Chávez y la cristificación de la Patria Grande

Las nuevas batallas a las que nos vamos enfrentando continuamente apuntalan la revolución en busca de las convicciones y certezas que nos conecten con el sentir de nuestros pueblos. Chávez lucha contra una terrible enfermedad, es un gladiador de la vida, se enfrenta con persistencia a este mal, pareciera que es una de esas batallas solitarias, donde lo que nos resta es esperar el desenlace sin cosechar lección alguna de crecimiento y rectificación.

Pero no, si algo ha sucedido en esta ocasión es que los pueblos se han levantado, están sumados en las calles, templos, iglesias y rituales diversos, dando la batalla junto a su líder. Un nuevo componente a resaltado, no es que se ha introducido ahora en la Revolución, más bien se destaca ahora con papel de relevancia junto al compromiso de seguirle cumpliendo al pueblo en sus innúmeras necesidades, este componente es la Fe en Dios, poder que se expresa en las dimensiones celestiales del corazón, que brota de los corazones amadores como el arma principal del pueblo para librar esta dura y difícil batalla por la vida junto al Chávez que el pueblo afirma se afianza en su alma buena, diciendo Chávez Somos Todos, Yo Soy Chávez.

La Fe guarda un increíble silencio cuando se evalúan los triunfos revolucionarios, es modesta y tímida al momento de recibir galardones, no se anda exhibiendo en las mentes de brillantes intelectuales, ni siquiera aparece en primer plano cuando de responsables de éxitos y victorias hablamos, se esconde detrás de la fuerza del Amor, no le gusta el ropaje ideológico ni las múltiples teorías revolucionarias, más bien se comporta como buen soldado que sabe cumplir las órdenes exactas en el tiempo exacto, haciendo lo que corresponde cuando sea necesario, y asumiendo roles de liderazgos cuando se han agotado las ideas que nos den nuevos impulsos para seguir batallando.

Chávez un líder nato y Padre del Socialismo del siglo XXI, de dimensiones planetarias y alcance universal, hombre pueblerino, conectado al espíritu mismo del pueblo que lo ama, en esta etapa de lucha por la vida se ha apartado de la ideología para mirarnos desde otras esferas de la supra conciencia donde lo está dando todo para seguir venciendo, exhibe armadura nueva de cilicio, y desde la profunda dimensión de su ser, junto a su pueblo, como un líder verdadero, recibe todas las emanaciones de fuerzas y amor que le son entregadas a través de la oración sentida y auténticamente solidaria de sus hermanos en Cristo, Bolívar y Zamora, que en vez de malgastar su precioso tiempo en discusiones inútiles, lo aprovechan haciendo lo oportuno y correcto. Una sola Oración de Fe desprendida del alma de uno de los muchos que le adoran hace más que todas las discusiones teóricas que se ventilan a diario en los corrillos mediáticos. La Oración del pueblo manda órdenes y sentencias, Chávez como buen soldado de la Revolución las acata con valentía espartana, y su pueblo le ordena: ¡Levante Comandante! Cual Cristo transfigurado en muchedumbres de seres humanos haciendo el milagro de su curación total. ¡Los Pueblos multiplicados en muchos Cristos lo Sanan! ¡Es la Cristificación de la Patria Grande!

Esta Revolución tendrá que extender sus brazos a esa hermosa Fe en Dios que es vida medular, pura y santa en el seno del pueblo, poder verdadero que siempre lo ha sostenido y acompañado en sus luchas. Tiene que dejar la timidez, esa Fe infinita inspirada en el más grande amor que solo Dios concede, y pasar a primera fila, para dictar las nuevas luces a la Revolución que se construye con entrega, consagración y sacrificio, que nos enseñe las virtudes y decoros de las que adolecen muchos que aun no terminan de afirmar sus pasos y vidas a la integridad espiritual, moral y ética que exige una Revolución Histórica y Trascendental como la Bolivariana.

Esa poderosa Fe, no es posible explicarla y crear a partir de ella cuerpos ideológicos fríos e inútiles, ha de ser vivida en sentimientos profundos de amor universal. La Fe solo se viste de sabiduría, de conciencia y de profunda humanidad. Chávez es líder por la conexión de Amor con su Pueblo y los Pueblos del Mundo, sin esa unidad inquebrantable la Revolución no existiría. Nuestros pueblos siempre han estado claro en la senda a transitar, solo la Fe en Dios, solo Dios fuerza viva y no explicada en ninguna religión más que en el altar sagrado del Hombre y la Mujer, es poseedor y autor de la gracia para construir una Revolución verdadera y eterna: LA REVOLUCION DEL AMOR.

Chávez no ama a su Pueblo y a los Pueblos del Mundo, Dios Ama su Pueblo y a los Pueblos del Mundo a través de Chávez.



¡Por Dios y la Espada de Hugo Chávez!

¡Seguiremos Venciendo!

¡Viva Hugo Chávez!

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