La ausencia de una política de información y comunicación efectiva por parte
del gobierno nacional se puso nuevamente en evidencia tras la ejecución, por
parte de la oposición, de una maniobra mediática que pretendía la construcción
de una matriz de opinión que presentara al presidente Chávez como un "tirano
renuente a aceptar el referéndum revocatorio."
Después de manifestarse abiertamente a favor del sabotaje criminal contra la
industria petrolera para obligar la renuncia del presidente, la Coordinadora
Democrática aceptó a regañadientes la oferta del referéndum revocatorio
presentada por el gobierno, y quiso expropiar el texto constitucional para
erguirse como la única dueña de una propuesta que siempre repudió. Para ello,
puso en marcha una nueva patraña mediática que buscaba presentar al gobierno
nacional como enemigo del referéndum revocatorio cuando éste ha sido su mas
férreo defensor, al tiempo que esperaba rescatar la histeria antichavista que
había desaparecido de las calles de Caracas producto del desanimo de la
población opositora y la ineptitud de sus lideres.
Aun cuando los representantes del gobierno habían dejado claro desde un
primer momento que estudiaría el contenido del preacuerdo alcanzado en la Mesa
de Negociación y Acuerdos con las fuerzas políticas que respaldan al presidente
Chávez antes de estampar su rubrica, y aprovechando las deficiencias del
gobierno nacional para informar y comunicar de manera efectiva esta decisión, la
oposición puso en marcha su campaña mediática que consistió en desplegar con una
coordinación asombrosa en el horario estelar de la televisión y titulares de
prensa y paginas de internet, que el acuerdo entre gobierno y oposición sería
firmado el martes 22 de abril con la presencia del Jimmy Carter y César
Gaviria.
Así lo manifestó el propio representante de la oposición en la Mesa de
Negociación y Acuerdos, Rafael
Alonzo, quien a pesar de haber conocido con anterioridad la posicion del
gobierno, se hizo el desinformado para dar como un hecho la firma del
"arreglo en materia electoral alcanzado entre oposición y gobierno con
garantes internacionales." Con total una total falta de responsabilidad,
Alfonzo se atrevió a señalar que "el 19 de agosto es el día de la esperanza
de Venezuela, es la mitad del periodo, por lo tanto ya no hay más excusas",
dando a entender lo que la propaganda antichavista ya viene divulgando desde
hace días en los principales medios de comunicación: "el 19 de Agosto es el
referéndum", otra patraña mediática que busca acusar eventualmente al
gobierno de obstaculizar el referéndum revocatorio para el momento en que el
nuevo CNE de a conocer los parámetros que regirán una nueva consulta electoral
en caso de verificarse y auditarse debidamente los requisitos que la
constitución exige.
Es lamentable reconocerlo, pero esta campaña de desinformación le ha
funcionado a la oposición. La jauría antichavista dio nuevamente rienda suelta a
su histeria colectiva acusando al presidente Chávez de "tirano", un "dictador"
que jamás aceptará un proceso electoral, aun cuando ya se hayan efectuado mas de
siete durante su gobierno. En esta patraña mediática también han participado
algunos politiqueros que se vanaglorian de pertenecer a la "oposición
democrática", quizás para complacer a quienes desde la oposición radical los
tienen como "blandengues." Arias
Cárdenas, por ejemplo, manifestó airadamente que "la Fuerza Armada
Nacional no apoyará la posible decisión del presidente Hugo Chávez de no
realizar el referendo revocatorio"; mientras que el adeco Ramos
Allup aseguraba que el "referendo revocatorio se efectuará pese a
negativa del gobierno."
En este contexto se producen las infames declaraciones del secretario de
Estado norteamericano, Colin Powell, quien aseguró que Chávez debía aceptar la
realización del referéndum revocatorio cuando su celebración es una garantía de
la Constitución Nacional a partir de la presentación ante el CNE de una seria de
requisitos por parte de los interesados en revocar el mandato de un funcionario
elegido por el pueblo. Esta lamentable intervención generó una respuesta
apropiada por parte del canciller Roy Chaderton, quien afirmó que a Powell le
habían "escamoteado la verdad."
