Publicado en www.argenpress.info
Buenos Aires, 7 de octubre.- Noviembre parece perfilarse como un mes decisivo
en las tendencias del continente. Sobre todo, en el plan de reformatear
comercial y políticamente el hemisferio, lo cual no es poca cosa. Entre el 5 y
el 29 concurrirán en el calendario del último mes del año, 7 reuniones clave.
comenzará con la del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, seguirán las del
Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones, el Mercado Común Centroamericano y la
Comunidad de Naciones del Caribe (CARICOM). Todas deberán resolver sobre las
nuevas relaciones entre Latinoamérica y los Estados Unidos, cuyo centro actual
es el ALCA.
De lo que se defina en esas cónclaves surgirán señales para saber hacia dónde
se dirigen los nuevos gobiernos latinoamericanos. Pero también, para determinar
el destino de lo que Washington definió como su estrategia central hemisférica,
después del derrumbe de las Torres Gemelas: el ALCA.
El síndrome Cancún
El fracaso de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Cancún, en
septiembre pasado, la fuerza inesperada del nuevo grupo defensivo de países
llamado G-22, con Brasil. India y Sudáfrica a la cabeza, y la masiva campaña
continental contra el ALCA, acaudillada por el gobierno nacionalista de
Venezuela, son obstáculos en la “vía rápida” (o Fast-track) votada en el
Congreso de EE.UU. en agosto de 2002.
Es más fácil cuando o dicen ellos mismos. Por ejemplo, Mario Marconini,
director ejecutivo del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales, de
Río de Janeiro, lo planteó sin temores: "Para mí, el riesgo es que no
se llegue a un acuerdo de libre comercio para la región, y que sólo se logren
acuerdos bilaterales". (Dow Jones Newswires, 19 de septiembre 2003). Más
timorato, el Representante Comercial de Estados Unidos, Richard Mills, reconoció
que “el revés de Cancún implica que la actual ronda de la OMC no concluirá para
la fecha límite del 1 de enero del 2005, aunque no renunciamos al objetivo
estratégico de firmar el ALCA en la misma fecha”.
Después de Cancún ha surgido un grave temor en Washington. “Se espera que el
mayor país de América Latina mantenga esta postura belicosa cuando traslade
su atención a las negociaciones para el Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), que es liderado en forma conjunta con Estados Unidos.” La presidencia
rotativa del ALCA está en manos de Brasil y Washington desde noviembre de 2002,
cuando salió de las manos de Ecuador, que se limitaba a cumplir las órdenes de
Robert Zoellick, el Representante Comercial Hemisférico de USA. Antes, la
presidencia la detentó Canadá, entre mayo de 1988 y octubre de 1999, y
Argentina, entre noviembre de 1999 y abril de 2001, que hacía lo mismo que
Ecuador.
CAN-Mercosur, entre la retórica y la defensa
La CAN deberá definir con el Mercosur, a mediados de noviembre, el papel
definitivo que deberán llevar a la Cumbre de los 9 presidentes el 31 de
diciembre. Ese día final, tendrán sólo dos opciones: Proclamar un Tratado de
Libre Comercio común, o, repetir la gastada retórica sobre “integracionismo” de
papel.
Desde el 2000, la CAN y el Mercosur, vienen explorando las posibilidades de
una integración comercial. Esto comenzó con una propuesta del presidente
venezolano, en agosto de aquel año, que tuvo poca acogida al comienzo.
Pero las rudas transformaciones políticas del Cono sur, durante el año y
medio siguiente, obligaron a una reconsideración del asunto.
La crisis de Argentina, abrupta y peñascosa, que llevó al gobierno de
Kirchner y su “modelo K” de hacer política, fue seguida de sorpresas
electorales. Los triunfos de Ignacio “Lula” da Silva en Brasil y del coronel ex
nacionalista Lucio Gutiérrez en Ecuador, fueron los más resonantes. Pero en 2002
el dirigente socialista cocalero Evo Morales, casi gana las elecciones en
Bolivia. Más recientemente, Nicanor Duarte Frutos, un heterodoxo poco
neoliberal, del Partido Colorado, asumió el gobierno de Paraguay.
Estos gobiernos son apenas ecos confusos en “las alturas” de la masiva
resistencia social a los desastres neoliberales en el continente. En algunos
casos, como el de Ecuador, el eco terminó en disonancia. Pero conformaron un
cuadro subregional distinto al de Menem, Cardoso, Wasmosi, Toledo, Caldera,
Batle, Frei, Lozada.
Estos cambios mostraron al Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones, que
debían aproximarse, aunque sea frente el espanto.
Las Comisiones Técnica y de Estrategia de Estado y gobierno, de cada uno de
ambos bloques, preparan ahora las carpetas, borradores y resoluciones, para los
encuentros de noviembre. Sin embargo, nada está asegurado. La resistencia avanza
al compás de las negociaciones.
Las presiones del “lobby Zoellick”, el Representante Comercial de EE.UU. para
el Hemisferio, son cada vez más fuertes. Vistas de conjunto, es una verdadera
conspiración continental a favor del ALCA. La primera condición es la división
del Cono sur, y dentro de él, el debilitamiento de Venezuela y Brasil. El
primero por ser un gobierno enemigo del ALCA; el segundo, por el peso
continental de Brasil, a pesar de que la resistencia de su gobierno es sobre
todo diplomática.
Los datos registrados por EuropaPress, Venpres, Argenpress e International
Press Service, indican que más de 22 millones de personas han votado en
plebiscitos contra el ALCA, en Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Argentina y
Chile.
Las marchas o actos condenatorios se cuentan por centenas con varios millones
de personas reunidas, las publicaciones y medios que reflejan esa campaña
abarcan sectores amplios de la población. En los casos de Brasil y Venezuela
alcanza a millones de personas porque se sostiene en sectores del Estado. En
Colombia, Bolivia y Ecuador, son grandes organizaciones de masas.
Peor es nada
Cancún y la resistencia social modificaron el curso de la estrategia pro
ALCA. Desde mediados de 2003 se vienen tomando caminos laterales.
Jeff Schott, analista comercial de Institute for International Economics, en
Washington, proclamó la urgencia de los acuerdos bilaterales. “EE.UU negocia con
5 países centroamericanos por un acuerdo en diciembre. En agosto, el
representante de comercio anunció posibles acuerdos bilaterales con Colombia y
República Dominicana. Hay otros países en espera y no sería una sorpresa si se
intensifica el proceso a nivel bilateral", señaló Jeff Schott. (Dow Jones
Newswires, 19 de septiembre 2003).
Noviembre es un mes decisivo para las relaciones hemisféricas; pero a nadie
le queda duda que el camino al ALCA tiene a su paso varios cortes de ruta.