Trincheras de Ideas

¿Dónde se metió la oposición derechista que no fue al ensayo de votación el domingo 2 de septiembre?

Finalmente se dio el evento programado por el CNE del ensayo de votación electoral que fue suspendido el pasado domingo en virtud de la tragedia de Amuay, hecho significativo en el proceso de construcción permanente de la democracia participativa y protagónica.

Desde muy temprano la gente de la revolución, la dirección y el activismo militante del Psuv, de PCV, del PRT, del MEP, del Gran Polo Patriótico, movilizaron a su gente para entrenarla in situ en el mecanismo de votación el próximo 7 de octubre, es decir, afinar la maquinaria electoral, pero también movilizar a ciudadanos al institucional proceso y sacar las experiencias, evaluar posibles errores y afinar la movilización del 7 de octubre.

En ese sentido es bueno señalar la significativa movilización de las fuerzas de la revolución el domingo 2 de septiembre, la capacidad del Polo, del PSUV y los partidos aliados contrasta con la escasísima participación en votantes y en cuadros de las fuerzas de la derecha quienes pudiera señalarse que desestimaron el evento y prácticamente no convocaron a su gente, la militancia. Hay bastantes ejemplos de la bajísima participación de la derecha en los centros de votación, privó más la iniciativa individual de escasos ciudadanos que adversan al presidente y valoraron el evento, que una movilización orgánica de gente por parte del candidato derechista y del Comando Venezuela.

¿A qué obedeció ese desinterés del candidato y sus comandos en no llamar a sus partidarios a participar en el ensayo general de votación?

A nuestro juicio hay que hacerle una lectura política a esa circunstancia que no deja de ser grave si se toma en cuenta que hay una matriz de opinión sostenida por el candidato –que nunca alzó vuelo electoral– y todos los voceros de la MUD, del Comando Venezuela y de los voceros de los partidos derechistas cuestionando el rector electoral, el CNE, creando las condiciones para gritar fraude el mismo 7 de octubre.

Desde antes del inicio formal de la campaña –aunque la derecha si estaba ilegalmente encampañada desde el 2011– el liderazgo opositor nunca quiso –y durante la campaña electoral formal, menos– admitir que reconocerían los resultados electorales, salvo si fuesen ellos los ganadores.

¿Cómo enlazamos esa actitud de no reconocer formalmente los resultados del 7 de octubre, la campaña sistemática y reiterada contra el CNE, la matriz de opinión de cantar fraude el próximo 7 de octubre y la ausencia significativa de electores de la derecha en las mesas de votación en el ensayo del CNE?

Debemos agregar que la especie de cne paralelo creado por la Malinche María Corina Machado, Sumate, quién recibe fondos financieros internacionales de una empresa sostenida por la CIA, ya lo tienen aceitado y lo van a emplear a fondo el 7 de octubre porque es una pieza clave en el Plan B de la derecha para tratar de desconocer el triunfo del Comandante Hugo Chávez por un alto margen de votos. Incluso, dentro del plan subversivo, adelantar los resultados, acomodados a su conveniencia y dando ganador a Capriles, antes que el CNE dé los resultados en el primer Boletín antes de la medianoche probablemente del mismo 7 de octubre.

Prácticamente todas las cartas de la derecha están sobre la mesa política, sólo les queda su festinado Plan B de pretender cuestionar o deslegitimizar el triunfo de Chávez porque Capriles no va para el baile, ya ni con magia sube en la voluntad del electorado; pero no se trata de que griten ¡fraude! después de conocidos los resultados y el triunfo de Chávez, antes de eso, ya promocionada por Sumate y los medios de desinformación nacionales e internacionales en la Operación Cóndor Mediática que funciona nacional e internacionalmente contra la revolución bolivariana, del presunto triunfo de Radonski.

Gritar fraude, en sinergia mediática derechista, es la orden para iniciar acciones de “masas”, sabotajes, participación de los paramilitares colombianos del ex presidente Álvaro Uribe, los Rastrojos, AUC y otros grupitos que tienen escondidos en algunos barrios caraqueños y ciudades como Maracaibo, Valencia, San Cristóbal. La oligarburguesía se va a jugar el resto en esa carta, así lo exigen los sectores sionistas que financian la campaña, los grupos del narco tráfico, los sectores políticos y financieros que desde Alemania se la están jugando a fondo con Capriles; los sectores de la oligarquía colombiana enemigos de Venezuela que tienen en Uribe su principal vocero y activista político y, por supuesto, el gobierno norteamericano y toda la estructura del Estado yanqui en función de subvertir y tratar de revertir el proceso revolucionario bolivariano. No escapan gobiernos como el de Rajoy en España y su siniestro y fascista partido popular y varios de América Latina que apoyaron el golpe de Estado de abril de 2002.

Evidentemente que si están las mayor parte de las cartas de la derecha de su siniestro Plan B, el movimiento popular y revolucionario, los partidos de la izquierda, los movimientos políticos y sociales debemos tener aceitado el Plan Ch. Las políticas de defensa del proceso pasan por la movilización permanente del pueblo y la toma de la calle hasta el 7 de octubre y más allá. Activar las Milicias Populares en alerta amarilla, igual al resto de las FANB. Activar el Poder Popular, la inteligencia popular para ubicar los grupos subversivos y violentos que puedan estar escondidos en barriadas populares. Activar el PSUV y los partidos de la alianza, el GPP y los movimientos sociales, el movimiento obrero y campesino, los indígenas para frenar cualquier intento de guarimbas o intento de prender candeleros sociales.

La derecha cuenta con millones de dólares de origen dudoso para el desarrollo de su campaña electoral y transelectoral, la que potencia el Plan B subversivo. Tiene la mayoría del dominio del espectro mediático, pero son muy débiles en la movilización social. Aquellas masas de la clase media, incluso algunos sectores populares, que los acompañaron el 2002 y el 2003 ya no los acompañan en la calle, no se van a dejar utilizar nuevamente y llevados al matadero como el 11 de abril de 2002. Eso a nuestro juicio luce bastante evidente. El pueblo y su revolución tienen mucho más músculo social y capacidad de organización y movilización, el alerta a partir de lo ocurrido el domingo 2 de septiembre con el ensayo electoral y la movilización popular y la inmovilidad y no participación de la derecha, le dan elementos al la revolución para pasar a la ofensiva política en todos los frentes.


([email protected]) (Revista Alternativa Caracola) (Con Chávez y la Revolución, todo) (Libertad para los 5 héroes cubanos presos injustamente en las cárceles yanquis) (Todos a la gran victoria del 7 de octubre, hacia los 10 millones de votos)


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