instalado se halla
cómodo con el aparato de seguridad que la CIA ha construido para él. Se
convierte en experto para dirigir un estado policíaco. Y por cuanto el dictador
sabe que no puede ser derrocado, se declara independiente y desafiante de los
designios de Washington. La CIA descubre entonces que no puede derrocarlo porque
la policía y el ejército están bajo control del dictador, y temen cooperar con
los espías estadounidenses por miedo a la tortura y a la ejecución. Las únicas
dos opciones para los EE.UU son, a estas alturas, impotencia o guerra. Ejemplos
de este "efecto bumerang" incluyen al Shah de Irán, al General Noriega y a
Saddam Hussein. El efecto del bumerang también explica por qué la CIA se ha
mostrado muy exitosa en derrocar democracias, pero un fracaso infeliz en
derrocar dictaduras.
El memorial siguiente debe confirmar que por lo sabido la CIA que debe
abolirse y reemplazarse por una verdadera organización de recolección,
organización y análisis de información. La CIA no puede reformarse —es
institucional y culturalmente corrupta.
1929
La cultura que perdimos — El Ministro de Relaciones Exteriores, Henry
Stimson, se niega a respaldar una operación de ruptura de código, "los
caballeros no leen correos ajenos."
1941
Es creado el COI —En la preparación de la Segunda Guerra Mundial, el
Presidente Roosevelt crea la Oficina del Coordinador de Información (COI). El
General William "Wild Bill" Donovan encabeza el nuevo servicio de inteligencia.
1942
Creada la OSS — Roosevelt reestructura el COI en algo más conveniente para la
acción encubierta, la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS). Donovan recluta a
tantos ricos y poderosos de la nación que la gente bromea en cuanto a que "OSS"
significa "Oh, tan social!" (¡Oh, so social!) u "Oh, cuan esnobs! (¡Oh, so
snobs!)"
1943
Italia —Donovan recluta a la Iglesia católica en Roma para que sea el centro
de las operaciones de espionaje anglo-estadounidenses en la Italia fascista.
Esta probaría ser una de las alianzas de inteligencia más durables en la Guerra
Fría.
1945
La OSS es abolida — Las restantes agencias de información estadounidenses
cesan en sus operaciones encubiertas y vuelven a la menos riesgosa recolección y
análisis de información.
La operación PAPERCLIP - Mientras otras agencias estadounidenses están
cazando a criminales de guerra nazis para arrestarlos, la comunidad de
inteligencia de EEUU los introduce de contrabando en ese país, impunes, para su
uso contra los soviéticos. El más importante de ellos es Reinhard Gehlen, el
mejor espía de Hitler, quien había construido una red de espionaje en la Unión
Soviética. Con plena bendición estadounidense, él crea la "Organización Gehlen",
una banda de espías nazis refugiados quienes reactivan sus redes en Rusia. Éstos
incluyen a oficiales de inteligencia de las SS (SchutzStaffel o Escuadras de
Protección, N. del T.) Alfred Seis y Emil Augsburg (quienes ejecutaron matanza
de judíos en el Holocausto), Klaus Barbie ("el Carnicero de Lyon"), Otto von
Bolschwing (el cerebro del Holocausto, quien trabajó con Eichmann) y el Coronel
SS, Otto Skorzeny (amigo personal de Hitler). La Organización de Gehlen fue la
única fuente de información de EE.UU en la Unión Soviética durante los próximos
diez años, sirviendo como un puente entre la abolición de la OSS y la creación
de la CIA. Sin embargo, mucha de la "inteligencia" que proveen los ex-nazis es
ficticia. Gehlen infla las capacidades militares soviéticas en momentos en que
Rusia está todavía reconstruyendo su devastada sociedad para incrementar su
propia importancia ante los estadounidenses (quienes por otra parte podrían
castigarlos). En 1948, Gehlen casi convence a los estadounidenses de que la
guerra es inminente, y el Oeste debe dar un golpe preventivo. En los años
cincuenta produce una ficticia "brecha de misiles". Y para hacer peor las cosas,
los rusos han penetrado completamente a la Organización Gehlen con agentes
dobles, minando la propia seguridad estadounidense que se suponía protegida por
Gehlen.
1947
Grecia — El Presidente Truman pide ayuda militar a Grecia para apoyar a las
fuerzas derechistas que combatían a los comunistas rebeldes. Por el resto de la
Guerra Fría, Washington y la CIA apoyarán a notorios líderes griegos con
deplorables resultados para los derechos humanos.
Es creada la CIA —El Presidente Truman firma el Acta de Seguridad Nacional de
1947, creando la Agencia Central de Inteligencia y el Consejo de Seguridad
Nacional. La CIA es responsable ante el presidente a través del CSN —no hay
vigilancia democrática o del congreso. Su carta constitucional permite a la CIA
"realizar cualesquiera funciones y deberes… que el Consejo de Seguridad Nacional
de vez en cuando pueda dirigir". Esta excusa abre la puerta a la acción
encubierta y a los trucos sucios.
