Va
el Leander hacia un mundo nuevo como el Almirante Colón,
pero
no va a engrandecer el territorio de Castilla.
Va
a deshacer en parte la obra de las carabelas.
Va
a recortar el territorio de las Españas.
Dentro
de él va un nuevo Colón que sueña con revertir
la obra del genovés,
honrando
a la vez su nombre…
Si
la hazaña colombina abre la ruta de los conquistadores,
la
hazaña del Leander abre la ruta de los libertadores.
Santiago
Key-Ayala.
El año pasado, en
ocasión del bicentenario de la expedición
revolucionaria de Francisco de Miranda, concebimos el “Proyecto
Leander” como el mejor homenaje que se le podía rendir al
pionero de la libertad y la unidad latinoamericanas. El
objetivo: construir una réplica fiel del histórico
barco que desafió 300 años de imperialismo colonial
sobre Nuestra América.
Desde
entonces, muchas personas e instituciones han brindado su apoyo a
este ambicioso proyecto educativo y recreativo. Gracias a un equipo
de jóvenes arquitéctos de la Universidad Simón
Bolívar, liderizados por el reconocido profesor Franco
Micucci, lo que comenzó con la idea de sustituir un barco por
otro, se convirtió en un moderno parque temático
compuesto por la corbeta Leander, a escala natural, en el centro de
un museo histórico mirandino. Una obra de 4.000 m² que
incluye dos pisos de exhibición, un auditorio de usos
múltiples, un centro de documentación, rampas y
ascensores que permiten el recorrido en silla de ruedas, baños
públicos, una tienda y un pequeño cafetín. A fin
de no alterar el paisaje patrimonial del Parque del Este (ahora
Parque Generalísimo Francisco de Miranda) la obra civil se
construirá bajo tierra, teniendo por techo la laguna donde
estuvo la nao Santa María. El acceso desde la superficie hacia
el interior del museo subterráneo, dará al visitante la
sensación de penetrar en las entrañas del continente
suramericano para encontrarse con su historia.
Pese
al retardo que la ampliación del
proyecto implicó en el cronograma previsto y el aumento en el
costo de la obra, el esfuerzo desinteresado del equipo del Arq.
Micucci sobrepasó todas las expectativas. Hoy anunciamos, con
gran alegría, que el pasado mes de junio culminó el
diseño arquitectónico y la ingeniería de detalle
de esta obra vanguardista. Con el apoyo del Metro de Caracas y la
empresa Odebrecht, en los próximos días se iniciará
la excavación que dará paso a la construcción
del mayor monumento a la libertad de los pueblos latinoamericanos.
El
diseño museográfico se está desarrollando con
base en una rigurosa investigación histórica que nos
permitió recavar valiosa información, e incluso datos
inéditos, sobre el enigmático Leander. Esta
investigación, que próximamente será publicada,
aclara el tipo de barco que era el Leander, detalla el cargamento que
transportaba, el arsenal de guerra, los rangos militares y uniformes
de la tripulación, el prototipo de la imprenta que llevaba a
bordo, año y lugar de construcción, entre otros temas.
Contiene también información sobre las goletas Bee y
Bachus que acompañaron al buque insignia de Miranda desde
Haití hasta Ocumare de la Costa.
Obsequio
histórico
El
pasado mes de mayo, el puerto de la Guaira
recibió la visita de uno de los pocos grandes veleros que
todavía surcan los mares del mundo: la Fragata “Libertad”,
buque escuela de la armada Argentina. El Presidente Hugo Chávez
le dispensó una visita y junto a una réplica de la
espada del Libertador, obsequió a los hombres del mar un
modelo a escala del Leander. Una verdadera obra de arte realizada por
los modelistas navales Carlos Fuchs y Oscar Fuchs, que se utilizó
como guía para el diseño elaborado por los proyectistas
del nuevo Leander.
Gracias
a este regalo de profundo valor simbólico,
los futuros oficiales de la Armada de la República de
Argentina y todos los visitantes del buque escuela argentino
conocerán el aporte de Francisco de Miranda a la liberación
continental. En la base del Leander, una placa de bronce reseña
el significado del barco. La última línea resalta la
conciencia histórica del obsequio: “De los hijos de Bolívar
a los hijos de San Martín”. Así fue como, 200 años
después, el barco de la Libertad nuevamente surca los mares de
América y el mundo a bordo de la Fragata “Libertad”.
Con
buen viento, el año próximo todos podremos navegar en
el Leander, pero en vez de hacerlo por el mar, lo haremos por
la verdadera historia de la libertad americana.