- Que gobiernes, garantizando juicio y cárcel a los
golpistas, empezando por detener a Ortega y a Fernández, así como a los
militares de Altamira. Que vayan presos los que asesinaron al pueblo el 11 de
Abril y sean liberados los luchadores populares de Pte. Llaguno
encerrados por los jueces comprados por la conspiración.
- Que termines de remover a todos los gerentes saboteadores de PDVSA
y que salgan todos fuera de la industria petrolera, que te apoyes en el
control de nuestra industria por los trabajadores que han sido leales al pueblo
y al país durante el paro criminal de los carmonistas.
- Que anuncies la supresión de las concesiones a los medios
golpistas, para acabar con su campaña fascista-conspiradora, con la
expropiación de la libertad de expresión del pueblo por parte de los dueños de
esos medios dominados por la oligarquía reaccionaria y el imperialismo. Que se
implante el control social-popular de los medios de comunicación.
- Que desarticules los aparatos armados del golpismo y desarmes a los
fascistas, empezando por los asesinos del 11de Abril que continúan atentando
a través de la Poli-Peña, que se adueñaron de las policías municipales de Chacao
y de Baruta, de las policías estadales de Miranda y de Carabobo. ¿Si con Chávez
manda el pueblo, puede el gobierno del pueblo dejar ilesos a los cuerpos armados
que nos asesinan y atropellan?
- Que apoyes con la Fuerza Armada a los obreros, para que las
empresas privadas paradas que retienen la producción y los víveres por decisión
patronal golpista, abran sus puertas y abastezcan al pueblo bajo control de los
trabajadores, porque la “propiedad privada” no puede estar por encima de los
derechos colectivos.
- Qué decretes la emergencia financiera-económica-social, para
impulsar un audaz plan de obras y empleo para recuperar al país. Podrías
establecer impuestos especiales para los bancos y empresas que se plegaron al
paro golpista y que causaron tan graves daños a la nación. Que los
golpistas indemnicen al Estado y al pueblo por los estragos ocasionados
con su paro criminal, incluso con la confiscación empresas de los que no
quieran o no puedan pagar. Sería justicia que la deuda externa privada
reconocida por el Estado deje de ser pagada y la paguen quienes la contrajeron,
los que financian al golpismo con nuestro dinero. Que en vista las pérdidas mil
millonarias y el involucramiento de capitales extranjeros en la conspiración, el
gobierno escuche los pedimentos de los Encuentros Nacionales de los Trabajadores
y de las Organizaciones Populares, que exigieron la suspensión del pago
de la Deuda Externa fraudulenta y que se destinen los recursos a la
recuperación nacional y al pago de la Deuda Social.