Columna de Juan Martorano 469

Balance preliminar del bombardeo estadounidense a Caracas y posible participación del MI6 británico y el Mossad israelí (III)

Lunes, 19/01/2026 05:50 AM

Hoy queremos presentar más indicios que hemos encontrado en nuestras investigaciones, que muestran la posible participación como hemos venido indicando en nuestras más recientes ediciones de este columna, de la participación del Mossad israelí al igual que el MI6 británico y otras agencias de inteligencia extranjera en la Operación “Absolute Resolve” que conllevó a la agresión militar y secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la Primera Combatiente y diputada Cilia Flores.

En ese sentido, en un trabajo del Diario de Las Américas del 9 de agosto de 2025, titulado: “Maduro tendría el tiempo contado: EEUU e Israel se enfocan en su criminalidad” también insinúa la participación del Mossad en el mencionado operativo debido a los profundos vínculos que tiene Venezuela con la República Islámica de Irán gracias a la Diplomacia Bolivariana de Paz de la Revolución Bolivariana.

El referido trabajo, firmado por Graciana Àlvarez, señala que “Israel depende de que Irán no tenga arma nuclear” de acuerdo a señalamientos del analista Joseph Hage, viendo posible de que la inteligencia israelí tenga “evidencias contra Maduro”.

En el mencionado trabajo periodístico, replican información del portal Impacto 24/7 donde se señala al Presidente Nicolás Maduro como objetivo de la agencia de inteligencia israelí y de que estaría operando en Venezuela desde hace meses con la clara misión de seguir la alianza del chavismo con “Irán y Hezbolá”.

Por ello no es fortuito que María Corina Machado en su narrativa de ataque a la Revolución Bolivariana y neoconservadora incluya estos elementos.

Así como también no es fortuito que esto se iniciará en el momento en que comenzará Estados Unidos si despliegue de activos militares en el Caribe y a un mes que iniciará sus ataques cinéticos sobre lanchas. Ahora todo comienza a cobrar sentido.

Pero regresando al trabajo in comento, y según los datos difundidos el 8 de agosto de 2025: “Venezuela estaría vendiendo uranio extraído de minas clandestinas bajo control militar y de milicias de ese grupo islámico para el programa nuclear iraní. Venezuela es también refugio de terroristas yihadistas que entrenan al ejército chavista, al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fortaleciendo una red criminal que combina terrorismo, narcotráfico y contrabando de recursos estratégicos".

Informaciones de inteligencia de Israel y de Estados Unidos apuntan que, desde al menos 2020, el chavismo autorizó la extracción, procesamiento y envío de uranio venezolano a Irán.

Joseph Hage, especialista en Medio Oriente, señala a DIARIO LAS AMÉRICAS que considera posible que la inteligencia israelí siga el rastro al régimen chavista. "Cuando Israel atacó a Irán tenían fuerzas especiales en el terreno y recogieron mucha información. Lo más probable es que han encontrado algún vínculo entre Venezuela, el programa nuclear iraní con evidencias. Y eso lo que viene detrás de ello es el Mossad". (Resaltado del articulista).

Puntualiza que el Mossad no juega y si tiene conocimiento de cualquier relación directa e indirecta de Maduro, o de cualquiera en Venezuela, con el programa nuclear iraní, “entonces no hay que dudar de que ese señor está en la mira del Mossad”.

Hage enfatiza que se trata de "un escenario posible". Explica que, anteriormente, quizás Israel no veía la amenaza como la percibe ahora después de descubrir las evidencias adentro de Irán de dónde vienen el uranio y cómo están operando.(Resaltado del articulista).

La Investigación dentro de Estados Unidos.

El analista Joseph Hage refiere que, el 29 de mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló el encauzamiento de una red que empezó en Colombia, Venezuela, Ghana, Kenia, Siria y Líbano. "Se habla de una red del ELN a través de sus aliados en Venezuela con un libanés vinculado al gobierno sirio y a Hezbolá para arreglar un intercambio de tres toneladas de cocaína a cambio de un arsenal completo del ejército de Bashar al-Ásad, el depuesto líder de Siria".

Añade que el ELN y el Cartel de Sinaloa buscaron intercambiar drogas por armas: "No están buscando ametralladoras, sino arsenal pesado". Señala que el operador de la red fue extraditado de Kenia a Nueva York y era el vínculo "entre los carteles de Venezuela y Colombia con el Medio Oriente, con Siria".

