Todo es Culpe’chiave

La estrategia que los think thank le recomendaron a Capriles para que intentara entrar en competencia con Chávez, consistió en que debía imitarlo o tratar de superarlo siendo más populista, tocando lo ideológico y más ofensivo verbalmente. Sin embargo, tratar de convencer a los no convencidos por Chávez de que él es igual o mejor que él en esos atributos resulta bastante cuesta arriba, sobre todo porque éste discurso no se compagina con lo que verdaderamente el candidato de la derecha venezolana es. Esto de ostentar atributos similares a los de Chávez, no resultó creíble porque la imagen y trayectoria de Capriles no era compatible con ellos.

Por ello, a última hora estos asesores de Capriles quieren apostar a una oferta electoral más competitiva, la cual consiste en que debe tratar de ser lo más diferente posible de Chávez; para lo cual se requiere introducir atributos distintos a los que ofrezca el competidor. Además, lo ofrecido debe ser congruente con las necesidades y aspiraciones de ciertos segmentos de votantes; así como también debe ser compatible con la imagen y trayectoria de quien los ofrezca para que sea creíble.

Sin embargo, la oferta electoral incompleta e inconsecuente que presenta Capriles, no ha sido suficiente, resulta imposible alcanzar un futuro mejor si los excluidos de siempre no puede aspirar a estar vivos o viviendo en Venezuela para poder disfrutar de ese mejor futuro.

La limitación de la campaña de Capriles que no acompaña hoy a los excluidos y a los sectores populares permite descubrir una dimensión oculta que tampoco lo ayuda: su campaña es sólo una campaña electoral que, como tal, plantea reivindicaciones a futuro; además que su propia gestión de gobierno lo contradice y lo desmiente –Capriles ni cree en las misiones, mucho menos en la participación ciudadana, ni en el poder popular y por supuesto que mucho menos en el Estado social de derecho y de justicia previsto en la Constitución Nacional-.

Por otro lado, Chávez, no sólo desarrolla una campaña electoral, sino que también hace – gestión-, es decir, gobierna y hace, a través de una campaña política, económica y social en tiempo presente. Es decir, que mientras Capriles está ofreciendo un futuro mejor, mediante un discurso encubierto, mentiroso y contradictorio, Chávez está en campaña, gestionando, gobernando y responsabilizándose de las situaciones imprevistas que últimamente nos han acontecido y todo en tiempo real.

Chávez tiene otra ventaja sobre Capriles, es que el primero ha sabido apropiarse del atributo del presente frente a un pueblo cuyos líderes nunca le habían dado mucha oportunidad de recordar el pasado ni de ver hacia el futuro porque siempre habían hecho que el pueblo viviera al día, acosado por necesidades cotidianas –hambre, miseria y pobreza-. Y ello hace que la oferta de un futuro mejor sin acompañamiento a los que más lo necesitan en tiempo presente luzca definitivamente vacía.

Finalmente las críticas de los asesores y algunos académicos a Capriles, es que la campaña ha tenido pocos contenidos dirigidos a disminuir a Chávez. La excepción a esta regla es el señalamiento que Capriles hace acerca de los múltiples incumplimientos y falsas esperanzas que supuestamente levantó el Presidente.

En esta etapa de la campaña, estos asesores han recomendado adjudicarle atributos negativos basados en el miedo y el terror, así como de explotar las debilidades y posibles errores, maximizar las situaciones adversas y acrecentar las tragedias ocurridas. Extrañas circunstancias rodean los tristes hechos acontecidos últimamente, sin embargo la campaña opositora necrofílica y asquerosa y su espejo reflejado en los medios de comunicación nacionales e internacionales, no hacen otra cosa que reforzar la campaña opositora. Su discurso se resume en que: todo lo malo que pasa en el país es Culpae’chiave.

Los mensajes de Capriles han estado dirigidos a diferenciarse de Chávez y eso lo hace para evitar darle relevancia al contrario y caer en confrontaciones que le resultarían verdaderamente adversas y estériles. Eso convierte a Capriles en un verdadero saltimbanqui que no puede asumir un discurso que llegue a la mayoría de los sectores del país, debido a que la gente sabe cuándo le están mintiendo: Capriles no siente lo que dice, su discurso resulta en una postura, una pose, pues si revela sus verdaderas intenciones ni la clase media y algún sector de los pobres que están engañados por él, le creerían y muchos menos les votarían por él.

La ruindad y la mezquindad de los miembros de la derecha venezolana y su miseria humana que niega permanentemente todo lo que hemos avanzado, sin embargo, nunca podrán ocultar jamás que Chávez se ganó un puesto en la historia por haber incluido al 100% de la población en el discurso de la esperanza, de la participación económica, política y social.

Y eso lo veremos reflejado en las próximas elecciones. Mientras ellos continúan en su estrategia necrofílica, asquerosa y ruín, Chávez sigue avanzando trabajando, gestionando y gobernando, por eso se huele en el ambiente su triunfo. Y ello, por encima de la mezquindad de la derecha venezolana que insiste en corear que todo lo malo que ocurre aquí en Venezuela y más allá en el universo entero es Culpe’chiave. Incluso que la hija de la vecina quedó preñada. Eso para la oposición venezolana también es culpae’chiave.


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María Alejandra Díaz


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