1948
Es creada el ala de acción encubierta — La CIA recrea un ala de acción
encubierta, denominada inocuamente Oficina de Coordinación Política, dirigida
por el abogado Frank Wisner, de Wall Street. Según su carta constitucional
confidencial, sus responsabilidades incluyen "propaganda, guerra económica,
acción directa preventiva, incluso el sabotaje, anti-sabotaje, demolición y
procedimientos de evacuación; la subversión contra estados hostiles, incluyendo
la ayuda a los grupos de resistencia clandestina y el apoyo de elementos
anti-comunistas indígenas en los países amenazados del mundo libre".
Italia — La CIA adultera las elecciones democráticas en Italia, donde los
comunistas de ese país amenazan ganar las elecciones. La CIA compra votos,
transmite propaganda, amenaza y golpea a los líderes de oposición, e infiltra y
divide sus organizaciones. Ello funciona -- los comunistas son derrotados.
1949
Radio Europa Libre — La CIA crea su primera salida de propaganda masiva,
Radio Europa Libre. Durante las próximas décadas, sus transmisiones son tan
descaradamente falsas que durante un tiempo es considerado ilegal publicar sus
transcripciones en los EE.UU.
Los tardíos cuarentas
Operación SINSONTE — La CIA comienza el reclutamiento de organizaciones de
noticias estadounidenses y de periodistas que devienen en espías y diseminadores
de propaganda. El esfuerzo es encabezado por Frank Wisner, Allen Dulles, Richard
Helms y Philip Graham. Graham, quien es publicista de "The Washington Post", se
convierte en ejecutante principal de la CIA. Eventualmente, los recursos
mediáticos de la CIA incluirán a la ABC, NBC, CBS, Time, Newsweek, Associated
Press, United Press International, Reuters, diarios Hearst, Scripps-Howard,
Copley News Services y otros. Por propia admisión de la CIA, al menos
veinticinco organizaciones y cuatrocientos periodistas se convertirán en
recursos de la CIA.
1953
Irán -- La CIA derroca al democráticamente electo Mohammed Mossadegh en un
golpe militar, después que él amenazó nacionalizar el petróleo británico. La CIA
lo reemplaza con un dictador, el Shah de Irán, cuya policía secreta, SAVAK, es
tan brutal como la Gestapo.
Operación MK-ULTRA — Inspirada por el programa de lavado de cerebros de Corea
del Norte, la CIA empieza los experimentos sobre control mental. La parte más
notoria de este proyecto implica dar LSD y otras drogas a sujetos
estadounidenses sin su conocimiento o contra su voluntad, provocando el suicidio
en algunos. Sin embargo, la operación significa mucho más que esto. Consolidado
en parte por las Fundaciones Rockefeller y Ford, la investigación incluye
propaganda, lavando de cerebros, relaciones públicas, publicidad, hipnosis y
otras formas de sugestión.
1954
Guatemala — La CIA derroca al democráticamente electo Jacobo Arbenz mediante
un golpe militar. Arbenz había amenazado con nacionalizar la United Fruit
Company, propiedad de Rockefeller, en la cual el Director de la CIA, Allen
Dulles, también poseía acciones. Arbenz es reemplazado con una serie de
dictadores derechistas cuyas políticas sanguinarias matarán a más de cien mil
guatemaltecos en los siguientes cuarenta años.
1954-1958
Vietnam del Norte — El funcionario de la CIA, Edward Lansdale, pasa cuatro
años intentando derrocar al gobierno comunista de Vietnam Norte usando todos los
trucos sucios usuales. La CIA también intenta legitimar al régimen títere
tiránico en Vietnam del Sur, encabezado por Ngo Dinh Diem. Esos esfuerzos no se
ganan los corazones y mentes de los sudvietnamitas porque el gobierno de Diem es
contrario a una verdadera democracia, a la reforma agraria y a medidas de
reducción de la pobreza. Los fracasos sucesivos de la CIA producen una escalada
en la intervención estadounidense que culmina en la Guerra de Vietnam.
1956
Hungría — Radio Free Europe incita un revuelta en Hungría transmitiendo el
Discurso Secreto de Khruschev, en el cual denunció a Stalin. También indica que
los estadounidenses ayudarán a los combatientes húngaros. Esta ayuda no se
materializa cuando los húngaros se lanzan a una revuelta armada destinada al
fracaso y la cual solo provoca una mayor invasión soviética. El conflicto causa
la muerte a siete mil soviéticos y a treinta mil húngaros.
