Refugios, damnificados y el Plan Vivienda. Aciertos y desaciertos

En Venezuela, desde el ascenso del presidente Hugo Chávez al poder en diciembre de 1998 hasta nuestros días, la naturaleza ha ocasionado numerosos estragos en los cuatro puntos cardinales de la nación. Vaguadas, inundaciones, deslizamientos de tierras en centros poblados, ha complicado aún más la precaria situación de viviendas y ha incrementado el número de damnificados.

Apenas recién instalado su gobierno en diciembre de 1999, las prolongadas lluvias durante las navidades de ese año, produjeron una de los acontecimientos naturales más trágicos del país. El escritor Luis Brito García lo expresó en estos términos: “se abrieron las puertas del diluvio sobre el litoral venezolano derramando precipitaciones de 440 milímetros, arrasando sembradíos y viviendas y causando unos 16.000 muertos”.

Desde entonces, se han suscitado nuevos eventos los cuales han incrementado el número de víctimas y ciudadanos que perdieron sus viviendas, la mayoría de ellos, provenientes de sectores pobres tanto del campo como de la ciudad. En 2011, las lluvias causan severos daños y dejan sin techo a unos cien mil compatriotas. El gobierno los aloja a todos incluso en ministerios y hoteles de lujo.

En el mes de agosto de 2012, el diluvio se cierne sobre la población de Cumanacoa (Sucre); y algunas poblaciones del estado Monagas, en el oriente del país, incrementándose las cifras de damnificados, sin embargo, el mismo presidente de la república se apersona al lugar y gira instrucciones a funcionarios de alta jerarquía para atender las necesidades y coordinar la reconstrucción de las zonas afectadas.

Recientemente, durante el mes de octubre del año en curso, nuevamente se registraron centenares de damnificados en todo el país como consecuencia de las fuertes lluvias. La mayoría de la población damnificada es el resultado del abandono de los políticos de la democracia representativa, quienes actuaban como títeres de los dueños del capital y operaban sin un plan urbanístico. Apoyaron incluso mediante la entrega de láminas de Zinc, bloques de ladrillos, cabillas, la proliferación de ranchos en zonas pocas aptas para su construcción, ello con el propósito de captar votos y mantener así la hegemonía a costa de los sectores más vulnerables de la sociedad.

De hecho, la cuarta república fundó instituciones para legitimar su política de conformación de barriadas, creando así a Fundabarrios, institución que no se planteó revertir tales desmanes sino por el contrario estimularlos y consolidarlos. Así, se fueron configurando los grandes cordones de miseria y de exclusión por una dirigencia política provenientes de sectores populares (AD); que se olvidó de sus orígenes y se fue acomodando en las mejores urbanizaciones del país.

Esta dirigencia que jamás se ocupó de proteger y salvaguardar los intereses de la patria, fue la misma que abandonó a su suerte a los damnificados, en los mejores de los casos los alojaba en reducidas barracas y container que denigraban su condición humana. Sobran los ejemplos para argumentar tal aseveración: La barracas de Lídice, Manicomio, La Vega, Caricuao, Antímano, Filas de Mariche, entre otras. Aún hoy, existen algunos vestigios.

La respuesta de los gobiernos guanábanas (AD-COPEI); obedecía a la máxima de la democracia burguesa de servir al capital en desmedro del pueblo. Esta realidad hoy se olvida, y sectores de la oposición e incluso muchos venezolanos alienados por los medios privados desconocen los grandes esfuerzos y lo acertado y pertinente de la Misión Vivienda Venezuela, impulsada por el gobierno nacional. El mismo presidente Hugo Chávez, asumió la vanguardia y montó sobre sus hombros la gran responsabilidad de no sólo darle un techo a los damnificados sino también a quien carezca de ella. Planteándose como meta la construcción de 3 millones de viviendas para cubrir el déficit existente en el país. Absolutamente nadie puede negar la proliferación de edificios que se levantan a lo largo y ancho de Venezuela. Nunca antes en la historia se había desplegado con tanto ímpetu un plan de tal envergadura.

Sin embargo, es menester destacar algunas consideraciones que a nuestro juicio, son de vital importancia tomar en consideración para hacer del plan un éxito en toda su dimensión.

1-. La mayoría de las edificaciones y ciudades socialistas, se construyen en las grandes capitales de la república, generando una saturación de los servicios públicos e incrementando la densidad de población sin necesidad alguna. Más aún, cuando tenemos un país completamente despoblado en sus fronteras. Construir ciudades socialistas con presencia de profesionales, campesinos, obreros, militares, estudiantes, etc; resultaría una experiencia beneficiosa para la nación. Estaríamos respondiendo a la alta demanda habitacional por una parte y por la otra no sólo estaríamos construyendo ciudades socialistas, sino que al mismo tiempo resguardaríamos nuestras fronteras. Para nadie es un secreto que hay poblados como Ureña, Maracaibo y otros asentamientos, cercanos y lejanos a la frontera con Colombia donde los habitantes son en su mayoría neogranadinos, poniendo en peligro nuestra soberanía.

2-. En algunos casos, la corrupción impide que las viviendas sean entregadas de forma rigurosa a los damnificados, ya que se construyen caminos alternos que favorecen a personas que pagan por la adjudicación o favorecen a algún familiar ó amigo. De forma que acabar con estas prácticas, se estaría abonando el terreno para lograr una misión más eficiente y eficaz. Para ello, se hace imperioso cruzar todas las datas existentes en función de evitar que un beneficiario de un estado o sector se beneficie en otro, en todo caso impedir cualquier irregularidad mediante un sistema computarizado que recoja todos los casos y status y permita interconectar a todas las instituciones involucradas en el proceso.

