Una Propuesta Agrícola Nacional ( III )

"El Estado conservará el control total de las actividades productivas que sean de valor estratégico para el

desarrollo del país"

PROYECTO NACIONAL SIMON BOLIVAR

 

Esta propuesta tiene por objeto exponer de una manera muy general y básica un planteamiento que tal vez podría ser una solución a uno de los más grandes problemas que hoy en día tenemos por resolver como es el de alcanzar la Soberanía Alimentaria de nuestro país.

Es un llamado dirigido inicialmente al Gobierno Nacional y en general a todo el pueblo venezolano para que de una vez por todas decidamos contribuir al Desarrollo Agrícola Nacional como paso fundamental para lograr la Soberanía Alimentaria.

La agricultura, sin duda alguna, es una actividad de alto valor estratégico y suponemos que si administramos la producción agrícola con las características y criterios de una Gran Empresa, pudiéramos obtener los mejores resultados.

Para una descripción un poco más amplia de esta Propuesta Agrícola Nacional, invito a visitar el link http://propuestaagricolanacional.blogspot.com/

OBJETIVOS GENERALES:

1. Promover el desarrollo armónico de las fuerzas productivas del país como un paso para lograr el Desarrollo Integral de la Agricultura en Venezuela, indispensable para alcanzar la Soberanía Alimentaria.

2. Diseñar mecanismos económicos financieramente viables para desarrollar el agro venezolano con infraestructuras urbanísticas de hábitat y vivienda incorporando unidades de producción integrales autosustentables que dignifiquen la familia rural venezolana propiciando para ella una vida más digna, sana y placentera.

3. Proponer la creación de una Gran Empresa Nacional Agrícola, o Grupo Nacional Agrícola que coordinará el sector agroalimentario en todas sus fases teniendo en consideración las enormes potencialidades que tenemos y obedeciendo además los lineamientos del Proyecto Nacional Simón Bolívar, PNSB, y el Plan de la Patria, para garantizar la seguridad y Soberanía Alimentaria de nuestra nación a través del proceso de socialización de los medios de producción mediante la incorporación de tecnología de punta, rompiendo con las formas tradicionales de producción y que esté a su vez en equilibrio con el medio ambiente.

4. Fortalecer el arraigo del ser humano al medio rural, aunado al desarrollo agroindustrial del país con la intención de crear conciencia de la enorme importancia de producir alimentos y al mismo tiempo contribuir con la preservación del medio ambiente, en concordancia con las Grandes Misiones: Agro Venezuela, Vivienda Venezuela, Saber y Trabajo Venezuela, Barrio Adentro, etc.

5. Realizar sinergias interinstitucionales que nos permitan articular y unir esfuerzos para gestionar alianzas entre los diversos entes públicos y privados, inversionistas y organizaciones gremiales de los distintos sectores de la ciencia y la producción nacional e internacional.

No podemos considerarnos un país Plenamente Soberano si previamente no hemos alcanzado nuestra Soberanía Alimentaria; por lo cual es indispensable y primordial producir todos los alimentos que necesitamos consumir, lo cual implica el desarrollo integral de nuestra agricultura. Es indispensable organizar sistemáticamente la agricultura en general y la producción de alimentos en particular en todo el territorio nacional. Modernizar e incrementar el desarrollo tecnológico, científico y social del sector agrícola como base para lograr el desarrollo integral superando la producción artesanal. Este desarrollo se verá además favorecido con la creación de Polos Agrícolas e Industriales a lo largo y ancho del territorio nacional. La creación de estos polos nos ayudan por otra parte a descongestionar las grandes ciudades y favorecer el disfrute de una vida más sana y agradable, lo cual es posible conseguir con mayor facilidad en las zonas menos pobladas e incrementar la oferta de trabajo digno para todos los venezolanos en todas las regiones del país.

