El trabalenguas de Pérez Pirela: Te caíste con Bosé y correrás con Juanes

“(…) Los grandes críticos son óptimos autores que escriben sobre temas propuestos por otros, como los versificadores con pie forzado; la obra ajena es una ocasión para exhibir las ideas propias. El verdadero crítico enriquece las obras que estudia y en todo lo que toca deja un rastro de su personalidad”

José Ingenieros. El Hombre Mediocre

¡Que vaina Pérez Pirela! Ya decía, respetando tu estilo, que ese vestir de zapatos deportivos con “blazer” (saco) y "jean" (pantalón vaquero) algún día traicionaría el pensar convertido en palabras. Debe ser que por algún momento todos tus estudios de pre y postgrado por allá en el viejo continente, en el país “azurro” y en la geografía “gala” en tiempos de los derechistas Berlusconi y Sarkozy, a quienes jamás criticaste en artículo alguno durante tu estadía estudiantil, eran parte de ese pensar que sobresale en las universidades europeas.

No había tenido la oportunidad de ver con detalle el video referido, hasta que una vez con repetición incluida en varias oportunidades te parecías a aquel Ricardo Hausmann quien en 2004, como vocero de Súmate elaboró la famosa “Teoría del Cisne Negro” (desdeñada por Jorge Rodríguez como “teoría del Pato Lucas”), en la cual un voto más otro voto, aplicando el logaritmo infinito con el procedimiento del Binomio de Newton y cualquier otra combinación matemática y física daba como resultado un 99 por ciento de “fraude”. Eras una copia al carbón.

Claro, amigo Pérez Pirela, cómo bien lo comentaba una valiente articulista de este medio, “rodilla en tierra”, tal vez no tengamos el “status” para tener tu número telefónico y llamarte, o que dos cantantes extranjeros, tengan acceso más que cualquier venezolano a un ensayo sobre una película (según sus propias palabras) del llamado Sistema Nacional de Orquestas Públicas que dirige el maestro Abreu. ¡No Pérez Pirela! Ese no es el problema. El problema es que cual anticristo, el mismo que Nietzsche critica con fuerza a ese “idealismo cristiano”, usted ahora pretenda estar bien con Dios y el mismo Diablo. Conforme usted critica en sus programas con acción y reacción a la oposición venezolana, en algunas ocasiones rayando lo tolerable, debe enfrentarse contra aquellos que vestidos de sotana, se han declarado enemigos del proceso bolivariano.

Usted que vive “descubriendo” a los agentes del imperio, ¿Cómo se infiltraron Bosé y Juanes en su programa? Recuerdos de antaño de tu apreciada “Europa”, hoy en tiempos de crisis, pero que disfrutaste en tus años mozos? ¿Estudios que por cierto nunca has dicho como te los financiaste o te los financiaron? ¿Por qué preferiste estudiar en el imperio europeo y no en Venezuela? ¿Por qué jamás una crítica a nuestro incompatible calendario escolar, descontextualizado de las necesidades climáticas propias y de América Latina, pero si “ajustadas” con el Norte y el llamado “viejo continente”?


Amigo Pérez Pirela, si puedo llamarle así, aunque supongo que su lógica aristotélica se desprende mucho de ese “paid” (país de los niños) y la sofrosine (felicidad profunda del ser) para ir en búsqueda de los “Conciertos de Paz” que tanto como Bosé y Juanes pregonan por su mundo, después que han tildado al propio Presidente Hugo Chávez como dictador o demagogo de nuestros pueblos. Otra vez no Pérez Pirela. Tus aires europeos, tu moda occidentalizada al mejor estilo de “The Rollings Stones” no pueden ser escondidos porque tu programa sea matizado con el “Alma Llanera” o “Las Casas de Cartón” ¿O acaso es mentir por reclamarle su defensa sobre extranjeros, enemigos de la revolución, quienes además pueden ser recibidos por el maestro Abreu en condición de invitados “no especiales”? ¡Imagínate si fueran especiales!

Una cosa es que esos cantantes representen con sus canciones el quehacer cultural de sus países y otro el querer defenderlos de sus tropelías en contra de nuestro propio pueblo. Por mi parte, caíste muy bajo con Bosé y puedes ir corriendo tras Juanes cuando asistas a sus “conciertos de paz”. Total, entre caer y correr, la diferencia está en tus zapatos, tu saco y tu pantalón.

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3055 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /actualidad/a158082.htmlCUS