219 años de haber nacido Antonio José De Sucre

ANIVERSARIO 219 DEL NACIMIENTO DEL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO, ANTONIO JOSÉ DE SUCRE Y ALCALÁ

Por cumplirse el 3 de febrero de 2014, 219 años de haber nacido Antonio José De Sucre y Alcalá, el más noble de los guerreros que tuvo nuestro Libertador Simón Bolívar a su mando, les obsequio a los lectores la introducción de mi libro, “Sucre, algo más que un guerrero.”

SUCRE EL ANTI-CAUDILLO
No fue Sucre nunca un caudillo, ni nunca quiso serlo, y miró siempre con inmensa prevención, y hasta rechazo, la vida política y las intrigas de poder. Podría decirse que no es uno de los menores elogios que se merece que en su vida y su conducta, de manera excepcional, haya encarnado la rara figura del anti-caudillo. Había demasiada altura y grandeza en su espíritu y en su visión de América para adentrarse en el subalterno mundo de la intriga política y de la mezquina pugna de los caudillos y de su clientela”.
Arturo Uslar Pietri

El Bohemio News, 25-01-1995

CAPITULO I

ORIGEN DE ANTONIO JOSÉ DE SUCRE Y ALCALÁ

Cita el historiador español Francisco Fernández de Bethencourt, fallecido en 1916, en la pagina 388 del tomo IX de su Historia Genealógica y Heráldica de la Monarquía Española que “la familia Soucre o Sucre remonta su genealogía hasta Juan Sucre, quien vivió en el siglo XV, al servicio de la Casa Soberana de Borgoña, y es el padre de Andrés Sucre, que fue Maestre - Sala del Rey Católico, Don Felipe el Hermoso, y murió en 1518. Los Sucre fueron señores de Bellaing Wadeigne, Luccron, Villers- Burel, La Mothe y otros grandes fundos de Cambressy...1

Don Carlos Adrián de Sucre, Marqués de Preux, tuvo que irse de Flandes para ingresar como caballero de Alcántara. Francisco Sucre, pariente de Andrés Sucre, casó con Francisca de Hontoy, tuvieron un hijo que bautizaron con el nombre de Antonio De Sucre. Este contrajo matrimonio con Catalina de Martigny y ellos tuvieron un hijo que también bautizaron con el nombre de Antonio de Sucre, éste casó con Doña Adriana d’Ives, de Preux, ella dio a luz un varón: Don Carlos Adrián de Sucre, Caballero del Orden de Alcántara, quien nació en Cambray el 4 de agosto de 1641. Tanto, Don Carlos como su padre fueron conocidos como Señor de Preux, tomó el título de Barón y usó más tarde el título de Marqués de Preux. Don Carlos Adrián de Sucre obtuvo varios nombramientos: fue Capitán de Infantería Walona, Maestre de Campo, Coronel de Cataluña y General de Artillería, fue Teniente General de los Reales Ejércitos de Su Majestad Católica, del Consejo Supremo de la Guerra, Gobernador y Capitán General de la Provincia de Cartagena de Indias. Con este último cargo falleció en Madrid el 18 de noviembre de 1712.

En el testamento de Don Carlos Adrián de Sucre podemos leer que casó tres veces, la primera en Brujas, con Doña María Buenaventura Carolina Isabel Garrido y Pardo, Doña Isabel Pardo, como se dio a conocer, era hija legítima de Don Francisco Garrido Pardo, Teniente General de la Caballería de los Países Bajos.

Don Carlos Adrián Sucre se casó por segunda vez con Doña Josefa Felicíana de Avilés y Salamanca, de quien enviudó, y contrajo matrimonio por tercera vez con Doña Rosa de Santa Cruz, que lo sobrevivió. Solo dejó hijos de su primer matrimonio quienes llevaron el doble apellido Sucre y Pardo; fueron seis varones y varias hijas, uno de los hijos, Don Carlos de Sucre fue Comandante de la ciudadela de Barcelona, fue Gobernador de Cartagena de Indias la mejor plaza fuerte de la América del Sur; después Gobernador de la Santiago de Cuba, donde permaneció en su cargo desde 1723 hasta 1728 y en 1733 fue recibido en el Cabildo de Cumaná como gobernador de la provincia. Don Carlos, llega a Cumaná acompañado de sus hijos Vicente, Felicíana, Antonia, Isabel, Carlos, y Antonio de Sucre Pardo, procreados con su esposa llamada Antonia Trejo, porque su verdadero nombre era Doña Margarita Estrelles. Cita Don Felipe Francias en su discurso de incorporación a la Academia de la Historia: “Los hijos del coronel Don Carlos de Sucre y Pardo y Doña Margarita Estrelles, usaron generalmente el doble apellido de su padre Sucre y Pardo”

Antonio de Sucre y Pardo, nacido en Santiago de Cuba, contrajo matrimonio en Cumaná con Doña Josefa Margarita García de Urbaneja, tuvieron diez hijos: Luis Beltrán, Teresa, Antonia, Antonio, Magdalena, Luisa, Francisco, José Manuel, María del Rosario, y Vicente de Sucre Urbaneja.

