El acaparamiento y la especulación es su arma para la guerra

Luego de que el Presidente de la República anunciara su situación de salud, y planteara la necesidad de someterse a una nueva operación, sectores de la oposición que reciben orientaciones y financiamientos desde el exterior, retomaron el plan, no tan nuevo, del acaparamiento y de la presión al alza de los precios de productos de importancia para la población. Esto, como se sabe, para generar reacciones favorables a sus intereses políticos, en el pueblo.

Los cuerpos de inteligencia del imperio, han diseñado todo un manual de procedimientos para desestabilizar las economías de aquellas naciones que a ellos les resultan incómodas. Estos descubrieron que la teoría de Adam Smith y David Ricardo, podía ser inoculada, por no decir otra cosa. El supuesto de la mano invisible del mercado controlándolo todo, pasó a ser solo un cuento de camino, en el cual cada vez, menos creen. Los agentes del imperio, durante muchos años, y en cualquier cantidad de países, han intervenido con todas sus capacidades, con el apoyo de Caballos de Troya internos, para crear desabastecimiento y establecer precios ficticios, para de esta manera generar descontento y desestabilización en los países. Actualmente desarrollan el mismo plan, que hemos sufrido en otras oportunidades, se aprovechan de que nuestro máximo líder, se encuentra librando una dura batalla por su salud.

El mes de diciembre, fue el momento donde se hizo más evidente, la política de acaparamiento, por parte de los actores político-empresariales, que frecuentemente utilizan sus empresas y su producción, como arma política en contra de nuestro proceso revolucionario. Se olvidan de todas las oportunidades que les ha brindado este Gobierno. Conocedores como son, de la idiosincrasia del Venezolano y sus tradiciones (sobre todo las navideñas), se dispusieron a desaparecer en primer lugar, la harina pan, tan necesaria para la fabricación de nuestras habituales Hallacas. De igual manera lo hicieron con el pollo, la harina de trigo, el aceite, el papel sanitario, la mantequilla, el arroz, el espagueti, entre otros. Una situación bien premeditada, que simplemente perseguía y persigue generar molestias y presión en nuestro Pueblo. Nada obedece a situaciones fortuitas, hay todo un estudio, una planificación, materializada por la organización y articulación de sus fuerzas y la ejecución conciente de cada uno de sus pasos. Todo esto se refleja en la elección de los productos que son escaseados, los cuales en su mayoría generan susceptibilidad en la población, cuando no se ubican.

Es evidente que lo que se busca con la distorsión en el flujo de algunos productos, es generar la sensación de desabastecimiento, para de esta manera justificar el discursillo de algunos actores de la política contra revolucionaria, los cuales buscan imponer como verdad el hecho de que el desabastecimiento obedece a que no existe la producción suficiente. En pocas palabras pretenden con sus tretas y sus voceros, inculpar al Gobierno Nacional, por las fechorías premeditadas que despliegan en contra de la gente.


Insisten en hablar de la falta de producción, del efecto dañino que genera la Ley de Costos y Precios Justos, pero no es poca la producción que ha detectado el Indepabis, la Guardia Nacional y otros entes del Estado, en muchas industrias fabricantes de los productos mencionados, o los altos niveles de acaparamientos encontrados en incontables establecimientos comerciales o centros de distribución. La articulación ha sido tal, que realmente han logrado generar escasez. Estos son los mismos señores que critican las expropiaciones, ven con malos ojos que el Estado sea un Estado empresario o que importe productos similares a los que ellos fabrican. Arremeten en contra de la estabilidad y la tranquilidad del país y pretenden que no se les sancione por ello. Esta actitud recurrente, por parte de estos actores, enemigos de la revolución, es lo que ha motivado y debe seguir motivando una mayor seguridad alimentaría. Es imposible pretender dejar la alimentación de la población, en manos de estos eternos conspiradores. La subordinación de estos actores político–empresariales, a los intereses extranjeros, no debe ser tolerada, ni comprendida por ningún sector de la nación. Por lo tanto deben tomarse medidas más profundas, que pongan solución a esta situación, que se hace cada vez más recurrente. Resulta increíble que hasta los negocios de los chinos hayan sido actores importantes, en esta política de acaparamiento y especulación.

Los precios de los productos, han sufrido un importante aumento desde el mes de noviembre hasta enero. Y en la mayorías de los casos, sin motivación alguna. Todo indica que obedece a una razón “oculta”. La situación de los vehículos, es realmente alarmante. El aumento es de más del 30%, presionado entre otras cosas por páginas referenciales como tucarro.com, que pareciera indicar, responde al mismo patrón especulativo. Lo mismo ocurre con otras páginas Web. El sector económico se ha dispuesto, de manera organizada a incidir de forma negativa en los niveles de inflación y en la escasez de los productos que son necesarios para el Pueblo. ¡¡¡Todo está de anteojito!!!.

Todo indica, que recrudece la batalla permanente a la que estamos sometidos desde la llegada de Hugo Chávez al poder, esa cabeza de playa en lo que se ha convertido la inflación en este país, sigue siendo el reducto de los vende patria. Y allí emplean todos sus esfuerzos.

Es realmente preocupante lo que sucede en algunos Estados, y en muchos Municipios. Se le debe prestar mayor atención a lo que vine generando la contrarrevolución, urge la creación de observatorios que anticipen estos eventos, porque si se deja correr la arruga, la cultura capitalista de la máxima ganancia, presente en la mayoría de los empresarios, incorpora soldados en nuestra contra. Es necesario parar la infección antes de que se extienda por todo el cuerpo.

Se le ha prestado mayor atención a lo que refiere a la sentencia del tribunal, pero es en esta otra área donde los sectores adversos dan sus mayores zancadas. Es necesario que preparemos a nuestras bases para dar esta pelea, que genera más sensibilidad en la población. Como decía un amigo Alcalde, el fallo del Tribunal, más que una decisión blindada legalmente, es una decisión política, con mayores argumentos que la tomada por Pedro Carmona Estanga. Y coincidía que el esfuerzo deberíamos estarlo empleando en lo económico, debido a que es en ese terreno, donde nos han estado desafiando en los últimos meses.


El autor es: Lcdo.

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