Los “argumentos” de los supuestos defensores del bolìvar

Me rìo cuando veo la ciencia de los argumentos de los supuestos defensores del bolívar. Primero tienen el objetivo, y luego le hacen una teoría para adaptarla a sus requerimientos. Es pseudo-ciencia a la carte.

En esto de la sobrevaluación, subvaluación, teoría de la paridad del poder adquisitivo, etc., no hay nada nuevo que descubrir. Hay registros y teorías de hace miles de años. Comenzó a ser desarrollada más en firme en la Universidad deSalamanca, España, en el siglo XVI, y su máximo exponente fue el sueco Gustav Cassel en la década de 1930.

La economía es una ciencia social (otros dicen que es un “arte” y no una “ciencia”), y por tanto, es diferente a las ciencias exactas. En las ciencias sociales (economía, sociología, religión, filosofía, diplomacia, derecho, etc.) puede ser válida e irrefutable una norma de hace miles de años. En cambio, en las ciencias exactas (física, ingeniería, medicina, biología, farmacia, computación, etc.) lo nuevo y reciente suele ser lo mejor y lo más cotizado. Un procesador Pentium I es mejor que un 486 o un 80386, y un Pentium IV es mejor que el Pentium I.

Esa es la causa de la gran diferencia entre ambos tipos de ciencias y la forma de pensar entre los profesionales de ambos grandes grupos de ciencias.

Volviendo al tema que nos atañe, los supuestos defensores del bolívar dicen que han desarrollado nuevas teorías y argumentos que apoyan sus posiciones. Pero las conclusiones siempre son las mismas de hace centenares de años.

Para no ir muy lejos, en la década de 1990 vinieron con fuerza con la entonces recién producida caída del muro de Berlín y la Unión Soviética. En esa época los sobrevaluacionistas y los defensores del cambio fijo eran el prototipo del “neoliberal” radical y puro.

En Venezuela impusieron la teoría del “ancla cambiaria para atar la inflación”, y durante el gobierno de Caldera II y la primera etapa del gobierno de Chávez (o Giordani I) fue la política oficial de las autoridades. Las consecuencias de esa política gubernamental fue que el sector productivo (agricultura e industria) decayó, y fue la época del auge de las grandes empresas comerciales importadoras (Graffitti, Quintas Leonor, etc.). El desempleo subía consistentemente, y el país comía y vestía productos importados, y hacía turismo en el exterior. Los planes de apoyo a los sectores productivos no funcionaban, los bancos no prestaban sino que invertían en bonos cero cupón y TEM. ¿Se acuerdan?

Otro ejemplo notorio a nivel mundial fue la Argentina. Las estrellas eran Menem y Cavallo. No voy a detallar mucho porque es un caso que está muy a la vista de todo el planeta, y con él se pensó que se habían acabado los teóricos de los revaluacionistas, cajistas de conversión, dolarización, etc. A destiempo, Ecuador dolarizó y miren todos los problemas que tienen.

Una parte de la guerra económica que tienen las potencias económicas actuales es que Estados Unidos quiere obligar a China a que revalúe, y hace unos meses en Europa hubo una crisis cuando el euro se revaluó (no cuando se devaluó) porque las empresas exportadoras ya no tenían mercado.

Pero en la parte económica Estados Unidos no le pide a Venezuela que devalúe para ellos disminuir su gigantesco déficit comercial histórico. En parte porque somos un mercado relativamente pequeño, y en parte porque ya hay un grupo de personas que le pide al gobierno que haga lo que el gobierno norteamericano quiere, en parte porque ese grupo es de venezolanos, y en parte es porque esos venezolanos supuestamente apoyan al gobierno.

Es decir, le ahorran un gran trabajo en el frente exterior al gobierno de Washington.

Si Venezuela no hubiera seguido una política devaluacionista en los últimos años, no hubiera podido resistir el paro, ni exhibiría una de las tasas de crecimiento económico más altas del mundo, ni estaría bajando el desempleo después de llegar al 20%.

O será que los supuestos defensores del bolívar quieren volver al estancamiento económico (recesión o tasas de crecimiento del 1 ó 2%), de desempleo creciente, de emigración.

Y de paso, Chávez hubiera perdido el referéndum en el año 2004.

(*) Economista, M.Sc.

E-amil: [email protected]

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