1957-1973
Laos — La CIA lleva a cabo aproximadamente un golpe por año intentando anular
las elecciones democráticas en Laos. El problema es el Pathet Lao, un grupo
izquierdista con suficiente apoyo popular para ser miembro de cualquier gobierno
de coalición. En los tardíos cincuentas, la CIA incluso crea un "Armee
Clandestine" de mercenarios asiáticos para atacar al Pathet Lao. Después que el
ejército de la CIA sufre numerosas derrotas, los Estados Unidos dan inicio a un
bombardeo, dejando caer más bombas sobre Laos que todas las bombas
estadounidenses lanzadas en la Segunda Guerra Mundial. Una cuarta parte de los
laosianos se convertirá en refugiados, muchos de ellos viviendo en cuevas.
1959
Haití — Los militares de EEUU ayudan a "Papa Doc" Duvalier a convertirse en
dictador de Haití. Él crea su propia fuerza de policía privada, los "Tonton
Macoutes", que aterroriza a la población con machetes. Ellos asesinarán a más de
cien mil personas durante el reino familiar de Duvalier. Los EE.UU. no protestan
su funesto record en derechos humanos.
1961
Bahía de Cochinos — La CIA envía a un mil quinientos exilados cubanos a
invadir la Cuba de Castro. Pero la "Operación Mangosta" falla, debido a la pobre
planificación, seguridad y apoyo. Los planificadores habían imaginado que la
invasión iniciaría un levantamiento popular contra Castro --lo cual nunca
sucedió. Un prometido ataque aéreo estadounidense tampoco tuvo lugar. Éste es el
primer revés público de la CIA, que causó el despido del Director de esa
Agencia, Allen Dulles, por el Presidente Kennedy.
República Dominicana — La CIA asesina a Rafael Trujillo, un dictador asesino
apoyado por Washington desde 1930. Los intereses comerciales de Trujillo han
crecido tanto grandes (aproximadamente 60 por ciento de la economía) que ellos
han empezado a competir con los intereses de negocios estadounidenses.
Ecuador — Fuerzas militares apoyadas por la CIA obligan a renunciar al
democráticamente electo Presidente José Velasco. El Vice Presidente Carlos
Arosemena lo reemplaza; la CIA llena la nueva vacante con su propio hombre.
Congo (Zaire) — La CIA asesina al democráticamente electo Patrice Lumumba.
Sin embargo, el apoyo público a la política de Lumumba es tan alto que la CIA no
puede instalar abiertamente a sus antagonistas en el poder. Siguen cuatro años
de tumulto político.
1963
República Dominicana — La CIA derroca al democráticamente electo Juan Bosch
en un golpe militar. La CIA instala una junta represiva, derechista.
Ecuador — Un golpe militar apoyado por la CIA derroca al Presidente
Arosemena, cuyas políticas independientes (no socialistas) se han vuelto
inaceptables para Washington. Una junta militar asume el mando, cancela las
elecciones de 1964 y comienza los abusos contra los derechos humanos.
1964
Brasil — Un golpe militar con apoyo de la CIA derroca al gobierno
democráticamente electo de Joao Goulart. La junta que lo reemplaza se
convertirá, en las próximas dos décadas, en una de las más sanguinarias en la
historia. El General Castelo Branco creará los primeros escuadrones de la muerte
en de América Latina, o bandas de la policía secreta que cazan a los
"comunistas" para torturarlos, interrogarlos y asesinarlos. A menudo estos
"comunistas" no son más que los antagonistas políticos de Branco. Después se
revelará que la CIA entrena a los escuadrones de la muerte.
1965
Indonesia — La CIA derroca al democráticamente eleto Sukarno con un golpe
militar. La CIA ha estado intentando eliminar a Sukarno desde 1957 usando todo,
desde el intento de asesinato hasta la intriga sexual, nada más que por su
declaración de neutralidad en la Guerra Fría. Su sucesor, el General Suharto,
hará una matanza de entre quiientos mil a un millón de civiles acusados de ser
"comunistas". La CIA proporciona los nombres de innumerables sospechosos.
República Dominicana — Una rebelión popular estalla, prometiendo reinstalar a
Juan Bosch como líder elegido por el país. La revolución es aplastada cuando los
marines estadounidenses aterrizan para sostener al régimen militar por la
fuerza. La CIA dirige todo entre bastidores.
Grecia — Con apoyo de la CIA, el rey destituye a George Papandreous como
Primero Ministro. Papandreous no ha apoyado vigorosamente los intereses
estadounidenses en Grecia.
Congo (Zaire) — Un golpe militar apoyado por la CIA instala el Mobutu Sese
Seko como el dictador. El odiado y represivo Mobutu exprime miles de millones a
su desesperadamente pobre país.
1966
El Caso Ramparts — La revista radical Ramparts da inicio a una serie de
inauditos artículos anti-CIA. Entre sus "tubazos": la CIA ha pagado veinticinco
millones de dólares a la Universidad de Michigan para contratar a "profesores"
que entrenaran a estudiantes sudvietnamitas en métodos policiales encubiertos.
