Revires teóricos salidos de las mesmas entrañas del celebro

En pleno uso de mis facultades, por mi propia y entera voluntad, me voy a meter en camisa de once varas, sabiendo que hasta amigos me va a costar esta osadía, pero es que llueve y no escampa. La lluvia de artículos descarnados caída en aporrea.org sobre la "devaluación" no cesa. Un motivo, y se encumbraron hasta los mismos cielos todos quienes guardaban bien las apariencias pero no creen ni han creído en nada ni nadie, salvo en su genialidad, agudeza, sabiduría, conocimientos supra terrenales, en su propio ombligo y el espejo donde se enfrentan con el genio cada mañana. Aporrea.org está inundada de esperma mediática de las mayores masturbaciones revolucionarias perpetradas frente a computadoras valerosas, desbordada de revires teóricos salidos de las mesmas entrañas del celebro. Y con esto le paso la palabra a los especialistas en todo, a los toeros de la Revolución, los mismos que van a decir que no respeto la libertad de criticar, por ser estalinista, obtuso y mal parecido.

El único culpable es Chávez, que nos dio patente de corso para hacer y deshacer cuartillas, para bajar a los infiernos teóricos a elevar la libertad de crítica y el mosqueo parejo a su entorno de confianza, porque allí quien no es arribista es ignorante, y los que ni lo uno ni lo otro ni todo lo contrario, neoliberales vestidos con piel socialista, o burgueses que sólo buscan joder al pueblo chavista, porque Chávez es un suicida que se pela siempre escogiendo ministros y consejeros, y así no vamos a llegar a ninguna parte, ni a la esquina más sobresaliente del socialismo.

Imagínense ustedes, que aprovechando su convalecencia el equipo económico devaluó el bolívar y que fuerte, haciéndonos levantar un día 47% más pobres, lesa traición a la revolución, que cuando se entere Chávez que le devaluaron el gobierno en el mismo 47%, rodarán culos y cabezas. O quizá ya sabe, y hasta él mismo fue el ignorante que ordenó tal exabrupto, que no sabe lo que el cónclave de los treinta y cinco y medio (con el que se cayó de la cama cuando era muy pequeño) Sabios Redianos dominamos a la perfección, por devoradores de textos de economía, como el perfecto idiota latinoamericano, la culpa es de la vaca y er kapital de Dieterich.

Marcamos tanto la diferencia, analizamos tan correcta y meticulosamente los efectos desastrosos de la devaluación, pero sobre todo demolimos teóricamente cualquier compatibilidad de medidas como ella con el tránsito hacia el socialismo, la política económica de la revolución, el bienestar del pueblo ahora 47% más jodido y desamparado; calificamos con todos y cada uno de los epítetos que se merecieron los perpetradores de tal felonía, que no hay vuelta atrás. Seguir conviviendo con ignorantes que callan, justifican o apoyan la medida que sólo fortalece la oligarquía y el imperialismo, es imposible.

Como no dejamos lugar para las coincidencias, porque la zanja teórica que cavamos tiene una profundidad insuperable, a la mierda con el PSUV, el Polo Patriótico y cualquier parapeto montado para apoyar el gobierno. Los treinta y cinco y medio Sabios Redianos nos vamos con nuestra sabiduría a otra parte, a apoyar el gobierno de Chávez exclusivamente en lo que coincida con nuestro superior talento y en las políticas del Estado que nos sean consultadas con suficiente anterioridad. La mejor demostración de lo acertado de nuestra posición frente a la traición al pueblo y su revolución, es el manejo que hace la oposición de nuestros excelsos artículos que demuestran la perversidad de la tal devaluación. Sin quitar ni poner ni coma, son publicados en los medios digitales más disociadores, en las listas de distribución más cochinas, en los mensajes de los agentes libres más difamadores. Se fijan, no se puede ser profeta en nuestro ámbito ideológico; hay que buscar el reconocimiento fuera, y mire que lo logramos. Imagínese, ni los opositores han sido más certeros en la crítica necesaria a la devaluación, que tienen que venir a inspirarse en nuestra bruñida diarrea.

Además, a muchos de nosotros la devaluación o no, nos tiene sin cuidado, hasta podemos denominarla ajuste cambiario. Lo que nos enerva es que más rápido se agarra un mentiroso que un ladrón, o para ser purista, más rápido se coge un mentiroso que a un cojo, y los funcionarios embusteros nos mintieron hasta el último minuto. Sun Tzu, Karl von Clausewitz y otros tratadistas sobre la teoría de la guerra, nos explican muy bien que guerra anunciada no mata soldado, y por eso hay que anunciar las devaluaciones más o menos con un mes de anterioridad, quien no lo haga así, debe renunciar por mentiroso, por engañadores de sensibles orejas, por tapaderas de bacinillas de monstruosas cagadas.

Bueno, empezamos a calentar para la próxima metida de pata del gobiernito, porque quien la mete una vez, la mete tres. A la próxima, todos a una le vamos a dar hasta en el modo de caminar. Esté preparado, pueblo, que los treinta y cinco (y medio) Sabios Redianos somos sus justicieros.

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