Aun cuando es verdad que la información veraz es manipulada sistemáticamente
por la oposición y medios de comunicación privados, la respuesta del canciller
venezolano no refleja toda la realidad. Ciertamente, la verdad se la
escamotearon a Powell porque nunca le pudo llegar de manera efectiva a través de
los medios que dispone el Estado, y ante la ineptitud para transmitir una
información de manera clara y eficiente, el vicepresidente Rangel tuvo que
recurrir a la elaboración y distribución de un comunicado oficial - para no
tener que disponer de una cadena - el mismo día en que la oposición difundía a
granel los "obstáculos" que había puesto el gobierno "a ultima hora" para la
firma del acuerdo, dejando incluso "sorprendidos" a los "honorables"
representantes de la Coordinadora Democrática, cuando esta historia prefabricada
ya había tomado su vil forma días atrás.
En dicho comunicado, el vicepresidente Rangel deja claro lo que la opinión
publica nacional e internacional debio saber oportunamente por medio de una
fuente informativa recurrente, coordinada, coherente, concisa, masiva y
sistemática:
"La representación del Gobierno Nacional y de los factores políticos y
sociales que lo apoyan, en la Mesa de Diálogo, planteó desde el primer momento
que la salida electoral estaba prevista en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela a través del referéndum revocatorio para todos los
funcionarios electos… El referéndum revocatorio es para nosotros mandato
constitucional, y somos los más celosos defensores del respeto a la
Constitución. Por consiguiente, no debe existir duda alguna acerca de la
voluntad del Gobierno Nacional y de los factores políticos y sociales que lo
apoyan, de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 72 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, una vez cumplidos los
requisitos establecidos y designado el Consejo Nacional Electoral de acuerdo a
las previsiones legales."
Afortunadamente, estas maniobras mediáticas de la oposición terminarán, como
siempre, siendo soga para su propio pescuezo, ya que alterar con alevosía la
realidad por medio de vulgares patrañas mediáticas, no hará que el gobierno la
acompañe en su paso frenético ni que la histeria antichavista se lance
nuevamente a las calles a pedir la renuncia del presidente Chávez, sino que
debilitará aun mas la poca credibilidad que les queda en la población que
adversa al gobierno. El propio antichavista Simón Bocanegra afirma que en el
caso de las firmas recogidas por la Coordinadora Democrática de manera torpe y
fraudulenta, "la oposición ha dejado correr la especie de que su validez ya
ha sido declarada. Eso no es cierto y no se debe crear una matriz de opinión en
ese sentido Después vienen las incomprensiones y las rabias de la frustración,
como ocurrió con el referendo consultivo, sobre el cual fueron alimentadas
ilusiones que, sin embargo, no resistían ningún análisis, porque la pregunta
sobre el cual se basaba la solicitud de su convocatoria era obviamente
inconstitucional." (Tal Cual, 22 de Abril de 2003)
No obstante, este nuevo capítulo que desnuda una problemática recurrente en
el gobierno nacional debe servir para prestarle mayor atención a todas las
propuestas que se han elaborado en torno a la creación de una política de
información y comunicación efectiva que no solo transmita la posición y logros
de la gestión gubernamental, sino que también contribuya a la divulgación el
paradigma bolivariano, y las realidades políticas y socioeconómicas de
Venezuela, América Latina y El Caribe. En el reciente Encuentro de Solidaridad
con la Revolución Bolivariana se retomó la vieja idea de contar con una "Al
Jazeera" latinoamericano, o como lo manifestó el insigne Luis Brito García,
"la instalación de un sistema satelital que permita la radiodifusión y el
control de las programaciones producidas preponderante en América Latina y
acordes con nuestra identidad e idiosincrasia y nuestros valores",
progresista y a la vanguardia en contenido y tecnología.
La discusión se ha agotado; ahora queda nombrar una comisión presidencial
encabezada por Brito García, Earle Herrera, Díaz Rangel y otros connotados
intelectuales progresistas del mundo periodístico nacional y latinoamericano
para poner en marcha su implementación. Es ahora o nunca.
(*) Internacionalista
agd1967@yahoo.com