El MIT (Instituto Tecnológico de Massachusets por sus siglas en inglés) y otras
universidades han recibido pagos similares. También revela Ramparts que la
Asociación Nacional de Estudiantes es un frente de la CIA. A veces los
estudiantes son reclutados a través del chantaje y el soborno, incluyendo
retardos en llamado a filas.
1967
Grecia — Un golpe militar apoyado por la CIA derroca al gobierno dos días
antes de las elecciones. El favorito para ganar era George Papandreous,
candidato liberal. Durante los próximos seis años, el "reino de los coroneles"
—respaldado por la CIA — introducirá el uso extendido de la tortura y el
asesinato contra los oponentes políticos. Cuando un embajador griego objeta al
Presidente Johnson los planes de EE.UU. para Chipre, Johnson le dice: "Joder con
su parlamento y su constitución".
Operación PHEONIX — La CIA ayuda a los agentes sudvietnamitas a identificar y
luego asesinar a supuestos líderes del Viet Cong que operan en los pueblos de
Vietnam del Sur. Según Informe del congreso en 1971, esta operación mató
aproximadamente a veinte mil "Viet Cong".
1968
Operación CAOS — La CIA ha estado espiando ilegalmente a los ciudadanos
estadounidenses desde 1959, pero con la Operación CAOS, el Presidente Johnson
incrementó dramáticamente el esfuerzo. Agentes de la CIA van encubiertos como
estudiantes radicales a dividir a las organizaciones del campus que protestan
por la Guerra de Vietnam. Ellos están a la búsqueda de instigadores rusos que
nunca encuentran. CAOS eventualmente espiará a siete mil individuos y a un mil
organizaciones.
Bolivia — Una operación militar organizada por la CIA captura al legendario
guerrillero Che Guevara. La CIA quiere mantenerloo vivo para el interrogatorio,
pero el gobierno boliviano lo ejecuta en prevenición de las llamadas de todo el
mundo por clemencia.
1969
Uruguay — El notorio torturador de la CIA, Dan Mitrione, llega al Uruguay, un
país destrozado por la disputa política. Considerando que las fuerzas
derechistas usaron previamente la tortura sólo como un último recurso, Mitrione
les convence de usarla como una práctica extendida y rutinaria. "El dolor
preciso, en el lugar preciso, en la cantidad precisa, para el efecto deseado",
es su lema. Las técnicas de tortura que él enseña a los escuadrones de la muerte
rivalizan con las de los nazis. Se convirtió en alguien tan temible que los
revolucionarios lo secuestrarán y ejecutarán un año después.
1970
Camboya — La CIA derroca al Príncipe Sahounek, muy popular entre los
camboyanos por mantenerlos ajenos a la Guerra de Vietnam. Es reemplazado por el
títere de la CIA, Lon Nol, quien inmediatamente lanza a las tropas camboyanas a
la batalla. Este impopular movimiento fortalece a las entonces minorías de
oposición como el Khmer Rouge, que acede al poder en 1975 y extermina a millones
de sus propios pobladores.
1971
Bolivia — Después de la mitad de una década de turbulencia política inspirada
por la CIA, un golpe militar por ella respaldado derroca al izquierdista
Presidente Juan Torres. En los próximos dos años, el dictador Hugo Banzer tendrá
a más dos mil opositores políticos presos sin juicio, luego torturados, violados
y ejecutados.
Haití— Muere "Papa Doc" Duvalier, dejando a su hijo de 19 años, "Baby Doc"
Duvalier como dictador de Haití. El hijoda continuidad a su reino sangriento con
pleno conocimiento de la CIA.
1972
El Acta del Caso Zablocki — El Congreso aprueba un acta solicitando revisión
parlamentaria a los acuerdos ejecutivos. En teoría, esto debía hacer a las
operaciones de la CIA más explicables. De hecho, sólo es marginalmente eficaz.
Camboya — El Congreso vota para cortar fondos de la CIA para su guerra
secreta en Camboya.
La forzadura de Wagergate — El presidente Nixon envía a un equipo de ladrones
a instalar micrófonos ocultos en las oficinas del Partido Demócrata en
Watergate. Los miembros del equipo tienen amplias historias en la CIA,
incluyendo a James McCord, E. Howard Hunt y cinco de los ladrones cubanos. Ellos
trabajan para el Comité para Reelegir al Presidente (CRP), y ejecutan trabajos
sucios como sabotear campañas Demócratas y lavar dinero de contribuciones
ilegales para la campaña presidencial de Nixon. Las actividades del CRP son
establecidas y organizadas por otro frente de CIA, la Compañía Mullen.
1973
Chile — La CIA derroca y asesina a Salvador Allende, el primer líder
socialista democráticamente electo en América Latina. Los problemas empiezan
cuando Allende nacionaliza las empresas de propiedad estadounidense en Chile.
ITT (International Telegraph and Telephone) ofrece a la CIA un millón de dólares
para un golpe (según se dice rechazado). La CIA reemplaza a Allende con el
general Augusto Pinochet, quien torturará y asesinará a miles de sus propios
compatriotas en un trato despiadado contra líderes trabajadores y la izquierda
política.