Hemos visto que un paso previo fundamental para alcanzar la Soberanía Alimentaria es el desarrollo integral de la agricultura. Esto nos indica que la actividad agrícola y la producción de alimentos tienen un valor estratégico y por tanto deben formar parte esencial de la política del Estado Venezolano y no se puede permitir que estén sometidas a intereses particulares de pequeños y poderosos grupos nacionales o extranjeros, ( ya sufrimos las consecuencias durante el Sabotaje Petrolero de 2002 ).

Insistimos en que debemos mejorar las condiciones generales de vida en el campo para poder estimular la desconcentración territorial del país y esto pasa por dirigir los recursos que sean necesarios para hacer más agradable, sana, segura y placentera a vida en el sector rural.

No podremos lograr un desarrollo integral de la agricultura con la política que hasta ahora se ha practicado. Debemos cambiar radicalmente nuestra política agroalimentaria porque se ve claramente que en la forma en que hemos actuado no hemos obtenido resultados satisfactorios.

Debemos tener un Proyecto Agrícola Nacional, concreto, claro, coherente y consistente que nos permita a todos y todas comprenderlo cabalmente para conocer su orientación y entonces poder remar en una misma dirección como corresponde a un colectivo, evitando así tomar decisiones espasmódicas, arbitrarias y caprichosas que no conducen a objetivos claros y bien definidos.

Si bien es cierto, que los gobiernos de la Cuarta República destrozaron el país e impidieron el desarrollo del agro venezolano, también es cierto que no podemos esperar más tiempo para empezar ya mismo a enfrentar esta situación y reorientar la política agraria venezolana, máxime si observamos que el mundo está viviendo una crisis creciente en materia de alimentación lo cual también nos indica que de manera general no se está actuando acertadamente en muchos otros países.

Tenemos muy claro y organizado el procedimiento para producir combustibles para las máquinas. Por qué no tener la misma o hasta mejor organización para producir nuestros propios alimentos?

Ahora bien, nuestro país cuenta con excelentes condiciones para alcanzar un completo desarrollo agrícola, como son: millones de hectáreas de tierras fértiles aptas para casi todo tipo de cultivos como algodón, maíz, café, arroz, cacao, plátano, yuca, cereales y frutales de toda clase, como también, tierras para la ganadería.

Un relieve muy variado que nos permite contar con tierras aptas en las más diversas alturas sobre el nivel del mar, desde las costas, los llanos de baja y media altura, excelentes para la ganadería y todo tipo de productos agrícolas, hasta los fríos páramos de los Andes.

Un clima tan variado como el relieve pero muy estable y calmado durante todo el año, sin los sobresaltos de tormentas o huracanes que destrozan todo a su paso.

Tenemos también aguas subterráneas abundantes y puras en casi todo el territorio nacional, con acuíferos que nos garantizan agua que prácticamente no requiere tratamiento para el consumo humano.

Numerosos ríos, grandes y pequeños que se nutren de sus manantiales y de lluvias bastante moderadas durante buena época del año que si bien nos causan algunos desastres, pudieran éstos disminuirse si contásemos con un buen sistema de embalses y acopios interconectados con canales que permitieran una equilibrada distribución de las aguas en buena parte del territorio, para su posterior aprovechamiento en el verano.

Esto para no mencionar el inmenso mar territorial que alberga riquezas incalculables y desconocidas e inimaginables por todos nosotros, que no hemos sabido apreciar cabalmente lo que tenemos.

Como si todo lo anterior fuera poco, contamos con unas riquezas subterráneas como hierro, bauxita, oro, coltan, que además del petróleo y el gas nos permiten disponer de una enorme capacidad económica y un potencial de endeudamiento que nos permiten emprender casi cualquier proyecto por costoso que pudiera parecer.

Desafortunadamente hemos abandonado el campo durante muchos años y hoy la producción agrícola venezolana está en una situación lamentable.

