Refugiados dignificados y oposición damnificada

El cambio climático es una realidad que nos afecta a todos/todas con igual rigurosidad; igualmente, la voracidad por el dinero público y ajeno, y sus deseos de apropiárselos, que manifiesta la burguesía apátrida “venezolana” y sus políticos/políticas, ante la pérdida del manejo de los dineros del Estado, es otra realidad que nos afecta con igual o peor perversidad. Hace apenas pocos meses, fuimos testigos de las estafas inmobiliarias, mecanismos del robo de las ilusiones de compatriotas de la clase media, quienes dieron el aporte de su trabajo, parte de su vida, a las constructoras privadas para poder acceder a una vivienda propia. La respuesta de la burguesía constructora, no pudo ser más desilusionante, se apropiaron los esfuerzos de familias enteras, despojándolas de la posibilidad de concretar sus ilusiones de vivienda, fueron los primeros damnificados/damnificadas que tuvo que atender nuestro Gobierno Revolucionario, tendiéndoles su mano amiga y protectora.

  Pasada esta primera contingencia, la naturaleza se hizo presente en nuestras vidas; una nueva contingencia pondría en prueba a la Revolución Bolivariana y así, como en 1999, once años después, nuevamente, el término “vaguada” nos traería desgracias e infortunios a miles de nuestros compatriotas. Esta vez, golpeando a la mayoría de nuestra población: los/las pobres, quienes producto de un desarrollo capitalista inhumano que se implantó en nuestro país, solo les dejó los cerros como alternativa territorial donde sembrar  sus viviendas, escondiendo así, en las alturas, las miserias de nuestro pueblo.

  Pues bien, al igual que en 1999, la burguesía apátrida y sus políticos/políticas, reaccionan de manera similar, sin esconder su repugnancia por todo aquello que huela a pobre y achacándole los problemas por ellos/ellas creadas, al Camarada Presidente Hugo Chávez. Recordemos aquel episodio de diciembre de 1999, en que comenzando la tragedia, la lluvia acechaba nuestros barrios populares, en las zonas del este caraqueño se murmuraba con alegría: “ojalá llueva más fuerte, para que esos cerros no bajen a botar y no se apruebe esa nueva Constitución…”, la burguesía eclesiástica, en voz de su máximo vocero nacional, Monseñor Ignacio Velasco, buscando obtener provecho político de la tragedia, señalaba: "Hay pecados nuestros que acarrean la ira de Dios. Así ocurre con nuestras contiendas políticas y administrativas, en las que no tratamos con nobleza ni con respeto al otro. Es el caso de ‘este señor’ que improvisa y dice cosas con soberbia. Vamos a pedirle a Dios que perdone sus pecados. Es grave el pecado de soberbia y es la naturaleza misma la que se encarga de recordarnos que no tenemos todo el poder ni todas las capacidades", según la lógica del prelado, la soberbia de Chávez había desatado la ira de Dios. La lluvia, entonces, parece haber sido interpretada como un castigo divino. Lo ocurrido, en aquel entonces, no fue un incidente natural, sino la consecuencia directa del habla de Chávez, quien utilizaba un discurso funesto, desde la perspectiva del arzobispo.

  Once años después, esa misma oligarquía eclesiástica que dirige los destinos de la iglesia en nuestra Patria, en voz de su máximo jerarca, Cardenal Urosa Sabino, y ante el emplazamiento hecho por el Camarada Presidente, Hugo Chávez, para que se abran los espacios públicos y privados para atender a los más de 100 mil compatriotas damnificados, actúa en la misma línea de pensamiento de Ignacio Velazco, declarando en nombre de la Conferencia Episcopal Venezolana, lo siguiente: “La iglesia y todos los espacios que la componen son centros abiertos para la atención al público en el culto religioso y a menos que se esté presentando una emergencia muy grave y que no existan otros lugares que funjan como albergues, éstos no deben utilizarse para resguardar las personas que estén damnificadas”, siendo emplazado por los periodistas sobre los colegios eclesiásticos y su posible uso como refugios, sentenció: “Hay que esperar a ver qué pasa, porque  debemos tener en cuenta las dificultades escolares que esto acarrearía por una parte, y por la otra, hay que tener claro que se deben respetar los lugares creados para el culto. Ese también es un derecho. Esperemos que las lluvias cesen”. (Correo del Orinoco, 8-12-2010).