La CIA inicia investigaciones internas — William Colby, el Subdirector de
Operaciones, imparte órdenes a todo el personal de la CIA para informar acerca
de cualquier y toda actividad ilegal que conozcan. Esta información es reportada
después al Congreso.
El Escándalo Watergate — El principal diario colaborador de la CIA en Estados
Unidos, The Washington Post, informa de los crímenes de Nixon antes de que
cualquier otro periódico refiera el asunto. Los dos reporteros, Woodward y
Bernstein, casi no hacen mención de las muchas pistas que del escándalo
señalaban a la CIA. Se revela después que Woodward era una fuente de
inteligencia naval en la Casa Blanca, y que conocía a importantes figuras del
espionaje, incluyendo al general Alexander. Su fuente principal, "Garganta
Profunda", probablemente es uno de aquéllos.
Destituido el Director Helms de la CIA — El presidente Nixon despide al
Director de la CIA, Richard Helms, por su fracso en ayudar a ocultar el
escándalo de Watergate. Helms y Nixon siempre se han detestado. El nuevo
director de la CIA es William Colby, quien está relativamente más abierto a la
reforma de la CIA.
1974
CAOS al descubierto — El periodista Seymour Hersh, ganador del premio
Pulitzer, publica una historia sobre la Operación CAOS, de la vigilancia
doméstica e infiltración de grupos antibélicos y de los derechos civiles en los
EE.UU. La historia enciende la chispa del ultraje nacional.
Angleton destituido — El Congreso desarrolla audiciones acerca de los
esfuerzos de James Jesús Angleton, jefe de contraespionaje de la CIA, en cuanto
al ilegal espionaje . doméstico. Sus labores incluyeron apertura de correos y
vigilancia secreta de manifestantes contra la guerra. Las audiciones resultaron
en su despido de la CIA.
La Cámara absuelve a la CIA en Watergate — La Cámara de Representantes
absuelve a la CIA de cualquier complicidad en la forzadura de Nixon en
Watergate.
El Acta Hughes Ryan — El Congreso aprueba una enmienda que exige al
presidente informar operaciones de la CIA, distintas al espionaje, a los
principales comités del congreso en plazo pertinente.
1975
Australia — La CIA ayuda a derribar al gobierno de inclinación izquierdista y
democráticamente electo del Primer Ministro Edward Whitlam. La CIA hace esto
dando un ultimátum a su Gobernador general, John Kerr. Kerr, un veterano
colaborador de la CIA, recurre a su derecho constitucional para disolver al
gobierno de Whitlam. El Gobernador general es una figura exclusivamente formal
impuesta por la Reina; el Primer Ministro se elige democráticamente. El uso de
esta arcaica y jamás utilizada ley aturde a la nación.
Angola — Ávido por demostrar la resolución del ejército estadounidense
después de su derrota en Vietnam, Henry Kissinger lanza una guerra respaldada
por la CIA en Angola. Contrariamente a las aseveraciones de Kissinger, Angola es
un país de poca importancia estratégica y no está seriamente amenazado por
comunismo. La CIA apoya al brutal líder de UNITAS, Jonas Savimbi. Esto polariza
a la política angoleña y conduce a sus oponentes a los brazos de Cuba y de la
Unión Soviética para la supervivencia. El congreso cortará los fondos en 1976,
pero la CIA es capaz de librar la guerra fuera de los libros hasta 1984, cuando
la financiación es nuevamente legalizada. Esta guerra totalmente vana causa la
muerte a más de 300,000 angoleños.
"La CIA y el Culto a la Inteligencia" — Víctor Marchetti y John Marks
publican esta escandalosa historia de crímenes y abusos de la CIA. Marchetti
había pasado catorce años en la CIA, y llegó a ser asistente ejecutivo del
Subdirector de Inteligencia. Marks estuvo cinco años como oficial de
inteligencia en el Departamento de Estado.
"La Compañía por Dentro" — Philip Agee publica un diario de su vida dentro de
la CIA. Agee había trabajado en operaciones encubiertas en América Latina
durante los años sesenta, y detalla los crímenes en los cuales él tomó parte.
El congreso investiga los delitos de la CIA — El ultraje al público compele
el Congreso a llevar a cabo audiencias sobre los crímenes de la CIA. El Senador
Frank Church encabeza la investigación del Senado ("El Comité Church"), y el
representante Otis Pike encabeza la investigación de la Cámara. (A pesar de una
posibilidad de reelección del 98 por ciento, Church y Pick son derrotados en las
siguientes elecciones.) Las investigaciones conducen a varias reformas que
intentan aumentar la responsabilidad de la CIA ante el Congreso, incluso la
creación de un comité de Inteligencia del Senado. Sin embargo, las reformas
demuestran ser ineficaces, como lo demostrará el escándalo Iran/Contra. Resulta
que la CIA puede controlar, acordar con o "bypasear" al Congreso con facilidad.
