Al observar en acción a ciertos seres vertebrados, quienes luego de bajar del
Olimpo para visitar durante 5 años una Escuela de Comunicación Social y quienes
posteriormente son sabiamente colocados por otros seres - no menos tocados por
la gracia de Zeus - entre un personaje X, un micrófono y una cámara de
televisión, entiendo por qué no puedo evitar sentir aquello que sentí el día que
encontré a “el toby” (choro 5 estrellas) chambeando de policía, “es que el hampa
está desbordada, barón” me dijo.
Hace unos días, desobedeciendo al cardiólogo, sintonizaba el 33,cuando de
pronto, aparece Maki en un avance:
-Tuntún, tuntún, tuntún, tuntún... (musiquita Globovisión)
-Damos el pase a nuestra compañera Ligimat Villalba, ella está en los
alrededores de la Asamblea Nacional, adelante Ligimat:
-Señor diputado, estamos en vivo para Glovovisión, se dice que el primo de un
amigo del sobrino de una cuñada del hermano de la madrina de su esposa fue
narcotraficante ¿qué nos puede decir al respecto?
-Bueno señorita, la verdad es que...
-¿Renunciará ante la evidencia que lo compromete?
-En primer lugar, desearía aclarar que...
-¿Podríamos afirmar entonces que Osama Bin Laden estaría financiando a
narco-parlamentarios venezolanos?
- Joven, por favor, intento decir que..
- los narcomunistas en la asambl...
-¡Carajo joven, déjeme hablar por favor! nunca he...
-¡NO ME AGREDA DIPUTADO¡ ¡NO ME AGREDA¡ Estoy cumpliendo con mi trabajo. ¿Qué
se ha creído?
En ese mismo instante, Maki, desde el estudio, trata de comunicarse con
Ligimat mientras el diputado se aleja:
- Ligimat, Ligimat ¿me escuchas?
(Ligimat con los cachetes rojos de la arrechera)
- Bien, estas fueron las declaraciones del diputado gobiernero Luis Barreto,
como han podido observar, la violencia a la cual nos tiene acostumbrados el
oficialismo es utilizada una vez más, para evadir las reiteradas y graves
acusaciones hechas en contra de personeros del Régimen, saquen sus conclusiones
amigos televidentes ...Maki .
De vuelta al estudio y moviendo la cabeza de un lado al otro, Maki le da las
gracias a Ligimat y con voz grave nos invita a seguir en su sintonía “volvemos
en un instante amigos”
Es cierto, la reportera está más buena que comer con los dedos, pero ¡Coño,
es más peligrosa que el Toby cuando tenía 5 años! No menos cierto es que con un
poco de relaciones públicas y experticia (como diría un ex-meritócrata de
PDVSA), a la vuelta de algunos años, a Ligimat le saldrán bigotes y podría ver
florecer su mayor anhelo: Convertirse en una incisiva y necesaria Martha
Colomina, o moderar un espacio manque sea junto a Carlossss Fernándezzzz y
Nelson Bocaranda, o serrucharle el piso a Nitú, ¿quién quita?.
El problema no es que existan Ligimat Villalva como arroz; el problema para
mí está en la transición, el eslabón perdido, entre las dulces y
tímidas estudiantes de Comunicación Social y las Ibeyises Pachecos
En estos días tan confusamente claros, me ha dado por reflexionar sobre el
comportamiento “extraño” de algunas personas a las cuales nos ufanamos de
conocer bien y que llegado el momento (ellos frente a la cámara y nosotros
frente a la pantalla), nos inspiran expresiones que pueden ir desde un simple
“¡Que Bolas tiene éste! hasta el clásico “¡Ñññoessumadre!
Estoy convencido de que nadie se convierte de la noche a la mañana en una
mala persona, así como tampoco creo que nadie es genéticamente “come mierda”. No
es así como funciona, es un proceso complejo, sutil, más bien “cool”, toma
tiempo, ahora claro ¿cuánto tiempo? Se preguntarán.
Probablemente Kico o Arturo Vilar, por ejemplo, antes de convertirse en
Carmelitas Descalzas, incluso antes de ser periodistas, pudieron haber sido
presidentes del centro de estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la
¡U U UCV¡ incluso haberse desgañotado en el Aula Magna, gritando aquel ¡Cuba sí
Yanquis no! Mientras el Silvio Rodríguez ese hacía llorar de la emoción a la
novia de uno.
Infelizmente, nadie está a salvo, estoy convencido de que cualquiera es
susceptible a sufrir metamorfosis de esa naturaleza. El problema consiste
–creo-, en no percatarse de ello o de percatarse y hacerse el paisa, que al
final de cuentas es lo mismo. No se asuste, pero esta misma tarde, quizá puede
que usted ande por ahí tranquilito, sintiéndose patriota, banderita en el carro
y todo, oyendo a Ali Primera y en un descuido, cuando menos se lo
espera...zazzz!! Se le sale el adeco que todos llevamos por dentro, “El otro yo
del Dr. Merengue”. No es que repentinamente usted escucha una voz misteriosa,
tampoco es un lavado de cerebro hecho por la CIA. La terrible verdad es que ese
“Alien” vive dentro de nosotros, acechando la pureza de nuestros nobles y
corazones.
Para entender mejor esto, imagínese por un instante entrando al túnel del
tiempo y viajando a los años de infancia de Napoleón Bravo, por ejemplo. ¿Puede
verlo? -en blanco y negro por supuesto-, inocente, juguetón, comiéndose su
papillita de “Fabada Asturiana”, risueño. Cachetoncito. Dígame ahora una cosa
¿Observa usted a algún Fascista? ¡Muy jodido! ¿Verdad? Todo parece indicar que
son cosas del libre albedrío.
Es de ingenuos entonces seguir preguntándose a estas alturas “¿Qué carajo le
pasó a Orlando?” Como si el pobrecito Orlando, en la fiestecita de cumpleaños
del carajito de Patricia Poleo, hubiese tomado de la tizanita que gustosamente
preparó el Dr. Méngüele ¡por favor!
Es urgente, queridos amigos, vigilar de cerca nuestro “Super-yo adeco”, y si
lamentablemente advertimos que no podemos hacer nada por evitar que salga a
pasear con nuestro pellejo de traje a dar entrevistas por ahí, sigamos el
ejemplo de Sigourney Weaver al final de la trilogía ¡lancémonos al candelero! Es
urgente, porque es bastante probable que mañana, cuando despertemos y encendamos
la TV, aparezca en la pantalla la figura rechoncha del “Toby”, esta vez muerto
de la risa, como Analista Financiero en el programa de Mingo, tomándose un
cafecito.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder ...no preguntes por el
extintor.
CES