Las bravuconadas de la derecha

Pildoritas 06 (año VI)

Llegamos al llegadero, no podía ser de otra manera, se le dijo a la derecha en todos los idiomas, desde todos los ámbitos, hasta niños de apenas primaria entendían lo obvio porque aunque no se crea, en este país hay mucha gente que aprendió a leer la Constitución y con la lógica más elemental la interpreta, se lo dijeron constituyentes de oposición pero antes que eso profesionales a carta cabal como Herman Escarrá, se les explicó en abundantes declaraciones y artículos de prensa, pero no, tenían que seguir empecinados en su ignorancia muchos, y en su estrategia otros, para ver si de alguna manera podían pescar en rio revuelto a sabiendas de que no podrían porque la Carta Magna dice exactamente lo que hay que hacer.

Finalmente se lo dijo el máximo y último escenario de la República a quien la misma Constitución le asigna la potestad y la facultad de decir la última palabra y así lo hizo, ellos lo sabían a pesar de la fama de ignorantes hasta el punto de que uno de sus más fervientes aliados en el Departamento de Estado, el nefasto Noriega no ha tenido empacho en manifestarlo, obstinado ya de tantas metidas de pata de sus subordinados y tarifados.

¿Cómo explicar tanta brutalidad, tantos errores juntos? No hay otra respuesta que no sea la de que se acostumbraron tanto a los errores, que han convertido su conducta en una forma de vida, los errores son el alimento que les mantiene y les lleva a actitudes incoherentes pero también porque no son dueños de su propia capacidad de decisión, son marionetas que se mueven al son que les imponen los medios de la oligarquía, a quien saben no pueden disgustar, porque serían borrados de un plumazo de la lista de privilegiados, que pueden traspasar el umbral de sus sedes para ganar pantalla o centímetros en la prensa o espacios en la radio.

Tienen entonces que hacer y decir lo que les ordenan, a sabiendas de que cada día más, con el avance de la Revolución y la toma de espacios de poder, están condenados a desparecer si no modifican su conducta.

Hay que reconocer que ha habido unas pocas excepciones, por ejemplo y a tiempo el diputado William Ojeda, como lo dije antes el constitucionalista Herman Escarrá y muy pocos más que no han doblegado su cerviz, al poder mediático, pero no ha valido de nada, quedó demostrado en la ultima sesión de la A.N, en la que repitieron su carencia de propuestas, su desconocimiento de la Constitución, porque desde que esta existe les quema en sus manos y porque existen para el odio, para la subversión, para la desestabilización, para el desabastecimiento, para el acaparamiento , porque ya ante tantas derrotas no les queda mas que irse por los atajos.

Ahora, después que el máximo tribunal dijo la última palabra habrá que ver cómo reaccionan, por supuesto que las incontinencias verbales no se van a hacer esperar, ya han comenzado, las amenazas de acudir a instancias internacionales tampoco, pero es que además han prometido llamar a acciones de calle lo cual no puede ser otra cosa que una bravuconada más, que le va a fracasar, por un lado porque no tienen pueblo dispuesto a salir de nuevo a perder el tiempo, como lo perdieron anteriormente cuando apenas esta Revolución comenzaba y aun no tenia el cuerpo y la fuerza irrebatible que hoy ha demostrado, en un fusión perfecta cívico militar inderrotable.

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