La Comisión Rockefeller -- En un esfuerzo por reducir el daño hecho por el
Comité Church, el presidente Ford crea la "Comisión Rockefeller" para blanquear
la historia de CIA y proponer reformas anodinas. El homónimo de la comisión,
Vicepresidente Nelson Rockefeller, es él mismo una importante figura de la CIA.
Cinco de los ocho miembros de la comisión también son miembros del Consejo de
Relaciones Exteriores, una organización dominada por la CIA.
1979
Irán — La CIA fracasa en predecir la caída del Shah de Irán, un viejo títere
de la CIA, y el auge de fundamentalistas musulmanes, quienes están furiosos por
el apoyo que la CIA proporciona a la SAVAK, la sanguinaria policía secreta del
Shah. En la venganza, los musulmanes toman a cincuenta y dos rehenes
estadounidenses en la embajada de EEUU en Teherán.
Afganistán — Los soviéticos invaden Afganistán. La CIA inmediatamente
comienza a dotar de armas a cualquier facción que combata a los ocupantes
soviéticos. Tan indiscriminado reparto de armas significa que cuando los
soviéticos dejan Afganistán, la guerra civil hará erupción. También, los
fanáticos extremistas musulmanes poseen ahora armamento innovador. Uno de éstos
es el Jeque Abdel Rahman, quien se verá envuelto en el bombardeo del Centro de
Comercio Mundial en Nueva York.
El Salvador — Un grupo idealista de jóvenes militares, en repulsa por la
matanza de pobres, derroca al gobierno derechista. Sin embargo, los EE.UU.
compelen a los inexpertos oficiales a incluir a muchos de la vieja guardia en
posiciones clave de su nuevo gobierno. Pronto, las cosas regresan a lo "normal"
—el gobierno militar está reprimiendo y asesinando a los manifestantes civiles
pobres. Muchos de los jóvenes militares y reformadores civiles, sintiéndose
impotentes, renuncian disgustados.
Nicaragua — Cae Anastasio Somoza II, el dictador apoyado por la CIA. Los
Sandinistas Marxistas toman al gobierno, y son inicialmente populares debido a
su compromiso de reforma agraria y contra la pobreza. Samoza tenía un criminal y
odiado ejército personal llamado Guardia Nacional. Los remanentes de esa Guardia
se convertirán en los Contras, quienes mantendrán una lucha de guerra de
guerrillas respaldados por la CIA contra el gobierno Sandinista a lo largo de
los años ochenta.
1980
El Salvador — El Arzobispo de San Salvador, Oscar Romero, suplica al
presidente Carter "cristiano a cristiano" para que deje de ayudar al gobierno
militar que mata a su pueblo. Carter se niega. Brevemente después, el líder
derechista Roberto D'Aubuisson hace que Romero sea abaleado en el corazón
mientras decía la Misa. El país se disuelve pronto en la guerra civil, con los
campesinos en las montañas luchando contra el gobierno militar. La CIA y las
Fuerzas Armadas de EE.UU. proporcionan al gobierno un ejército aplastante y
superioridad de información. Los escuadrones de la muerte, entrenados por la CIA
recorren los campos, cometiendo atrocidades como la de El Mazote en 1982, donde
ejecutaron una matanza de entre setecientos y mil hombres, mujeres y niños. Por
1992, unos sesenta y tres mil salvadoreños serán asesinados.
1981
Se inicia el Irán/Contra — La CIA empieza vendiendo armas a Irán a precios
exorbitantes, utilizando las ganancias para armar a los Contras que luchan
contra el gobierno Sandinista en Nicaragua. El presidente Reagan jura que los
Sandinistas serán presionados "hasta que digan tío". El Manual del Luchador por
la Libertad que la CIA financia para los Contras incluye instrucción para el
sabotaje económico, propaganda, extorsión, soborno, chantaje, interrogatorios,
torturas, asesinato y crimen político.
1983
Honduras — La CIA da a oficiales militares hondureños el Manual de
Entrenamiento para la Explotación de los Recursos Humanos - 1983, mediante el
cual enseñan cómo torturar a las personas. El notorio "Batallón 316" de Honduras
usa entonces esas técnicas, con el total conocimiento de la CIA, en los miles de
disidentes izquierdistas. Por lo menos ciento ochenta y cuatro son asesinados.
1984
La Enmienda Boland — La última de una serie de las Enmiendas Boland es
aprobada. Estas enmiendas han reducido la ayuda de la CIA a los Contras; la
última de ellas las elimina completamente. Sin embargo, el Director de la CIA,
William Casey, está ya preparado dar "manos fuera" de la operación al coronel
Oliver North, quien ilegalmente continúa proporcionando a los Contras, a través
de la CIA, una red informal, secreta y de autofinanciación. Esto incluye "ayuda
humanitaria" donada por Adolph Coors y William Simón, y ayuda militar fundada en
las ventas de armas hechas por los iraníes.
