Que nadie decida por ti

En toda campaña electoral, los escogidos por los diferentes partidos que pretenden alcanzar la gran responsabilidad de dirigir un país, deben abordar todos los temas de interés social y de real importancia para la Nación, con el fin de convencer a los votantes de su capacidad, (por cierto que sólo se escuchan de dos candidatos, el resto ya asumen su papel de intención locuaz y poco seria al permanecer en silencio).

Está clara la bipolarización para estas próximas elecciones presidenciales, dos tendencias totalmente diferente y con intereses contrarios entre sí, que ofrecen a su exclusivo criterio, lo que para ellos consideran, conviene al país.

Lo importante es que el venezolano y extranjero con derecho a sufragar, esté claro para la toma de su decisión. No obstante deben estar alerta y obviar las intenciones mal sanas, que son disfrazadas con palabrerío sutil y engañoso, de algún personero político, que sin respetar la inteligencia de los connacionales, intentan insertar matrices de opinión que dieran paso a la opinión pública y que a la larga, le favoreciera en su propósito desmedido de alcanzar la más alta magistratura de nuestro país y saciar su sed de poder, empleándola a su antojo.

Basándonos en nuestra historia política, podemos constatar que en los diferente períodos presidenciales, con una clara excepción, el voto del pueblo ha servido tan solo como una herramienta necesaria, para llevar a ocupar a un personero político, a ganar una elección, y luego ser arrumados en un rincón y obligado a  cumplir con los designio del ganador y su cuerpo de servidores, esto, gracias al modelo político “Representativo”, audaz forma de gobierno estratégicamente bien pensada, para dirigir a toda una población inculta y carente de conocimientos políticos, históricos, sociales y futuristas.

Pero las cosas, cuando se permiten, cambian para bien o para mal, y Venezuela y sus venezolanos han sido objeto de transformación evolutiva de su pensamiento, desde el año 1.999. Tan solo con la intención de dar a conocer su historia, de permitirles tomar decisiones en el desenvolviendo gubernamental, de enseñarles a formar parte del manejo de las finanzas públicas y de elevar su calidad de vida, son bastiones suficientes para ver que el cambio fue contundente de una democracia, diría yo de una seudo democracia “Representativa”, a una democracia “Participativa”. A todos nos gusta que nos tomen en cuenta y no que sean un grupo privilegiado, que tengan la opción de ser los dioses de la dirección, amos y únicos dueños de la verdad.

Cuando se vuelve atrás se involuciona, se estanca, se comienza nuevamente, se atrasa. Y me pregunto: ¿Quién quiere eso? Creo que nadie, los logros alcanzados hasta la fecha, más bien deben ser mejorados y es la esperanza que se fortalece en el pueblo venezolano.

Démonos cuenta que en trece años, se ha hecho más por el bien poblacional, que en los cuarenta años anteriores, que ahora somos unos entes vivientes y no autómatas, que nuestras decisiones son tomadas en cuentas, que hoy en día un venezolanos es reconocido no solamente en el suelo patrio, sino fuera de nuestras fronteras, que somos sólidos como roca y al pasar del tiempo nos concretaremos más.

La opción es el avance, revolucionar, andar, no estancarnos y mucho menos volver atrás, Venezuela se lo merece y al día podemos decir con propiedad, que ahora Venezuela si es de los venezolanos. La decisión es tuya, piénsala, razónala y ejecútala, pensando no solo en ti, sino en tu descendencia. No les dejes como herencia el título de lacayo, por el contrario, prémiales con un país en libertad total, respetuoso de sus ciudadanos, con futuro educativo, económico, social y fortalecido por la grandeza de sus ancestros.

Independencia y Patria Socialista, Viviremos y Venceremos.

[email protected]

@chacon57


Esta nota ha sido leída aproximadamente 720 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /actualidad/a146924.htmlCUS