Una de coherencia

Las distancias entre el hacer y el decir a veces son abismales. En el cauce de la contradicción caen quienes, entre otras cosas, mantienen sus valores sustentados en el mercado, o el mercadeo, si así lo prefieren.

También están al borde de ese precipicio quienes propugnan acciones manteniendo en su conciencia el esquema que no se corresponde con la acción a ejecutar.

La música no escapa a esto y es por ello que uno guarda admiración y/o respeto (según el caso) por artistas con calidad que son coherentes en su obra y su accionar, sean o no de nuestro agrado. Gente de izquierda hay a la que le gusta Gloria Estefan (por citar un caso) porque ella mantiene coherencia en lo que hace y en lo que piensa y en lo que canta. También hay gente de derecha que sigue con devoción a Silvio Rodríguez porque su accionar trovadoresco se corresponde con su manera de pensar y de actuar.

Lo traigo a cuento porque en 2007 el español Miguel Bosé dijo que no vendría a Venezuela mientras Hugo Chávez fuera presidente.

Lo traigo a cuento porque Juanes una vez, en 2010, dijo que el pin del presidente Chávez era H1J0D3PU7A, es decir: Hijo de puta. Ambos están ahora en Caracas, muy bien recibidos por José Antonio Abreu.

Lo traigo a cuento porque en verdad preocupa que se esté pensando en montar en Venezuela, en Caracas, en La Carlota y en junio algo como “Paz sin fronteras” que no porque lo haya permitido Cuba deja de ser un gato por liebre de proporciones que hay que considerar.

Los dos músicos vinieron a “sondear” al director del Sistema de Orquestas. ¿Por qué a Abreu? ¿Y el ministerio de Cultura? ¿Y la Cancillería?

Abreu, quien, partiendo del “sondeo”, ahora parece incursionar en el mundo de la producción de eventos “populares”, no tuvo ningún problema en fotografiarse con quienes ofenden a su benefactor presidente, y hablan pestes de nuestro país hasta que aparece la busaca de real para ofrecer circo de los malos, pero caro, que es lo que parece importar.

Bosé dijo: "Hombre, pues si quieren verme (en Venezuela) no le voten (a Chávez)". Debería tener por lo menos vergüenza para pisar el territorio en el que todavía es presidente Chávez. Sobre todo hoy.

En cuanto a Juanes, ciertamente una persona que se dice defensora de la paz no debería ofender ni a un presidente, ni al pueblo que lo eligió, con un chiste que no por viejo deja de ser hiriente. Se respeta el gusto de quienes siguen a los dos vocalistas, pero hasta ahí, porque cuando la incoherencia aparece es otro el cantar.

En cuanto al “sondeo” ya se habla de 15 artistas internacionales “representativos”. ¿Representativos de qué?

No confío cuando leo la declaración de Abreu: “Estamos agradecidos y fascinados con la presencia de estos eminentes maestros del arte (...) Ellos ponen la música que producen al servicio de altos ideales humanísticos”. A lo mejor ideales humanísticos son las ofensas a quien dirige los destinos (y los dineros) del país.

Aunque asombroso, es bueno que los dos maestros del arte (no se especificó cuál arte) se emocionen viendo la película “Libertador”, dedicada a Bolívar. Lo que no emocionaría es que voces mínimo incoherentes participaran en ella.

¿Hay contraloría cultural en el país?

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@lildelvalle

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