  Esta forma de actuación, ha sido común en todos/todas las voceras del oposicionismo apátrida; así, frente a la decisión presidencial de ordenar la ocupación temporal de los hoteles turísticos en la zona de Higuerote, Estado Miranda, la vocería la lleva el gobernador burgués Capriles Radonsky, quien de inmediato pasa oponerse a la medida manifestando: "Pensábamos que esta visita (de Chávez) significaría alimentos, agua y medicinas", pero el jefe del Estado "vino a dar declaraciones que hacen un llamado a la anarquía", opinó el gobernador…” (Por Editor AR en Diciembre 6, 2010). Valga decir, la atención al pueblo de quien es él su representante, éste la convierte en lo que fue  en la cuarta república, reduciendo la capacidad del Estado a meros proveedores de insumos básicos, poco le falta sugerirle al Camarada Presidente Hugo Chávez, que envíe esos compatriotas damnificados/damnificadas a algún apartado lugar  del territorio mirandino, en barracas para que reconstruyan sus ranchos, eso sí, bien lejos de las urbanizaciones de la clase media, las quintas y mansiones de los ricachones.

  Menos descarnados que Radonsky, quien guarda las apariencia, es la burguesía hotelera quienes en vocería de Ricardo Cusano, presidente de la Federación Nacional de Hoteles de Venezuela, expresa sin tapujos su verdadera preocupación: “El vocero del sector dijo que sólo en Caracas se han ocupado por damnificados 19 hoteles y recordó que para los hoteleros el mes de diciembre representa el 40% de sus ingresos…” (Globovisión, 06-12-2010).  Sí, los ingresos decembrinos, eso es lo que en el fondo también preocupa a la familia Radonsky  y  sus inversiones inmobiliarias en el Estado Miranda.

  En la misma línea de sacar provecho político de la tragedia, los ex camaradas del PPT se han sumado, acusando al Gobierno Revolucionario: “La dirigente del Secretariado Nacional del PPT, Andrea Tavares, criticó el manejo político que a juicio de la tolda azul se ha hecho de la emergencia por las lluvias en el país. “Aquí se han querido adelantar los carnavales, pero es importante que se sepa que estos son en febrero y no en diciembre, no puede ser posible ver como un conjunto de líderes políticos asisten de un lado y de otro como si fuese un concurso de disfraces, pretendiendo electoralizar la tragedia que están viviendo los venezolanos (…) Como PPT hoy le venimos a aguar la fiesta y a decirle a esos líderes que con el sentimiento de estos damnificados no se puede jugar” Instó al Estado venezolano a definir cuáles serán las políticas que regirán el tema de las emergencia…” (copei.net). Mayor cinismo, imposible.

   Y mientras la burguesía apátrida y sus agentes políticos/políticas, tratan de sacar provecho político de la tragedia y que sean afectadas lo menos posible sus inversiones económicas, el Camarada Presidente Hugo Chávez, ha seguido el ejemplo de Jesús de Nazareth,  quien no solo se compadeció de los pobres, sino que se interesó personalmente por sus necesidades. Jesús animaba a quienes querían ser sus seguidores a reconocer su obligación de socorrer a los más desfavorecidos. En cierta ocasión, dijo lo siguiente a un joven y rico gobernante: “Vende todas las cosas que tienes y distribuye entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sé mi seguidor”. El hecho de que el joven no estuviera dispuesto a abandonar sus posesiones mostró que amaba más las riquezas que a Dios y al prójimo, por lo que no tenía las cualidades necesarias para ser discípulo de Jesús (Lucas 18:22, 23).  

  El Camarada Hugo Chávez, y aquí lo despojo de la figura presidencial para evidenciar su carácter humanista y apegado a las ideas cristianas de Jesús: “Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios”. (Lucas, 20); en estos primeros días de diciembre, se ha dedicado a visitar a nuestros/nuestras compatriotas damnificados, hoy alojados en los refugios que se han ido creando para atender la contingencia. Estas visitas, le han permitido palpar la realidad e intercambiar opiniones directamente con el pueblo; visitas que, sin duda, habrán de marcar –en lo adelante- la actuación del Gobierno Revolucionario. “Es la calle el escenario del Gobierno revolucionario, es la calle el escenario de la Revolución Bolivariana. Seamos como (Simón) Bolívar que recorrió el mundo haciendo mundo. El campo de batalla es la barriada, son las esquinas… La Revolución tiene que sacudirse. Tú tienes que ser diputado (Robert Serra). No nos burocraticemos con una corbata y un chofer. Estemos con el pueblo día y noche…” (Hugo Chávez, AVN, Caracas, 10-12-2010. Visita a damnificados de la parroquia 23 de Enero).