1986
Eugene Hasenfus — Nicaragua derriba un avión de transporte C-123 que llevaba
suministros militares a los Contras. El único sobreviviente, Eugene Hasenfus,
resulta ser un empleado de la CIA, como lo eran los dos pilotos muertos. El
avión pertenece a Southern Air Transport, un frente de la CIA. El incidente
resulta en una mofa que hace el presidente Reagan con su declaración de que la
CIA no está armando ilegalmente a los Contras.
El Escándalo Irán/Contra — Aunque los detalles eran conocidos desde hace
mucho, el escándalo Irán/Contra finalmente captura la atención de los medios de
difusión en 1986. El congreso realiza audiencias, y algunas figuras claves (como
Oliver North) mienten bajo juramento para proteger a la comunidad de
inteligencia. William Casey, Director de la CIA, muere de cáncer del cerebro
antes de que el Congreso pueda cuestionarlo. Todas las reformas promulgadas por
el Congreso después del escándalo son meramente cosméticas.
Haití — El auge de la revuelta popular en Haití significan que "Baby Doc"
Duvalier sólo será "Presidente Vitalicio" por corto tiempo. Los EE.UU. que odian
la inestabilidad en un país títere, traslada al despótico Duvalier al Sur de
Francia para una cómoda jubilación. La CIA entonces arregla las próximas
elecciones a favor de otro hombre fuerte, militar de derechas. Sin embargo, la
violencia mantiene al país en una turbulencia política durante otro cuatro años.
La CIA intenta fortalecer al ejército creando el Servicio de Inteligencia
Nacional (SIN), el cual suprime la revuelta popular mediante la tortura y el
asesinato.
1989
Panamá — EE.UU. invaden Panamá para derrocar a un dictador de su propia
hechura, el general Manuel Noriega, quien ha estado en la nómina de la CIA desde
1966, y ha estado transportando las drogas con conocimiento de la CIA desde
1972. Por los tardíos ochentas, las crecientes independencia e intransigencia de
Noriega han encolerizado a Washington… así que él se va.
1990
Haití — Compitiendo contra diez candidatos comparativamente adinerados, el
sacerdote izquierdista Jean-Bertrand Aristide obtiene el 68% de los votos.
Después de sólo ocho meses en el poder, sin embargo, el respaldado por la CIA lo
depone. Más dictadores militares embrutecen el país, mientras miles de
refugiados haitianos escapan de la turbulencia en barcos escasamente aptos para
navegar. Como la opinión popular clama por el retorno de Aristide, la CIA
empieza una campaña de desinformación que pinta al valeroso sacerdote como
mentalmente inestable.
1991
La Guerra del Golfo — Los EE.UU. liberan a Kuwait de Irak. Pero el dictador
de Irak, Saddam Hussein, es otra criatura del CIA. Con el estímulo
estadounidense, Hussein invadió Irán en 1980. Durante esta costosa guerra de
ocho años, la CIA edificó las fuerzas de Hussein con armas sofisticadas,
inteligencia, entrenamiento y apoyo financiero. Esto consolidó el poder de
Hussein en casa, permitiéndole aplastar a las muchas rebeliones interiores que
de vez en cuando hicieron erupción, a veces con el uso de gas venenoso. También
le dio todo el poderío militar que necesitó para posteriores conductas
aventureras — en Kuwait, por ejemplo.
La Caída de la Unión Soviética — La CIA no predice este, el evento más
importante de la Guerra Fría. Esto sugiere que se hallaba demasiado ocupada
minando a los gobiernos para ejercer su labor primaria: recolectar y analizar la
información. La caída de la Unión Soviética también despoja a la CIA de la razón
para su existencia: la lucha contra el comunismo. Esto lleva a algunos a acusar
a la CIA de intencionalidad al no predecir el derrumbe de la Unión Soviética.
Curiosamente, el presupuesto de la comunidad de inteligencia no se reduce
significativamente después del fallecimiento del comunismo.
1992
Espionaje económico — En los años que siguen al fin de la Guerra Fría, la CIA
es cada vez más utilizada para el espionaje económico. Esto implica hurto de los
secretos tecnológicos de las compañías extranjeras competidoras para darlos a
los estadounidenses. Dada la evidente preferencia de la CIA para los trucos
sucios sobre la sola recolección recolección de información, la posibilidad de
seria conducta delictiva es de hecho muy grande.
1993
Haití — Crece tanto el caos en Haití que el presidente Clinton no tiene más
alternativa que quitar al dictador militar haitiano, Raoul Cedras, bajo amenaza
de invasión estadounidense. Los ocupantes de EEUU no arrestan a los líderes del
ejército de Haití por los crímenes contra la humanidad, pero en cambio les
garantiza su seguridad y millonarias jubilaciones. Aristide ha vuelto al
gobierno sólo después de haber sido obligado a aceptar una agenda favorable a la
clase gobernante del país.
