De discurso en discurso, de caracteres en caracteres

La historia, el tiempo y la brisa siguen su rumbo sin que nada los detenga. En esos transitares de la vida ya han pasado 17 años desde el inicio de la Revolución Bolivariana. En las esferas del poder, el Comandante Chávez, con sus objetivos bien definidos, decidió hacerle frente a las problemáticas que afectaban a los venezolanos en las últimas décadas del siglo XX para construir una sociedad nueva, donde la igualdad y la justicia fuera el objetivo principal.

Al llamado subversivo que hizo el Comandante Chávez se sumaron distintos sectores del pueblo: la izquierda radical, la medio izquierda, la derecha, copeyanos, adecos, anarquistas, alienados, evangélicos, católicos, ateos, pobres, ricos, militares serios y corruptos, campesinos, obreros, empresarios, artistas, poetas, intelectuales, e inclusive, quienes leen La Culpa es de la Vaca. En fin, una mezcla heterogénea de distintos factores que deseaban -aparentemente- una nueva sociedad.

Es más que evidente y redundante hablar sobre los logros materializados por Hugo Chávez en sus catorce años como Presidente de la República -ya que no es el tema a tratar no profundizaré al respecto-. Pero es bien cierto también, que durante ese tiempo la cantidad de traidores que saltaron la talanquera fueron bastantes: poco a poco iban volviendo a donde pertenecían. La mayoría de ellos no aguantó convivir tanto tiempo con los patas en el suelo, con nosotros lo que venimos de abajo y seguimos ahí. Es larga la lista de desertores y hasta difícil de cuantificar, pero por lo menos hay que agradecerles ¡sí agradecerles! que se fueran de las filas de la revolución y tuvieron bolas u ovarios para aceptar públicamente lo que realmente eran. ¡Aunque cada día sigan jodiendo más!

Y LLEGAMOS A LA ACTUALIDAD…

Justo hace tres años y cuatro días la muerte nos ganó a los chavistas una batalla llevándose al Comandante a otras comarcas. Nicólas Maduro, luego de ese doloroso momento asumió el liderazgo de la Revolución Bolivariana para seguir construyendo el sueño de Hugo Chávez.

Maduro, un hombre de principios, ha demostrado lealtad total a sus ideales, a la revolución pero sobre todo al pueblo. Aguantando a cada minuto ataques de donde quiera, por enemigos nacionales e internacionales; pero sobre todo agresiones por "amigos y aliados" de la Revolución Bolivariana.

Aun no termino de comprender si es por envidia, codicia, deslealtad, arrogancia o fueron comprados por los gringos. Todos esos sujetos que se hacían llamar revolucionarios -incluso unos que otros fueron ministros de Chávez- salen ahora descreditando a Maduro acusándolo de cuantas barbaridades se les ocurre decir.

Les quitas el poder y se les acaba el amor, mostrando sus verdaderas caras.

Señores que desde hace tres años viven de la paja, el chisme, los discursos en los medios de comunicación y los caracteres del computador. En esta coyuntura política, la revolución no necesita criticones frustrados que ni siquiera tienen la capacidad de dar una propuesta coherente que ayuden mejorar las circunstancias de la revolución. ¡Es necesario la crítica pero con fundamentos lógicos, y sin ensañamientos personales!

A DIRIGENTES DECISORES…

No sólo algunos comunicadores, intelectuales y exministros frustrados son los que están poniendo en bandeja de plata a la Revolución Bolivariana al fascismo. También dirigentes o para llamarlo como lo hacen los jalabolas: "los altos dirigentes", que tienen cargos de "resaltante responsabilidad" -por supuesto no son todos- han perdido la brújula de este transcendental proyecto político. No se puede negar que en su mayoría nuestros dirigentes tienen un discurso captador de masas sin fondo teórico, pero con mucha energía para la agitación política: "lo que le gusta a la gente", dicen algunos.

Muchos de esos dirigentes a lo que hago mención, al parecer hace varios días se volvieron -capaz siempre fueron- unos socialdemócratas. Discursos dignos de admirar ellos vociferan, artículos de opinión que merecen premios y reconocimientos, clases magistrales dignas para los filósofos más importantes de la historia. Pero a la hora de accionar, sus sistemas de gerencia son aberrantes: son más importantes las putas que los verdaderos camaradas, al parecer para ellos los corruptos son los seres más eficientes. Y los arrastrados unos técnicos excelentes. ¡Cuando las decisiones políticas se toman sin ciencia ni conciencia estamos mal. Muy mal.

Ya basta de estupideces, la Revolución nos necesita a todos. No es justo que dejemos morir el Legado del Comandante Chávez, quien murió por ti, por mí y cada ciudadano del mundo en general. La lucha no es contra un hombre, es contra el sistema que tanto daño nos ha causado.

Cada día debemos seguir los pasos del Comandante Chávez, ser como él es más fácil de lo que parece: solo debemos actuar con grades sentimientos de amor al prójimo y a la patria. Además ser leales con nuestras ideas y al pueblo.

VIENEN POR NUESTRAS RIQUEZAS Y LAS IDEAS…

Jamás podemos dejar pasar por alto que los enemigos internos y externos de la Revolución Bolivariana, por un lado y -como todo mundo sabe- pretenden apoderarse totalmente de nuestras riquezas naturales. Pero también, desean con ansias apagar la chispa subversiva de los venezolanos. Esta vez si llegan al Poder no dejarán que jamás exista una segunda vez para la revolución de Chávez.

Ellos temen a los venezolanos como a nadie más en el mundo. Nuestra patria ha sido desde hace varios siglos atrás una tierra de rebeldes que luchan por la libertad de sus almas. Tiemblan cuando enaltecemos a Miranda, Bolívar, Sucre, Zamora y todos esos héroes patrios que junto a un pueblo vencieron -en desventaja siempre- al imperio español. Ellos saben que en cada uno de nosotros está esa destello que hace a los grandes hombres.

El odio a Chávez, no es más que miedo a su pensamiento planetario, y la influencia que significó para Suramérica y el mundo.

***

Es momento para la unión. El futuro de nuestro proceso político dependerá de las acciones que cada uno de nosotros tome como militantes de la revolución en esta coyuntura. Es cierto que hay algunas desviaciones ideológicas en varios de nuestros dirigentes. Pero jamás podremos solucionar eso si perdemos la hegemonía política de Venezuela.

Manos a la obra y cumplámosle a Chávez o su muerte habrá sido en vano y nuestro odiado enemigo saldrá victorioso. ¡Pueblo la historia la hacemos nosotros los de a pie, de nosotros depende la continuidad del Legado del Comandante Chávez!.

¡LA VICTORIA DEPENDE DE MÍ Y DE TI POR IGUAL!

eduardoperezviloria@gmail.com


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