La historia al revés

No es la oveja la que acosa al lobo, es el lobo el que mata ovejas

Si fuera por los medios de comunicación adictos y adeptos al sistema capitalista neoliberal y depredador, la caperucita roja, andaría detrás del lobo para comérselo y después robarle la canasta de alimentos. Pero la verdad del cuento, es que es el lobo capitalista, quien va a la casa de la caperucita, le bombardea su territorio, invade su país, saquea sus riquezas, asesina a sus connacionales, contamina con radiación los suelos, las aguas, destruye saqueando los centros históricos y se come a su abuelita. Para finalmente dejar un lobo con disfraz de cordero gobernando y dejando comandos asesinos, prestos a aplastar cualquier intento de liberación por parte de caperucita y su familia. 

En la versión capitalista mediática de las mil y una noches, es a Aly Baba al que roban, y éste, se hace acompañar por cuarenta angelitos. Es así que los jeques sauditas, arman a los mercenarios libios y sirios, para salvar a los pueblos de los malos. Humanitariamente bombardean a Trípoli, destruyen a Libia y Siria, asesinan a la población civil, convierten a los países en ruinas, desconocen los gobiernos legítimos e imponen sus maniquíes organizados en Francia, Inglaterra o Israel. Proporcionan todo tipo de armamento moderno a los fascistas mercenarios de al-qaeda, y otras huestes inventadas por la CIA, Turquía, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, amparados por la Europa pacifista. Para que en menos de mil y una noches de magia, los santos y humanitarios que gobiernan Israel, tomen posesión de toda la región Árabe. 

El dios divino de Hollywood, tiene siempre una versión alterna a la verdad. Según ese dios (Es el mismo dios que hablaba con George W Bush y le aconsejaba en medio de una mágica pea o cruda, incitándole: Invade George, invade). Los emiratos de Estados Unidos y de Israel tienen, la responsabilidad divina de plagar al mundo de hambre, miseria, muerte, terror, despojos y contaminación, en nombre de la libertad, del gran capital y de la democracia occidental. La religión del dinero debe prelar por encima de todas las demás religiones y quien no lo acepten obtendrán la pena capital sin miramientos ni juicios. 

Actualmente el mundo se debate entre el bien y el mal. Una mayoría de mal agradecidos que se oponen a ser gobernados por una minoría (Menos del 1% de la población) quienes asumen todas las potestades sacras y demoniacas. Con las cuales esa mayoría se eximen de la pesada responsabilidad de existir, de comer, de beber, de educarse, de crecer espiritualmente y materialmente. Dejando esa terrible carga en las manos de la abnegada minoría, toda bondadosa y martirizada. 

Lo anterior es la visión que las elites criminales aliadas en religión, capital, y armas, pretenden que la humanidad acepte como la verdad absoluta. Para esas macabras elites, muerte es cuando uno de ellos fallece. Lo demás, es daño colateral, efectos secundarios o simples errores de cálculo. Que un disociado de la sociedad capitalista influenciado por la matriz disociadora, asesine a doce personas sin estar al servicio de las huestes armadas del imperio es algo terrible ¿Que un individuo investido como presidente de USA, por las grandes transnacionales ocasione la muerte de millones de seres humanos, incluso niños, mujeres, ancianos civiles inocentes? ESO, ¡ESO NO ES CRIMEN! eso es meritos para ganar EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ. 

Una vez dijo Eduardo Galeano”… es el mundo al revés”. Esa parecería una frase inocente y sin ningún sentido. Pero no es tan así para el capitalismo y sus instrumentos de dominación. Es la manera como quieren que veamos las cosas desde una sola óptica, una óptica que nace de sus aparatos de propaganda y difundidas por sus medios de des comunicación. Creo, deberíamos llamarlos mas bien medios de programación colectiva. Pues lo que hacen por esos medios – prensa, radio, televisión, videos juegos y parte de internet – es programar el sistema de atención humano de la psiquis, para que le paremos más bolas a una candidata de belleza que perdió el reinado, a que mil trescientos millones de personas se mueran de hambre en el mundo. O que un millón trescientas mil personas que son asesinadas en la invasión a IRAK, no tengan tanta importancia y difusión, como cuando el perro de Obama se cagó en el jardín de la casa blanca. 

El desconocimiento de esa verdad, no la llamo ignorancia. No, la denomino colonización mental. Y es que es una invasión ideológica. Una programación subliminal que impide que el sujeto pueda deducir o hacer conclusiones en base a lo que ve ¿Por qué? Simplemente el cerebro es preparado para procesar la información que recoge por los sentidos, de una forma pre determinada. Esa es la razón por ejemplo, que en Venezuela casi tres millones de pobres y clases medias, defiendan las políticas agresivas del sistema capitalista y al candidato de la derecha reaccionaria. A sabiendas, que ese sistema los estaba dejando sin empleo, sin viviendas, sin alimentos, sin salud gratuita, sin educación gratuita, sin derecho a la libre circulación por autopistas y carreteras, a la distracción sana, a la interrelación con el vecino, con la familia, a la paz, a la vida misma. A sabiendas que ese sector del cual proviene Capriles Radonski, es el mismo que ha subyugado, explotado, perseguido y empobrecido a las mayorías en Venezuela. Es el mismo sector que asesinó a los campesinos para arrebatarles las tierras, a los obreros cuando reclamaban reivindicaciones mínimas, a los pobres que pedían pan, a los jóvenes que querían estudiar, a los indígenas que exigían respeto, a los luchadores que exigían libertad. Ese es el sector que se robó todos los ingresos que hubo en Venezuela por: petróleo, oro, hierro, en el pasado. Y que llevó a que las mayorías de los agricultores se fueran a las afueras de las grandes ciudades a conformar los cinturones de miseria, donde los alimentan con droga, vicios y prostitución. Ahora de allí extraen también los sicarios y otras herramientas que usan para conformar sus ejércitos y policías. La novedad es que también de allí conforman a sus rebeldes oportunos o mercenarios para invadir a otras naciones. Pero afortunadamente, la mayoría de esos pobres, están tomando conciencia de la verdad verdadera y en mayor proporción apoyan este proceso bolivariano con sus virtudes y defectos. 

Para terminar quiero recordarles que es el lobo el que mata, así se disfrace de demócrata, de chocolate nuevo, de flaquito o de chayota ¡…y colorín y, colorado, este cuento se ha acabado!

 

 Abogado “fabulador” bolivariano

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http://planetaenpeligro.blogspot.com/2012/07/no-es-la-oveja-la-que-acosa-al-lobo-es_27.html

Facebook: Javier Monagas Maita


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