  Ante las innumerables quejas de los/las  compatriotas refugiadas, expresadas libremente y  algunas en Cadena Nacional de Radio y TV,  el Camarada Hugo Chávez exhorta al Minci, en los siguientes términos: "El canal 8, Mauricio, es para buscar las denuncias del pueblo. Nosotros no podemos dejarle a la burguesía y sus canales la denuncia del pueblo, porque ellos llegan aquí y buscan para manipular". "¡El canal 8 y Telesur!", continúa Chávez. "Que proteste el pueblo. Que señalen a los corruptos, a los traficantes. Que nos interpelen delante del país, y nosotros estamos aquí para ser interpelados, para dar la cara y para enfrentar lo que haya que enfrentar en función de los intereses del pueblo y la vida del pueblo. Para eso estamos aquí…" (Telesur, diciembre 2010). Sí al canal de todas/todos los venezolanos, que se ha burocratizado de tal manera, que el pueblo simple y llano, no tiene acceso a sus cámaras para ejercer su derecho a la libertad de expresión, y en los canales privados mucho menos. Con esta acción del Camarada Chávez, debería abrirse un debate sobre la pertinencia social de nuestros espacios comunicacionales públicos, de los cuales hemos sido expropiados como pueblo, por parte de cierta burocracia estatal que, hasta candidatos/candidatas nos presenta en épocas de elecciones y que maneja nuestros espacios a su conveniencia, sin consultarnos y mucho menos escucharnos.

  El tema de la burocratización no ha pasado desapercibido en estas visitas a los refugios y lugares de tragedia, así pudimos observar en Cadena Nacional el intercambio de opiniones entre el Camarada Chávez y sus colaboradores, sobre la atención de un grupo de refugiados/refugiadas en el 23 de Enero, quienes le manifestaron las deficiencias que le adolecían, lo que motivo al Camarada Chávez a solicitarles a sus colaboradores trasladar a los mismos a Miraflores, casa de gobierno. Al requerirle a  Ameliach, en cuanto tiempo se haría, éste respondió que el lunes, era viernes entonces, lo que conllevó la molestia del Camarada Chávez: “Tenemos que eliminar la burocracia…”, instando al camarada Ameliach a hacer el traslado ese mismo día, habilitar carpas, incluso instalarle una al mismo Presidente de la República en los jardines de Miraflores, pero el traslado a mejores condiciones de habitalidad  a los/las compatriotas damnificados debía hacerse ya. En ese diálogo, el Camarada Chávez, parafraseando a Trotski, desarrolla una idea magistral que envuelve en sí misma, lo que es  un Gobierno verdaderamente Revolucionario, “El presidente indicó a los ministros que se convertirá en un látigo, "yo los voy a tener fastidiados a ustedes. Es un látigo lo que les voy a tener…", (Telesur, Diciembre 2010). Se colocaba así, el Camarada Chávez como el vocero del pueblo, entre éstos y el Gobierno Revolucionario, “el látigo Chávez”, así se autodefinió. 

  Dios está con la Revolución, oración que el pueblo ha venido enunciando en estos once años de Revolución Bolivariana, esta nueva tragedia climática la ha venido a confirmar plenamente. Mientras la oposición se ha agazapado y le ha sacado el cuerpo a los/las pobres de nuestra Patria, el Camarada Chávez se ha enlazado y comprometido, más que nunca antes, con nuestro pueblo; ratificando con hechos, de que: “Estamos en un punto de inflexión histórico: debemos apresurar el nacimiento de la ciudad socialista, la ciudad del buen vivir y de la vida buena, dándole vida a un nuevo sentido de la planificación territorial, que obedezca rigurosamente a la preservación del bien común y del bienestar colectivo. Ese tiempo, ese modelo en el que las grandes mayorías eran excluidas espacialmente debe morir junto con la ciudad capitalista, que no hace sino reproducir y multiplicar espacios de segregación…” (Líneas de Chávez, Nº 97, 05-12-2010). 
 
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