¡Ole, Torero!... ¡Ole!... Manuel Viturro (El Viti), embajador del Reino
Español, aclara que: “La declaración conjunta establecida por Estados Unidos
y España en el mes de Abril de 2002, no suponía un reconocimiento al gobierno
transitorio, instaurado por Pedro Carmona; solo daba un apoyo al pueblo
venezolano...”. ¡Ole, Torero!... ¡Ole!... Que los cuernos no solo se montan.
También se burlan.
Manuel Viturro, no solo sale en defensa del gobierno español. También hay que
anteponer la dignidad del imperio. Aznar es bajito y no le cuesta mucho ubicar
ese par de bolas gringas, para hacer efectivo el trabajo adulador. Una jaladita
más no mata. Pero si se convierte en asesinato, cuando el imperio asalte sobre
Irack, avalado por la firma de este fascista poco risueño.
Ahora, volviendo al tema. Entonces ¿Qué significó aquella declaración
apresurada y, a todas luces, cómplice de los golpistas? Veo a un Aznar sentado
frente al televisor aquel 11 de Abril, con las manos sudorosas y una mueca
debajo de ese bigotito bien cortado, presto a pronunciarse sin esperar a que las
cosas se aclararan en Venezuela. Declara su padre putativo y ¡zas! Al padre lo
que es del padre; fenece este proyecto que amenaza a la libre empresa en nuestra
“hija patria”. Pero, los errores pueden ser excusados (sin alusiones
personales). Hoy hay que seguir el ejemplo de todos los “inocentes” que firmaron
el golpe de estado. Pueden preguntarle a nuestro arzobispo Velazco; ese mismo
que firmó sin leer, el decreto de defunción de la Constitución Venezolana, para
que vean como puede equivocarse hasta él más pintao. En consecuencia,! el
pobrecito Aznar ¡jamás! Dijo lo que dijo, ni quiere seguir diciendo. Además,
“el gobierno venezolano no exigió una explicación al respecto, por lo que
considera que el Ejecutivo Nacional tiene clara la oposición de España”. O
sea, te caigo a coñazos, te escupo la cara, te miento la madre y, como tu no
estás arrecho, yo estoy libre de culpa ¿Qué bolas las del gobierno español?
La diplomacia tiene muchas facetas. Muchas de ellas poco cónsonas con los
sentimientos populares. No es la primera vez, que un estado tiene que “negociar”
su rabia para evitar confrontaciones internacionales. Desde la llegada del Sr.
Aznar al poder, solo ha faltado el garrote vil para ver renovado el franquismo.
Se ha inmiscuido en la política de más de un gobierno fuera de sus fronteras,
haciendo mil malabares para llamar la atención del Departamento de Estado. Solo
faltaría que convocara a referendo la posibilidad de convertir a España en
estado asociado de los gringos. Hubieron rumores aún sin aclarar, sobre la
participación de este pequeñajo y la Repsol con los golpistas de Abril; rumores
que le acercaban a la evidente complicidad del Gang Petrolero del vaquero George
Bush Júnior con el lobby petrolero, capitaneado por Juan Fe! rnández. Pero, como
la diplomacia obedece a acciones reales y bien fundamentadas, el gobierno
venezolano tuvo que hacer de la vista gorda ante los pronunciamientos velados de
la Casa Blanca y el gobierno español. No obstante, por encima de la diplomacia
(hipócrita forma de conversación internacional), el pueblo venezolano sabe donde
están y quienes son los conspiradores. Pueden tratar de justificar su bajeza
moral con declaraciones extemporáneas y lavar su ya manchada dignidad. Pero, no
hay vuelta de hoja en este proceso. Este es un país soberano que tiene sus
instituciones y obedece a una línea clara por la libre determinación de los
pueblos. El gobierno reaccionario español, tiene que asumir su responsabilidad
ante su pueblo y respetar a quienes creemos en este proceso. Este país no es una
maestranza, en donde se torean nuestros sueños y no somos toros a lidiar que
terminarán en un matadero. Aquí los toreros son los que salen al ruedo. Nosotros
no somos pendejos, amigo mat! aor.
msilvaga@yahoo.com