Diferencia entre Fascismo, Capitalismo y Burguesía

El fascismo es la doctrina que justifica la violación de los derechos humanos en nombre de la supremacía de un grupo, partido o nación. La vida, la dignidad, la libertad y demás bienes inherentes al ser humano pueden ser arrasados con el pretexto de una lucha por el poder o el ejercicio del mismo.

De tal manera que fenómenos como el nazismo, el racismo, el eurocentrismo, el sexismo, el ultranacionalismo, el chauvinismo, el fundamentalismo religioso y otras formas de discriminación son esencialmente afines al fascismo.

Por su parte, el capitalismo es el modo de producción económica donde las industrias, tierras, bancos y demás medios o unidades para la generación de bienes se encuentran bajo la propiedad hegemónica de una clase social (burguesía) que explota la fuerza humana de trabajo de la otra clase (obrera, trabajadora, asalariada o proletaria) con la recompensa de un sueldo (salario).

Dicho salario representa una porción marginal de la riqueza producida que solo sirve para que el trabajador sobreviva y siga siendo explotado por el capitalista, quien acumula la mayor parte del fruto del trabajo ajeno, en lo que se conoce como plusvalía.

La Burguesía es la clase social dominante en el capitalismo, representa el estamento empresarial, industrial y financiero que predomina en la economía. Como clase explotadora es la heredera de los esclavistas, los feudalistas, los aristócratas, los oligarcas y demás estamentos privilegiados que han existido a través de los tiempos.

Su propósito es controlar todas las superestructuras de la sociedad para garantizar la perpetuidad de su hegemonía económica, es así que impone al resto de las clases y capas sociales, el paradigma (modelo) burgués de legislación, propiedad, familia, cultura, religión, educación, etc. Para la burguesía, controlar el Estado es un objetivo estratégico y lo ha logrado en casi todas partes del mundo.

Vemos entonces que el fascismo como doctrina puede penetrar el pensamiento de individuos de cualquier clase social. Asimismo, el capitalismo como sistema económico puede también ser abrazado como dogma (derivación ideológica del esquema económico), inclusive por los explotados por dicho régimen.

Todo burgués es capitalista, pero hay incautos que piensan como capitalistas y no son burgueses. De igual modo, todo capitalista es potencialmente fascista, pero el fascista por obra de su doctrina no llegará a ser burgués.

En consecuencia, es la burguesía (élite social) quien través de una sistemática y eficiente manipulación ideológica, se vale del fascismo como arma de adoctrinamiento sobre multitudes para conducirlas al ejercicio de violencia contra la sociedad, especialmente contra quienes representen un obstáculo o amenaza frente a la dominación capitalista, como por ejemplo: sectores democráticos y progresistas, defensores de derechos humanos, socialistas y comunistas.

En definitiva la burguesía fabrica un prestigio y una propaganda favorable al sistema económico capitalista para seducir a individuos de todas las clases sociales y ocultar la explotación del hombre por el hombre que históricamente ha promovido este modelo.

Es así como la minoritaria clase burguesa logra enamorar (adormecer e ilusionar) a las grandes mayorías de la sociedad para que no se rebelen frente a la injusticia social, apoyen la tradición e inclusive elijan "democráticamente" con sus votos a gobernantes burgueses.

Solo la revolución puede derrotar a este demonio de tres cabezas. Todo revolucionario es antifascista, anticapitalista y anti burgués.

Constitucionalista. Profesor de estudios políticos e internacionales UCV.
@Jesus_Silva_R
http://jesusmanuelsilva.blogspot.com
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