EPÍLOGO
En un discurso ante el CIA en celebración de su 50 aniversario, el presidente
Clinton dijo: "Por necesidad, el pueblo estadounidense nunca sabrá la completa
historia de su valor".
La de Clinton es una defensa común de la CIA: a saber, el pueblo
estadounidense debería dejar de criticar a la CIA porque no sabe lo que
realmente hace. Éste, claro, es en primer lugar el corazón del problema. Una
agencia que está más allá de la crítica también está allende la conducta moral y
de la reforma. Su secreto y falta de control permiten a la corrupción crecer
desenfrenadamente.
Además, la declaración de Clinton es absolutamente falsa. La historia de la
agencia está creciendo dolorosamente clara, sobre todo con la desclasificación
de documentos históricos de la CIA. No podemos saber los detalles de operaciones
específicas, pero conocemos, bastante bien, la conducta general de la CIA. Estos
hechos empezaron surgiendo hace casi dos décadas a pasos agigantados. Hoy
tenemos un cuadro notablemente exacto y consistente, repetido en país tras país,
y verificado desde diferentes e innumerables direcciones.
La respuesta de la CIA a este creciente conocimiento y crítica sigue un
modelo histórico típico. (De hecho, hay notables paralelos de la lucha
eclesiástica medieval contra la Revolución Científica.) Los primeros periodistas
y escritores en revelar la conducta delictiva de la CIA fueron acosados y
censurados si eran escritores estadounidenses, y torturados y asesinados si
fueran extranjeros. (Ver. Philip Agee: On the Run, para un ejemplo de acoso
temprano.) Sin embargo, durante las últimas dos décadas la marea de evidencias
se ha vuelto agobiante, y la CIA ha encontrado que no tiene bastantes dedos para
tapar cada agujero en el dique. Esto es especialmente cierto en la era de
Internet, donde la información fluye libremente entre millones de personas.
Desde que la censura es imposible, la Agencia debe defenderse ahora con
apologías. La defensa de "los estadounidenses nunca sabrán" de Clinton es el
mejor ejemplo.
Otro común apologético es que "el mundo está lleno de caracteres insípidos, y
debemos tratar con ellos si vamos a proteger los intereses estadounidenses en su
totalidad." Hay dos cosas erradas en esto. Primero, ignora el hecho de que la
CIA ha rechazado regularmente con desprecio las alianzas con defensores de la
democracia, de la libertad de expresión y de los derechos humanos, prefiriendo
la compañía de dictadores militares y tiranos. La CIA tenía las opciones morales
disponibles, pero no las tomó.
Segundo, este argumento requiere varias preguntas. La primera es: "¿Cuáles
intereses estadounidenses?" La CIA ha cortejado a los dictadores derechistas
porque ellos les permiten a los estadounidenses adinerados explotar la mano de
obra barata y los recursos del país. Pero los estadounidenses pobres y de clase
media pagan el precio siempre que luchan en las guerras que provienen de las
acciones de la CIA, desde Vietnam hasta la Guerra del Golfo y Panamá. La segunda
pregunta es: "¿Por qué los intereses estadounidenses deben venir a expensas de
los derechos humanos de otros pueblos?"
La CIA debe ser abolida, su liderazgo destituido y sus miembros prominentes
enjuiciados por crímenes contra la humanidad. Nuestra comunidad de inteligencia
debe reconstruida desde las bases, con la meta de recolectar y analizar la
información. En cuanto a la acción encubierta, hay dos opciones morales. La
primera es eliminar completamente la acción encubierta completamente. Pero esto
produce terror a la gente preocupada por los Adolfo Hitlers del mundo. Así que
una segunda opción es colocar a la acción encubierta bajo profunda y real
vigilancia democrática. Por ejemplo, un Comité Parlamentario bipartito de
cuarenta miembros podría revisar y vetar todos los aspectos de operaciones de la
CIA bajo mayoría o mayoría absoluta de votos. Cuál de estas dos opciones sea la
mejor puede ser tema de debate, pero una cosa está clara: como la dictadura,
como la monarquía, las operaciones encubiertas incontroladas deben morir como
los dinosaurios que son.
1. All history concerning CIA intervention in foreign countries is summarized
from William Blum’s encyclopedic work,
Killing Hope: U.S. Military and CIA
Interventions since World War II (Monroe, Maine: Common Courage Press,
1995). Sources for domestic CIA operations come from Jonathan Vankin and John
Whalen’s
The 60 Greatest Conspiracies of All Time (Secaucus, N.J.:
Citadel Press, 1997).
2. Coleman McCarthy, "The Consequences of Covert Tactics"
Washington Post, December 13, 1987.
Este artículo puede ser leído en inglés en:
http://www.voxfux.com/features/cia_atrocity_timeline.html