Es
triste que la oposición venezolana carezca de líderes, de ideas, de
personas con una visión diferente del mundo. En sus líderes prevalece
el egoísmo, el individualismo, la sinvergüenzura. Se nota en su manera
de pensar, en el odio que exclaman al hablar y en las ideas que
profieren. Ygracias a gente como ésta, Chávez gobernará por lo menos
por 50 años más... afortunadamente.
Para muestra un botón:
aquí les dejo un
video en YouTube de un minuto con las palabras del líder adeco
Rafael Marquina, proclamado por
algunos como una de las nuevas caras y líderes jóvenes y renovadores de
Acción Democrática.El
fragmento en particular me indignó por la parte donde Marquina le
reclama al Presidente Chávez haber condonado una deuda de "10 millardos
de dólares" a Nicaragua. El líder adeco exige ir a cobrarles esa deuda
para arreglar los problemas de los venezolanos.
En Wikipedia podemos
ver que
Nicaragua es un país de menos de 6 millones de habitantes... más o
menos la cantidad de gente que vive en Caracas. Su PIB per cápita es
casi la mitad del venezolano (3.770 dólaves vs. 5.999 dólares). Sus
reservas internacionales se ubican apenas en 904 millones de dólares
(según su
Banco
Central), en contraste con los más de 30 mil millones de dólares
que tiene Venezuela.
Nicaragua está en estos momentos sumida en problemas porque
tiene que pagar
en febrero una deuda interna de unos 100 millones de dólares en bonos
de compensación,
y además le debe al Banco Interamericano de Desarrollo 1.500 millones
de dólares, una deuda que el presidente Daniel Ortega califica de
"impagable" y está buscando formas de renegociar.
En medio de todos estos problemas, el Presidente Hugo Chávez
anunció que
Venezuela condonará la deuda que Nicaragua tiene con nuestro país,
valorada en 32 millones de dólares y no en 10 millardos (10 mil
millones) de dólares, como dice el mentiroso compulsivo de Marquina en
el video. Es un gesto de buena voluntad para con un país que tiene
problemas económicos, energéticos y de otra índole, donde buena parte
de su población está sumida en la pobreza, y quienes no tienen todas
las riquezas naturales con las que fue bendecido nuestro país. Busca
además despertar la solidaridad de otros países, para que ellos también
condonen sus deudas y busquen más bien la forma de ayudar a países
pequeños y no tan afortunados.
El absurdo nacionalismo de los
latinoamericanos contra sí mismos
Lo
que no entienden mentes tan estrechas como la de Marquina y sus
compinches es que hace algún tiempo, algunas mentes obtusas se
dedicaron a dibujar alrededor de nuestros pueblos unas líneas
imaginarias llamadas
fronteras,
gracias a las cuales personas que somos prácticamente iguales y que
deberíamos estar luchando por los mismos fines y contra enemigos
comunes, más bien estamos divididas, peleándonos entre nosotros mismos
y luchando unos contra otros, teniendo absurdos sentimientos de
superioridad en contra de nuestros propios hermanos.
Por
ejemplo, el absurdo racismo que hay en Venezuela contra los
colombianos, ello a pesar de que prácticamente no existe ningún
caraqueño que no tenga amigos, primos o familiares gochos. Y
pŕacticamente no existe ningún gocho que no tenga familiares en
Colombia, por lo que, por transitividad, todo caraqueño tiene amigos o
familiares colombianos, ya sea directa o indirectamente.
Un
colombiano, básicamente, es un venezolano que nació más allá de las
fronteras del río Táchira. Algunos son más oscuritos (en particular si
nacieron hacia la costa del Pacífico). Otros son más trigueños. Unos
hablan más graciosos que otros. Y sí, es verdad que tienen muchos
problemas internos.
PERO DE RESTO
SOMOS LO MISMO.

Si
bajamos al sur, encontramos a los ecuatorianos, bolivianos y peruanos,
de quienes podríamos hacer un análisis similar: muchos de ellos tienen
rasgos indígenas, son más gorditos y redondos, pero de resto
SOMOS LA MISMA GENTE.
Si
bajamos aún más, encontraremos a Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile,
países llenos de descendientes de europeos y de habitantes de la zona
quienes, a pesar de su gran autoestima, tampoco se diferencian mucho de
nosotros.
SOMOS LA MISMA GENTE.
Centroamérica
es una porción pequeña de tierra pequeñita, de apenas 530 mil
kilómetros cuadrados (la mitad del territorio venezolano), dividida
lamentablemente en
SIETE PAISES
DISTINTOS.
En vez de luchar juntos por los mismos ideales y en contra de los
problemas comunes que ellos tienen, más bien han sido separados y se la
pasan compitiendo y peleando entre sí.

Para
colmo, varios de ellos fueron diezmados por guerras civiles propiciadas
por el gobierno de Estados Unidos de América y por funcionarios
asesinos
como
el Sr. John Negroponte, actual Vicesecretario de Estado norteamericano,
dejando decenas de miles de muertos y ajusticiados, y a millones de
personas temerosas de meterse en política para evitar nuevas
intervenciones gringas. Pero los centroamericanos
SON LA MISMA GENTE que nosotros.
Sin
embargo, eso no evita que tratemos de forma despectiva e insultante a
los colombianos, a los bolivianos, a los peruanos, a los
centroamericanos. Los calificamos de invasores, los llamamos
despectivamente "los colombianos esos", "la peruana esa", "el indio
ese", y criticamos "al tipo" que tenemos de Presidente por condonarles
deudas, por iniciar pactos y alianzas para suministrarles fuentes de
energía, darles petróleo más barato, etc.
A lo que quiero llegar,
es que
Venezuela no va a salir sola de la pobreza, porque no está sola
en Latinoamérica. O salimos todos juntos, o no podremos salir ninguno.
Y nuestro Presidente lo sabe.

Si
Venezuela lograra salir sola de la pobreza, al día siguiente millones
de
colombianos, peruanos, dominicanos y centroamericanos vendrán a nuestro
país a vivir aquí, porque ellos también quieren dejar de ser pobres.
¿Cómo evitarlo? ¿Imitamos a los estadounidenses o a los israelíes y
construimos un muro?
Esa es sólo una de las razones por las
cuales el Presidente Chávez inicia pactos, acuerdos, convenios y
tratados con paísesmás pobres y los ayuda a salir adelante. Él quiere
hacer lo imposible para que todos los países latinoamericamos
entendamos el momento histórico en el que estamos y todos juntos
salgamos de la pobreza, como Bolívar lo soñó. Es por ello que algunos
admiramos su visión como líder y persona que ve mucho más allá de lo
que algunos políticos creen.
Mientras tanto, la oposición
tendrá que seguir a sus Marquinas, seres llenos de egoísmo y de odio,
cuya única propuesta coherente es la de ir a Nicaragua a cobrarles
hasta el último centavo, imitando a los niños grandulones y malos de
los colegios, que van adonde los niños chiquitos y los golpean para
quitarles el dinero.
¡Esa es la oposición que tenemos! ¡Dios nos salve de ella!