Vicente de Sucre Urbaneja contrajo matrimonio con Doña María Manuela Alcalá, hija de Don Pedro de Alcalá y de doña Juana Jerónima Sánchez, quienes tuvieron nueve hijos José María, María Aguasanta, María Josefa, José Jerónimo, Vicente, Pedro José, ANTONIO JOSÉ FRANCISCO, Francisco y Magdalena. El único que dejó descendencia es Jerónimo todos ellos, excepto José María el mayor quien murió de muerte natural en Cumaná, fallecieron trágicamente. Es así como el mismo José Jerónimo contrajo el cólera y murió a consecuencia de esto, Vicente Sucre Alcalá fue asesinado alanceado por Boves en su lecho de enfermo, en 1814; Pedro fue hecho prisionero en la segunda batalla de La Puerta y fue ejecutado en la Victoria varios días después; Francisco fue hecho prisionero en Cariaco por Canterac y fue pasado por las armas en 1818 tenía tan solo 19 años; las hermanas de quien llegó a ser el Gran Mariscal de Ayacucho también fallecieron trágicamente, María Aguasanta y su hermana Josefa murieron ahogadas cuando navegaban en un barco que iba de Cuba a Saint.Thomas. María Aguasanta tenía ocho niños quienes también murieron en ese naufragio y Magadalena la más joven de las hermanas Sucre y Alcalá, Magdalana, nació en 1800 muere a los catorce años cuando fue violada en Cumaná por las tropas de Boves; su madrastra Narcisa Márquez se mató ese mismo día, cuando se tiró por un balcón para escapar de los crueles asesinos de Boves. Los Sucre Alcalá tuvieron un mal sino.

Antonio José Francisco de Sucre Alcalá, nació en Cumaná el 3 de febrero de 1795, en un hogar rico. Fueron sus padres, como hemos dicho, Don Vicente Sucre y Urbaneja y María Manuela de Alcalá y Sánchez Vallenilla. Nació Antonio José de Sucre, veinticuatro años después de haber comenzado a escribir Adam Smith su obra “Investigación De La Naturaleza Y Causas De Las Riquezas De Las Naciones”. Con ella el Liberalismo Económico encuentra su evangelio.

EL ROSTRO DEL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO

Esta es la descripción que hace don Carlos R. Tobar2 quien conoció íntimamente a Sucre:” Erase el General de mediana estatura, aunque más alto que pequeño; delgado sin ser enjuto de carnes; la cabeza simétrica y sin pronunciamientos; la frente vasta, en especial hacia los lados, por donde formaba grandes entradas en los cabellos negros, recios y ensortijados; la piel morena menos en las partes habitualmente cubiertas por el sombrero, de la cual se desprende que la empretecieron los rigores de la intemperie; las cejas delgadas y perfectas, los ojos castaños, expresivos y dulces, excepto en el fervor de la batalla en que se encendían y relampagueaban; la nariz larga, combada, no fea; la boca regular; los labios finos, pero salientes, sin duda por la costumbre de rasura, a que se sometía también la redonda barba y las tersas mejillas, sombreadas apenas por una estrecha y corta patilla.3 El entrecejo ligeramente marcado, rara vez se acentuaba para mostrar el rostro ceñudo. Sonreía con alguna frecuencia. Pues era hombre vivo e insinuante, y descubría los dientes blancos e iguales. No reía sino difícil y momentáneamente: nunca fue propenso a la ruidosa demostraciones de alegría, del pesar o de la cólera. Mesurado amable, reflexivo, la discusión con los compañeros, la conversación con los amigos, las órdenes a los subalternos, salían de sus labios suave sonido como tranquila expresión de una inteligencia cultivada, de un criterio recto, de un corazón benévolo, en una palabra, de un alma superior”4

Alcides Argueda en su obra “La Creación de Bolivia” los describe así: “Al cumplir treinta años (1825) era un mozo de constitución casi endeble, de regular estatura, moreno de cutis ojos oscuros y expresivos, cabello negro y naturalmente encrespado, finas manos, pie breve. Pero si físicamente no había nada que atraiga y fascine, por su discreción, carácter y modales era el tipo consumado del hombre fino y gran señor, moderado en sus gestos, de consejo avisado y procedente, delicado con las damas, en extremo fino con las mozas. Sobrio en los placeres de la sensualidad, esmeroso en afectación en el atavío personal, altivo y discreto a la vez, según las circunstancias, jamás trasponía los limites del buen tono, y era afable con sus subordinados, bueno con sus amigos pródigo con sus dineros y dadivoso con los necesitados

 

Felipe Francia. Pagina 10 Discursos de Incorporación. Academia Nación De La Historia. Ediciones Conmemorativas en el LXXV Aniversario de su fundación. Tomo II. Caracas, Venezuela 1966

2 Alfredo Boulton. Miranda, Bolívar, y Sucre- Tres Estudios Iconográficos. Caracas, 1959. Pág. 73.

3 Ver Apéndice: Porque No Es El Gran Mariscal de Ayacucho El Que Aparece En el Billete de Bs.2000

4 Miranda. Bolívar y Sucre. Tres Estudios Iconográficos. De don Alfredo Boulton . Caracas 1959. Imprenta Italgrafica, C.A. Paginas 73 y 74.

 


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