Hage recuerda que Hezbolá es un brazo armado de la guardia revolucionaria iraní, la cual es el ejército del Ayatola Jamenei.

El experto asevera que Venezuela es un narcoestado y llamó la atención sobre el hecho de que el Departamento de Estado de EEUU designó al Cartel de los Soles, integrado por militares venezolanos, como una organización terrorista.

Es decir, se construyó toda esta narrativa para que el sionismo a través del Mossad operará en Venezuela para el posterior secuestro de su Presidente Constitucional, como en efecto ocurrió, lamentablemente.

"Estados Unidos va a ir detrás de Maduro hasta lo último y ya sabemos lo que pasó y es que ahora la recompensa para la cabeza de Maduro superó la recompensa por la cabeza de Osama Bin Landen y es de 50 millones de dólares", subraya.

Por otro lado, en el portal israelnoticias.com del 31 de diciembre de 2025 en su editorial, puede leerse que “El Mossad va por Nicolás Maduro por uranio venezolano a Irán” donde se indica que “Agencias israelíes observan a Nicolás Maduro por informes de cooperación con Irán, con uranio, minería, desvío de fondos y apoyo logístico bajo acuerdos bilaterales”.

En un entramado de alianzas discretas, agencias de inteligencia detectaron señales que conectan a Venezuela con Irán. El Mossad enfocó a Nicolás Maduro tras informes que asocian a su gobierno con transferencias de uranio hacia el programa nuclear iraní. Reportes originados en 2009 y reactivados con filtraciones de diciembre de 2025 describen cooperación que abarca exploración minera, desvío de fondos y apoyo logístico. La operación se ubicó en regiones remotas, con técnicos iraníes amparados por acuerdos firmados en Caracas y Teherán.

Ya aquí se detecta lo tendenciosa de la información, puesto que en ese momento Nicolás Maduro no ejercía la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela sino que era en ese entonces Ministro del Poder Popular de Relaciones Exteriores del país y canciller nada más y nada menos que de Hugo Chávez. Pero ya se indicaba a las claras por donde irían los tiros del sionismo luego de la ruptura de relaciones diplomáticas con ese país por parte del Comandante Chávez en ese mismo año 2009.

Pero señalaba ese documento de “inteligencia” del Mossad que “El acercamiento bilateral tomó forma desde 2005, cuando Hugo Chávez entabló contactos con Mahmoud Ahmadinejad. Evaluaciones preliminares de funcionarios venezolanos señalaban reservas de uranio en Bolívar y Táchira. Un informe confidencial del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, fechado en mayo de 2009, sostuvo que Venezuela suministraba uranio a Irán para su programa nuclear. El documento, divulgado por agencias de prensa, presentó esos envíos como parte de una estrategia destinada a contrarrestar la influencia estadounidense. Bolivia apareció mencionada y negó las acusaciones.

En el referido documento mencionan a Rodolgo Sanz, hoy diputado a la Asamblea Nacional y en ese entonces Ministro del Poder Popular de Industrias Básicas y Minería, quien “confirmó cooperación iraní en la búsqueda de uranio en territorio venezolano. La asistencia técnica incorporó expertos de Irán que evaluaron depósitos en el sur, con el objetivo declarado de un programa nuclear civil en Venezuela. Sanz precisó que el país necesitaría al menos tres años para certificar reservas antes de cualquier extracción. Paralelamente, Caracas firmó un acuerdo nuclear con Rusia en noviembre de 2008, que abarcó exploración geológica y proyectos de reactores.

En la narrativa de ataque de las relaciones y convenios Venezuela-Irán, señalan que ese convenio se “amplió en 2010 durante una visita de Chávez a Moscú y abrió entrenamiento para personal venezolano en instalaciones rusas. Atomstroyexport, responsable de la planta nuclear de Bushehr en Irán, participó en las negociaciones. Las piezas de cooperación, distribuidas entre asistencia técnica, formación y prospectiva, consolidaron un marco que elevó el interés internacional. Informes posteriores enlazaron esos pasos con rutas potenciales para materiales sensibles, tema que activó alertas en capitales occidentales y en organismos multilaterales con competencia nuclear”.

Datos clave presentes en los documentos y reportes citados.

§  Informe israelí de mayo de 2009: Venezuela suministraba uranio a Irán; Bolivia apareció como proveedor adicional y rechazó la acusación.