Lo expresado en párrafos anteriores permite concluir que debemos y podemos superar la producción agrícola actual y lograr un desarrollo integral agrícola si actuamos con firmeza y organizadamente, atendiendo a un plan estratégico claro y bien definido. Tenemos los recursos necesarios para ello: una gran cantidad de universidades e instituciones científicas y técnicas que no estamos utilizando o lo hacemos en forma muy deficiente, tierras fértiles en grandes cantidades, agua suficiente en todo el territorio nacional, clima estable durante todo el año, recursos económicos y humanos envidiables, medios de comunicación que podemos disponer para promover dicho desarrollo, experiencia en el manejo de grandes empresas, etc.

Por otra parte, debemos insistir que las universidades que tenemos no pueden seguir permaneciendo al margen de los planes nacionales sino que deben incorporarse íntegramente estudiantes, profesores, laboratorios y todas las dotaciones y capacidades al desarrollo armónico del país, pues a éste se deben y éste nos necesita a todos y a todas.

No podemos seguir aceptando que a nombre de la autonomía universitaria nuestras universidades no sean más que unos entes que solamente exigen un presupuesto y no retribuyen con nada a un pueblo que las financia permanentemente sin exigir nada a cambio.

De la misma manera el INCES, los institutos universitarios, las escuelas técnicas etc. deben y pueden hacer su aporte para alcanzar este objetivo.

La contribución que pueden prestar las universidades del país es inmensa: podrían hacer levantamientos topográficos y planos en todo el territorio nacional, diseñar pequeños proyectos para embalses, puentes, electrificación rural, vías rurales, viviendas, sistemas de riego, pequeños acueductos, investigación genética, campañas de salud, información, selección y producción de semillas, etc.

También podrían dictar cursos teóricos de diversos tópicos, de capacitación itinerante, realizar campañas de vacunación, de reforestación, estudios de factibilidad, diseñar y fabricar herramientas, mecanismos e implementos para las labores del campo y en un futuro cercano, construir y administrar fábricas de equipos agrícolas, etc.

Como podemos apreciar es un inmenso potencial el que tenemos en las universidades que estamos desaprovechando y que además sería muy útil para preparar mejor y proporcionarle una práctica muy valiosa al futuro o futura profesional, amén de crearle una conciencia socialista y revolucionaria. Esto ayudaría a elevar sustancialmente la inversión productiva y a fomentar la ciencia y la tecnología al servicio del desarrollo agrícola nacional con el fin de lograr mayor eficiencia y productividad. Es solo cuestión de proponernos, e incluso si es necesario, reformar leyes que permitan y obliguen a cumplir este cometido. La transformación universitaria es absolutamente pertinente y no es para nada conveniente esperar más tiempo para llevarla a cabo.

Contamos además con que existe en Venezuela una gran empresa, PDVSA dedicada a la producción, elaboración y comercialización del petróleo y sus derivados con puntos de producción y estaciones de suministro convenientemente distribuidas y administradas, en todo el territorio nacional, cuya experiencia y fortaleza muy bien podría servirnos de ejemplo y de apoyo para hacer algo similar (o mejor) con respecto a la producción y distribución de alimentos y sus derivados, mucho más importantes y necesarios para la vida que el mismo petróleo. No parece sensato que los alimentos y su distribución entre los seres humanos, tenga menos importancia que la alimentación de los automóviles.

Creemos que el desarrollo del sector agroalimentario debe ser asumido como el de una Gran Empresa Nacional, sistemáticamente organizada, respetuosa del medio ambiente y del Ser Humano, que atienda las necesidades básicas de la sociedad venezolana y no como un grupo de pequeños o medianos o grandes productores independientes, que producen lo que les parece más conveniente a sus necesidades y de la forma que creen más adecuada, sin tener en mente otro objetivo que el lucro individual.

