En
su nuevo plan la llamada Agencia para el Desarrollo Internacional promoverá el
envío clandestino de material electrónico a la Isla a través de intermediarios europeos y
latinoamericanos, que realizarán el trabajo sucio que no puede legalmente desarrollar,
y favorecerá los viajes de agentes en el país, usando las llamadas licencias
humanitarias para realizar "evaluaciones en el terreno".
Forzada
por el GAO (la oficina federal de auditoría) a fabricarse una cierta imagen de
decencia en la distribución del dinero del contribuyente que derrochaba hasta
ahora sin la menor licitación, la USAID acaba de realizar, este 14 de mayo,
en su sede central de Washington, una asamblea sobre la distribución de 45
millones asignados por la Administración Bush para provocar una ruptura del proceso
revolucionario cubano.
Durante
tres horas, desde las 9 de la mañana hasta el mediodía, manteniendo fuera del
lugar a los medios de comunicaciones y en un ambiente conspirativo acorde con
las operaciones que pretende realizar, el jefe de USAID para la región
latinoamericana, José "Pepe" Cárdenas, un ex directivo de la
Fundación Nacional Cubano Americano (FNCA), encabezó un grupito de funcionarios
federales "especialistas" de Cuba.
Entre
las organizaciones, algunas ya "célebres"; otras menos conocidas,
pero todas dedicadas a apropiarse de los millones del Departamento de Estado,
cuyos representantes amueblaban la sala, locos por garantizarse su pedazo del
cake, se distinguían:
La seudoONG checa People in Need; Global
Partners; IBMC; Loyola University; Jackson State University;
Mississippi Consortium for International Development; International
Resources Group; Panamerican Development Foundation; Partners of America;
Alliance for Family; el Consejo de Comercio de... Hungría y la ya multimillonaria TV Martí.
En
lo que equivale a confesar auténticas operaciones de espionaje contra Cuba y en
territorio cubano, "Pepe" Cárdenas, el ex directivo de la FNCA que sustituyó al corruptísimo Adolfo
Franco, insistió en la necesidad de identificar a ONG en terceros países que
puedan canalizar los recursos de la USAID para la subversión.
Subrayó
la necesidad de hacer llegar a Cuba, a través de aquellos intermediarios,
"panfletos de propaganda, celulares y equipos de comunicación
modernos", así como de "entrenar a cubanos residentes en Cuba en
terceros países".
Al
destacar la "filosofía" detrás de la significativa expansión del
Programa Cuba de la USAID, Cárdenas recalcó que su presupuesto,
de 13 millones en el 2007, "se disparó" a 45 millones en el 2008.
Luego
pasó a la nueva geografía de este monumental derroche, al destacar como países
más proclives para desarrollar este trabajo encubierto, a Chile, Perú,
Argentina, Colombia y Costa Rica.
Aunque
Grigsby, supuestamente su más fiel colaboradora, comentó luego que, según su
experiencia, le resultaba difícil encontrar socios en América Latina.
Como
buen instructor de lo que constituye ni más ni menos una operación de
inteligencia, Cárdenas habló de la conveniencia de utilizar a países de Europa
del Este que han tenido "experiencias recientes de transición".
Sin
embargo, no llegó a precisar el nivel de colaboración o de complicidad con el
cual cuenta, de manera evidente, la inteligencia norteamericana con
funcionarios de los gobiernos de los países que mencionó.
Contestando
a una pregunta, a Cárdenas se le escapó que ya se había recomendado a
"instituciones experimentadas en la ejecución de este tipo de
programa", tales como la NED, el NDI, el IRI, la Florida International University, con su agente CIA Jaime Suchlicki,
Freedom House ….
Y,
por supuesto, el Center for a Free Cuba, de su amiguito Frank
"Paquito" Calzón.
OPERACIONES
"SECRETAS" CUYO ACCESO SE NEGARÁ
Con
un lenguaje que corresponde a un operativo de misión de espionaje, el ex
directivo de la FNCA confesó que "resulta difícil" introducir
materiales en la Isla y por lo tanto indujo que el trabajo había que
"hacerlo de forma clandestina".
Grigsby
se refirió al carácter altamente secreto de las tareas designadas, y precisó
que si existieran solicitudes de desclasificación de documentos en virtud de la Ley de Libertad de Información (conocida
como FOIA), la USAID "sólo emitiría "un resumen
general" y "mantendría el secreto" de los detalles de los
programas de cada ONG, pues se trata de "materiales secretos".
Más
claro ni el agua.
Anthony
Christino III se refirió, en esta misma confesión colectiva, a la
"necesidad" de enviar computadoras y software a Cuba, para lo cual
sus servicios facilitarán licencias.
Clara
Davis, la perla de la OFAC, propuso por su parte licencias de
viajes, dejando claro que se utilizaran las licencias llamadas humanitarias
para la infiltración de agentes con la cobertura de proyectos vinculados a la
salud pública, el medio ambiente e "iniciativas específicas".
Se
refirió, además, abierta y groseramente, al "interés" de promover
viajes a Cuba para "realizar evaluaciones en el terreno" utilizando
licencias generales.
Davis
señaló que "la mayor entrada de dinero a Cuba" se hacía "a
través de la Iglesia", una referencia bien intencional
que no tiene otro propósito que causar algún daño a las excelentes relaciones
existentes entre la Iglesia y el Estado cubano.
LAS
ELECCIONES DETERMINARÁN EL FUTURO
En
otra confesión en esta larga sucesión de confidencias, Grigsby señaló que
otra ampliación del presupuesto subversivo dependerá de las elecciones de
noviembre.
Según
los observadores "en el terreno", no hay duda de que las víctimas de
este nuevo giro del financiamiento de la subversión en Cuba le ajustarán la
cuenta en su momento a la Administración.
La
organización que manejó el derroche del dinero federal en operaciones
fraudulentas convocó, evidentemente, su reunión con el aparente propósito de
parecer conformarse con el cocotazo del GAO.
Sin
embargo, de manera muy significativa, publicó en su convocatoria el día y la
hora de la asamblea, pero omitió precisar el lugar para lo cual había que
llamar y preguntar. La estrategia funcionó. Se aparecieron en el encuentro
pocas caras nuevas para esta repartición de un pastel ya repartido.
En
su informe, el GAO demostraba cómo los altos funcionarios de USAID llegaron a
disimular el paradero de 65.4 millones de dólares regalados, en una década, a
sus amistades de Miami y de Washington.
José
Cárdenas fue directivo de la FNCA a partir de 1986, con las más altas
responsabilidades. Fue sucesivamente director de "investigaciones y
publicaciones", portavoz de la organización y lobbyista en jefe cuando la
organización mafiosa disponía de una lujosa "embajada" en Washington.
El
funcionario mafioso es, por supuesto, amigo íntimo de Ileana Ros-Lehtinen y de
sus dos cómplices de apellido Díaz-Balart.
La FNCA, creada por la CIA bajo Ronald Reagan, se gastó una
fortuna financiando las operaciones del terrorista internacional Luis Posada
Carriles, lo que Cárdenas, por supuesto, no puede ignorar.
Como
tampoco podrá ignorar las ya agudas lamentaciones de los cabecillas de Miami, a
quienes la reorientación de los métodos de la USAID, a favor particularmente de sus
habituales corresponsales europeos, dejan en una situación algo precaria.