§  Septiembre de 2009: Rodolfo Sanz admitió cooperación iraní y estimó tres años para certificar reservas antes de cualquier extracción.

§  Acuerdo nuclear con Rusia de noviembre de 2008 y ampliación en 2010; Atomstroyexport participó y ofreció entrenamiento para personal venezolano.

§  Filtraciones de diciembre de 2025: desvío de miles de millones hacia empresas iraníes y entidades ligadas a la Guardia Revolucionaria; sin pruebas de envíos directos de uranio.

Reservas, contratos mineros y preocupaciones por sanciones de la ONU.

Según los referidos documentos, ex funcionarios venezolanos calcularon depósitos de uranio de hasta 50.000 toneladas, sin explotación comercial en ese periodo. Acuerdos mineros suscritos en 2008 entre CVG Minerven y la iraní Impasco otorgaron concesiones en la cuenca de Roraima, una zona mineralizada que incluye uranio junto al oro. Esos contratos, redactados en persa y español, formalizaron la colaboración en materia de tecnología nuclear. La arquitectura contractual reforzó la presencia de técnicos y creó expectativas sobre proyectos extractivos aún pendientes de certificación.

Es decir, el interés del sionismo no solo es el petróleo venezolano sino las riquezas que yacen especialmente en suelos del estado Bolívar, Amazonas, Delta Amacuro y el hoy estado Guayana Esequiba.

Analistas internacionales expresaron temores de que Caracas contribuyera a evadir sanciones de la ONU impuestas por el enriquecimiento de uranio en Irán. Francia, que en 2008 ofreció asistencia nuclear a Venezuela, advirtió contra cualquier transferencia de materiales hacia Teherán, por tratarse de una violación de resoluciones del Consejo de Seguridad. Las advertencias establecieron límites políticos y reputacionales para los acuerdos, al tiempo que subrayaron la vigilancia diplomática sobre cualquier movimiento de insumos vinculados al ciclo nuclear.

La cooperación entre Caracas y Teherán combinó objetivos declarados como el desarrollo civil con lecturas estratégicas sobre balance regional. Evaluaciones y reportes describieron exploración en áreas remotas del sur de Venezuela, bajo el amparo de acuerdos bilaterales. La mención de Bolivia como posible proveedor adicional en 2009 añadió un matiz regional, aunque autoridades bolivianas rechazaron esa versión. El conjunto delineó un mapa de recursos, contratos y actores estatales con implicaciones sensibles para la no proliferación.

A pesar de inventarios preliminares y del énfasis oficial en prospección, Venezuela no produjo uranio de manera activa. Las autoridades condicionaron cualquier extracción a la certificación previa de reservas, un proceso que Sanz estimó en al menos tres años. En ese contexto, los acuerdos mineros y nucleares quedaron sujetos a verificación técnica y a la presión internacional. La ausencia de explotación comercial no disipó las dudas sobre la ruta de suministros y sus posibles destinos.

Maduro, influjo financiero, drones iraníes y sanciones 2025

Según el documento del Mossad israelí, bajo el mandato de Nicolás Maduro desde 2013, la alianza con Irán se profundizó. En abril de 2019, el vicepresidente venezolano Ramón Carrizales se reunió en Caracas con el ministro de Defensa, iraní, Mostafa Mohammed Najjar, para tratar cooperación en defensa. Esa visita se presentó como la primera de un ministro de Defensa, iraní a Venezuela desde 1979. El vínculo político-militar avanzó junto a pactos económicos que involucraron empresas estatales y redes asociadas a instituciones de seguridad iraníes.

Acá desmentimos esa información tendenciosa, puesto que en 2019 Ramón Carrizalez no era Vicepresidente Ejecutivo de la República sino Delcy Rodríguez. Carrizalez en 2009 además de Vicepresidente Ejecutivo era Ministro de la Defensa en ese entonces.

Documentos filtrados en diciembre de 2025, revisados por medios españoles, describieron desvíos de miles de millones de dólares de ingresos petroleros hacia empresas estatales iraníes y entidades vinculadas al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Esos flujos incorporaron líneas de crédito chinas. Los fondos respaldaron el programa nuclear iraní y redes militares aliadas. Aunque no surgieron confirmaciones sobre envíos directos de uranio, aparecieron alegaciones de identificación de depósitos en el sur venezolano que ofrecerían a Teherán una opción sensible.

