Los
hay ficticios, Aquiles, el de los pies ligeros. Héctor, el de tremolante
casco. Mientras el griego Aquiles era un guerrero eficaz, patán, arrogante,
brutal, colérico, semidiós, hijo de diosa, el troyano Héctor era
prudente, justo, compasivo, héroe positivo. En la épica griega no
siempre ganaba el “bueno” y Aquiles no solo mata a Héctor sino
que arrastra ignominiosamente su cadáver alrededor de Troya.
Fantômas
es algo así como el progenitor simbólico de Bond, James
Bond, ladrón de alto vuelo, despiadado, astuto, refinado, culto, rico,
lascivo, poderoso, que se burla de la mediocridad burguesa. Bond, James
Bond, es lo mismo, solo que está con el bien, hasta donde estar al
servicio de Su Majestad del Imperialismo Inglés sea estar con el bien.
Es
lo contrario de Parsifal, „Der reine Tor“,
‘el tonto puro’, valiente, casto, compasivo. Parsifal fue durante
siglos el modelo de héroe, desde el Cid Campeador hasta Santos Luzardo,
santo y luz, pasando por el Club de los Superhéroes, con Superman a
la cabeza, reacio a las seducciones de Lina Luna y de Luisa Lane.
Ah,
porque en todo esto las mujeres son sexo maldito, las antedichas y Helena,
Kundry, Doña Bárbara, Blanca Ibáñez. Como nos lo aclara Ana Teresa
Torres, se nos ha presentado a Manuelita Sáenz como una seductora díscola
que apenas tuvo un momento de grandeza al libertar al Libertador en
la Noche Septembrina. La historia real es más fascinante y Torres nos
redime la imagen de una persona plena con su propio proyecto político
y no una sombra amena del hombre que amaba (Historias del continente
oscuro, Caracas: Alfa, 2007 —te lo recomiendo completo porque
es un libro brillante).
¿Cómo
juzgar la apoteosis de un violador, que aterroriza a sus compañeros,
dispara sobre gente que se le salva de vaina, que arrastra quince años
inscrito en una universidad sostenida con tu dinero? Las autoridades
académicas acudieron a graduarlo y a proclamarlo héroe donde se encuentra
prófugo, en la legación diplomática de una institución religiosa
globalizada que es la única organización humana en donde la violación
de niños es sistemática.
¿No
es horrible que haya quienes prefieren que sus hijos e hijas se parezcan
a ese forajido y no a Gustavo Dudamel o a Daniela Larrea.
roberto.hernandez.montoya@gmail.com