La producción de alimentos es tal vez la actividad más importante, compleja y vital de todas y por tanto se le debe dar la atención, seriedad, organización y protección que requiere; incluso mayor aún que la que se le da a la industria petrolera, cuyo desarrollo lo que más genera es la codicia de los poderosos que invaden pueblos y producen conflictos en busca de su único beneficio. Por estas razones, debiéramos tener mayor cautela en aumentar la producción petrolera exageradamente. Con lo que producimos actualmente, Venezuela puede orientar su economía hacia una diversificación mayor para poder lograr un desarrollo más equilibrado. Incluso se debe controlar y disminuir el despilfarro que está ocurriendo con las enormes ganancias que actualmente genera nuestro petróleo, lo cual se puede conseguir con una mejor organización de nuestra industria petrolera y mayor control de nuestros gastos. Para que Venezuela sea una potencia se requiere que todas sus instituciones tengan un alto grado de eficiencia y productividad cada vez mayor y un consumo más moderado.

Es por las razones expuestas en párrafos anteriores que creemos conveniente y necesario un cambio radical en la política agroalimentaria del país; por lo cual proponemos la creación de una Gran Empresa Nacional Agrícola, o Grupo Agrícola Nacional (GANA), o CORPORACION, de magnitud comparable, o mayor que PDVSA (la cual pudiéramos llamar tentativamente AGROVESA o GANA) con las virtudes y sin los vicios que pudiera tener la primera, lo cual, se podría lograr con una rigurosa regulación basada en principios y valores éticos, de productividad, eficiencia, honestidad, solidaridad y organización que la convertirían en un modelo ejemplar. Más adelante se describirá en mejor forma en que consiste realmente AGROVESA.

Esta Gran Empresa Nacional Agrícola será socialista en la medida en que existan mecanismos legales que impidan su expropiación o empoderamiento por algún grupo minoritario o élite que no sea la totalidad del pueblo venezolano y todos sus beneficios sean uniformemente repartidos sin privilegios entre toda la población venezolana.

Debemos contar además con una mejorada y ágil Contraloría Social que cada vez se torna más valiosa y necesaria, para poder lograr los resultados que todos deseamos.

AGROVESA debería a estar constituida por las siguientes cinco Grandes Empresas Filiales o componentes fundamentales que deben estar perfectamente sincronizadas y articuladas entre sí:

1 -Una gran Empresa Nacional de Unidades de Producción Integral Socialista, (E.N.U.P.I.S.) (en realidad una red nacional de Unidades de Producción Integral Socialistas) Red Nacional de U.P.I.S.

2 -Una gran Empresa Nacional Cosechadora Socialista (E.N.CO.S.) con sedes en todo el territorio nacional convenientemente localizadas para asistir a todas las U.P.I.S.

3 -Una gran Empresa Nacional Agroindustrial Socialista (E.N.AI.S.) esparcida convenientemente en todo el territorio nacional para recibir, procesar y dar valor agregado a todo lo producido por E.N.U.P.I.S.

4 -Una gran Empresa Nacional Agricoindustrial Socialista (E.N.AGRICO.S.) esparcida convenientemente en todo el territorio nacional y encargada de abastecer las necesidades de infraestructura (embalses, pozos, sistemas de riego, vías, electrificación, etc.) y de materia prima e insumos (equipos, maquinarias, fertilizantes, semillas, viveros, genes, e investigación, tecnología, etc.), de E.N.U.P.I.S.

5 -Una gran Empresa Nacional Distribuidora y Comercializadora Socialista (E.N.DI.CO.S.) que se encargará de abastecer los mercados, automercados, centros de acopio etc. en todo el país y de atender las relaciones comerciales de importación y exportación de insumos, equipamiento, compra y venta de maquinarias y tecnologías relacionadas con el sector agrícola.

AGROVESA Sería en realidad la empresa que administra, coordina y controla todas las anteriores.

.25 /02 / 2016


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Gilberto Hernández Ortíz

Graduado en la universidad Nacional de Colombia en Licenciado en Ciencias de la educación especializado en el área de Física y Matemáticas Postgrado en Educational Media en la Universidad de North Carolina A&T State University año 1984 - Greensboro, N.C Prof. Jubilado de la Univ. de Oriente (Núcleo Anzoátegui)

 gilnandez@hotmail.com

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