3-. Si bien es cierto que el gobierno nacional acierta en la activación masiva de construcción de viviendas, no obstante, percibimos grandes debilidades en términos de lo que representa su entrega, sin la inducción debida a los futuros adjudicatarios, siendo una oportunidad de oro, atenderlos durante su pernocta en los refugios. La presencia de un equipo multidisciplinario integrado por: sociólogos, psicólogos, trabajadores sociales, educadores, planificadores, comunicadores, antropólogos, historiadores, etc; permitiría trabajar en la construcción de ciudadanía y valores socialistas cónsonos con el proyecto de país que nos proponemos instaurar en Venezuela. De modo, que se ha fallado con la presencia netamente militar y el asistencialismo como práctica recurrente, reforzando en algunos casos actitudes contrarias al proyecto país. Se producen algunas situaciones donde familias todo lo esperan del gobierno, muchos no trabajan ni cumplen ninguna actividad, esperando que papá estado le de la comida y todo cuanto necesiten. En otros casos, algunos de los refugiados, ante el mal uso de su tiempo ocio, se dedican a lanzar orine, excremento, pañales, y comida de ventanas de edificios donde se encuentran alojados, tal como ocurre en la antigua Torre Boulton, en la esquina “El Chorro”, ante la mirada complaciente de autoridades.

4- La adjudicación de viviendas debe ir acompañada de un proceso de inducción permanente que refuercen las normas de convivencia y construya ciudadanía, es decir, estimular la formación de un sujeto critico, autocritico, comprometido con su realidad social, histórica y cultural. Un sujeto que viva en armonía con la naturaleza y sus semejantes. En ese sentido, la institución, no sólo debe centrarse en la entrega de la vivienda sino apuntar a la construcción de ciudades verdaderamente socialista. Ello, implica el compromiso impostergable de asumir la tarea como una línea estratégica para la construcción del nuevo estado comunal. De lo contrario, sólo estaríamos resolviendo una necesidad material más no la espiritual.

5-. Es pertinente que a la par de las construcciones de las viviendas, funcione de manera óptima y cabal la supervisión de los maestros de obras, ingenieros y contralores sociales para garantizar una obra de calidad. Se ha detectado en algunos complejos habitacionales fallas como consecuencia de los materiales utilizados en las construcciones las cuales han ocasionado problemas en los adjudicatarios, filtraciones, desnivel en los pisos, entre otros. En el estado Carabobo, específicamente en el Municipio Naguanaguana, en Terrazas de Paramacay, las torres C,D, E,F,G, H, I, presentan problemas de ese tipo. Y en la torre A y B, con apenas tres años entregadas, las tuberías de gas que colocaron fueron galvanizadas siendo las recomendadas las de polietileno. De manera que los vecinos de ambos edificios se encuentran afectado por la ausencia de gas, ya que la tubería se oxido y ahora deben reponerla a un costo muy alto sin necesidad alguna, justamente por la irresponsabilidad de la contratista de no colocar materiales de calidad. Nos preguntamos ¿dónde estaban los ingenieros inspectores para supervisar la obra?

6-. Favorecer a todos los ciudadanos que lo requieran, pero fundamentalmente a los connacionales. En los últimos años se han producido numerosas migraciones de personas de otros países, un número significativo de ellos e incluso indocumentados que han sido beneficiarios de la Misión Vivienda Venezuela. Dada esta situación favorable, las migraciones continúan y pudieran dificultar la entrega de viviendas a ciudadanos de nacionalidad venezolana. En tal sentido, sugiero mayor rigurosidad en los procesos de adjudicación. Conversando con una dirigente de Ciudad Caribia, refería que el 50% de los adjudicatarios son ciudadanos de nacionalidad colombiana. De ser esto cierto, a mi juicio consideró que se estaría cometiendo un exabrupto, por cuanto, muchos ciudadanos venezolanos que requieren vivienda, no están siendo favorecidos.

7-. Acompañar en el proceso de inicio, desarrollo y consolidación de las ciudades socialistas a los adjudicatarios, con la finalidad de incentivar, estimular y garantizar la esencia filosófica del proyecto. Se requiere en ese sentido, talleres de convivencia familiar y talleres vinculados a lo que se pretende crear con esas nuevas ciudades, enmarcadas en la construcción de la sociedad socialista. Desde el estado mismo debe darse un vuelco en ese sentido si verdaderamente se quiere cambiar la estructura económica, social y cultural de nuestra sociedad. No será posible el cambio sino se cambia los pensa de estudios, sino abortamos la sociedad de consumo (la sambilización); y si los aparatos ideológicos del sistema capitalistas no se desmontan.

Sin lugar a dudas durante la gestión del presidente Chávez, se realizan grandes esfuerzos para acabar con el déficit habitacional, de hecho según cifras de la Misión Vivienda Venezuela, se han construido 283.824 viviendas en el Bienio 2011-2012, sólo faltarían 66 mil para cumplir la meta estipulada en 350 mil para este año 2012, en todo el territorio nacional (Venezuela de Verdad, Elio Centeno, 9/11/2012)

Celebramos con regocijo y alegría, la entrega de viviendas a centenares de ciudadanos venezolanos, logrando el Gobierno Nacional dignificar, reivindicar y mejorar las condiciones de vida de los más humildes y olvidados, quienes hoy junto a su familia pueden dormir tranquilos, felices e involucrados en la construcción de la patria nueva.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 2080 veces.