Con estas informaciones se construyó e impulso la narrativa de que la presencia iraní en Venezuela “incluyó producción de drones y lavado de dinero, según alertas de inteligencia. En noviembre de 2025, María Corina Machado afirmó que Irán convirtió a Venezuela en satélite operativo en América, con actividades que abarcan fabricación de drones y fraude de pasaportes. Ex funcionarios como Hugo “El Pollo” Carvajal y Clíver Alcalá cooperaron con fiscales estadounidenses desde 2012 y detallaron nodos de esa red. El Tesoro de Estados Unidos sancionó en diciembre de 2025 a individuos y empresas por facilitar comercio de drones y misiles”.

En ese escenario, el Mossad elevó su vigilancia sobre Maduro. Un informe israelí de diciembre de 2025 describió el eje Irán-Venezuela como plataforma para consolidar presencia de inteligencia y militar en América Latina, con fines orientados a contrarrestar la influencia israelí y estadounidense. El jefe del Mossad, David Barnea, declaró en Jerusalén que Israel debe impedir un reinicio del programa nuclear iraní. Sin nombrar a Maduro, publicaciones y reportes conectaron esas palabras con operaciones contra aliados de Teherán. En agosto de 2025, mensajes de Eduardo Menoni difundieron la alegación de que el Mossad tenía a Maduro en la mira por su vínculo con Irán y Hezbolá, asociado a narcotráfico y ventas de uranio.

Orinoco, salvaguarda nuclear y acciones internacionales recientes

El mencionado documento refiere que la cuenca del Orinoco y las áreas limítrofes con Guyana concentraron actividades vinculadas a estas alianzas. En 2025, imágenes satelitales mostraron drones iraníes Mohajer-6 en operación dentro de Venezuela, transferidos bajo acuerdos de 2020. Esos sistemas reforzaron la capacidad militar venezolana y, según expertos, sirvieron como plataforma para inteligencia iraní. Sanciones estadounidenses de diciembre de 2025 acusaron proliferación imprudente de armas letales. Ese mes, Donald Trump confirmó el primer ataque conocido dentro de Venezuela contra el tráfico de drogas.

Venezuela figura como Estado parte del Tratado de No Proliferación Nuclear y firmó un acuerdo de salvaguardias con la Agencia Internacional de Energía Atómica, pero rechazó el Protocolo Adicional que ampliaría inspecciones. En septiembre de 2025, la agencia reportó que Irán elevó reservas de uranio cerca del grado armamentístico antes de un ataque israelí. Aunque Venezuela no produjo uranio de forma activa, su cooperación con Irán mantuvo alertas constantes en ámbitos diplomáticos y técnicos.

En diciembre de 2025, un bloqueo ordenado por Trump a petroleros sancionados que salían de Venezuela elevó la presión sobre Maduro y vinculó el comercio de crudo con redes nucleares iraníes. La Confederación de Asociaciones Israelíes de Venezuela ya había acusado en 2019 al gobierno de enviar uranio a Irán y de albergar miembros de Hezbolá y de la Fuerza Quds para entrenar guerrillas. Esas denuncias reforzaron la percepción de un eje operativo con alcance regional.

En 2025 circularon reportes que situaron a 300 agentes israelíes en territorio venezolano, sin confirmación oficial. La secuencia culminó con sanciones del Tesoro de Estados Unidos del 30 de diciembre de 2025, aplicadas a firmas vinculadas al comercio de armas entre Irán y Venezuela. Ese paso reafirmó el escrutinio internacional sobre transferencias sensibles y sobre el papel de Caracas dentro de la red que conecta recursos minerales, financiamiento opaco y proyectos con impacto nuclear.

Por último, la propia Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, en reunión del Consejo de Seguridad y Defensa de la Nación el propio 3 de enero de 2026 señaló: "Los gobiernos del mundo están impactados de que la República Bolivariana de Venezuela sea víctima y objetivo de un ataque de esta naturaleza, que sin duda tiene matices sionistas", dijo Rodríguez. "Es verdaderamente vergonzoso".

Datos que revelan y apuntan esa presencia tenebrosa y nefasta. Pero como dice nuestra amiga Hindu Anderi: “No todo se ha dicho…”

Ahí se las dejo.

¡Bolívar y Chávez viven y sus luchas y la Patria que nos legaron sigue!

¡Independencia y Patria Socialista!                      

¡Viviremos y Venceremos!       

 

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