La AN, el TSJ y el parto de los dioses

Que vaina tan buena esta revolución bonita que acaba de producir entre la Asamblea Nacional y el TSJ el parto de los Dioses. Eso sólo es posible cuando las instituciones burguesas salen preñadas de revolución social. La Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela parió un corazón que es igual a decir el parto mismo de la Virgen María. Alguien debe saber leer los labios y seguramente pudo descifrar lo que le dijo María Corina Machado a Diosdado Cabello cuando éste cerró la discusión en la Asamblea Nacional y trajo al mundo la aprobación del acuerdo por el cual el Presidente Chávez continúa gozando de permiso hasta que cese el motivo sobrevenido que lo justificó. Diosdado garantizó el derecho de Chávez a continuar ejerciendo la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela ganada el 7-0 en libérrimos comicios por la voluntad soberana del pueblo venezolano.

No vamos a centrar este artículo en el quejido rabioso de la diputada de la ultraderecha por haber quedado embarazada de pueblo en la Asamblea Nacional y por ser parturienta, por la unidad dialéctica de los contrarios, del soberano acuerdo. Me explico, la oposición votó, en esta ocasión, otro acuerdo que fue negado, pero el permiso original a Chávez había sido aprobado por unanimidad, en su momento, con el voto de la susodicha. La oposición hasta que no se vaya de la Asamblea Nacional avala con su presencia lo aprobado en la institución. En otras condiciones cuando ellos eran los que ejercían el poder, al servicio de la burguesía y el imperialismo, Fabricio Ojeda cambió su curul por un fusil y se fue a combatir a la montaña por la liberación nacional y el socialismo.

Los Poderes del Estado están en buenas manos porque hay coherencia en la defensa de la soberanía popular. Ahora la oposición tendrá que salirse del marco legal si quiere desconocer la continuidad de Chávez en el Poder. Les va a resultar difícil esa pretensión ante la férrea unidad del pueblo y las fuerzas armadas en defensa de las instituciones del Estado. Tendrán que irse acostumbrando a la hegemonía democrática del chavismo.

La solución constitucional de las fuerzas democráticas para defender los derechos políticos de Chávez fue la más sencilla y directa. No hay falta temporal ni absoluta del Jefe del Estado sino la autorización renovada por la Asamblea Nacional para que Presidente relecto y proclamado pueda seguir sus cuidados postoperatorios hasta que esté completamente sano para ser juramentado ante el TSJ quien determinará cuándo, dónde y cómo.

Mientras tanto Venezuela goza de estabilidad política, social y económica. Lo más importante de todo es que la sencilla solución encontrada a la actual coyuntura política penetró con fuerza en las masas sin tanto academicismo para enfrentar al fascismo siempre al acecho. Ya habíamos adelantado que Venezuela quedaría a merced de la decisión del TSJ y así fue efectivamente. El alto tribunal falló en el contexto del proceso político revolucionario que vive la Venezuela de hoy lo cual abre el horizonte legal hacia el cambio histórico.
La revolución no ha subestimando el poder la ultraderecha y se está movilizando para contrarrestarlo. La concentración convocada para el 10 de enero en la Avenida Urdaneta frente a Miraflores con la presencia de mandatarios latinoamericanos da cuenta de ello y pronostica grandes e importantes futuras luchas sociales por la patria y el socialismo.
Ahora lo que le resta al gobierno bolivariano es demostrar con hechos cumplidos eficiencia, eficiencia y más eficiencia!!!

*El autor es profesor universitario de filosofía jubilado de la UPEL. Fue Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí.

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Sergio Briceño García


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