El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, instó este miércoles a la Administración Trump a que demuestre sentido común y un enfoque responsable, y se abstenga de sus planes de imponer un bloqueo militar naval a Cuba, expresó durante un encuentro en Moscú con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en que también fueron abordados otros asuntos de los nexos entre ambas naciones y la situación internacional.
Rodríguez Parrilla realiza una visita de trabajo a la capital rusa que reafirma la cooperación bilateral en un escenario internacional marcado por tensiones y sanciones, en particular un endurecimiento de las medidas restrictivas unilaterales de Washington para asfixiar la economía cubana, desestabilizar y provocar un cambio de régimen político.
Lavrov denunció que, después de más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero de Cuba por parte de EE.UU., Washington actualmente «amenaza con endurecer sus acciones ilegítimas e inhumanas» contra el país caribeño.
Además de reiterar la total solidaridad de Rusia con Cuba, Lavrov recalcó que Moscú continuará «prestando de manera consecuente nuestro apoyo a Cuba y al pueblo cubano en la defensa de la soberanía y la seguridad del país».
Exigió a EE.UU. a buscar soluciones mediante un diálogo respetuoso y no a través de la fuerza. Rechazó acusaciones de Washington de que las relaciones de Rusia con Cuba genere amenazas para la seguridad de los EE.UU.
Durante la reunión, Rodríguez Parrilla reiteró que Cuba mantiene su compromiso con el cumplimiento de los acuerdos suscritos con Rusia, pese a los desafíos derivados del endurecimiento de la guerra económica de los EE.UU.
Recalcó que Cuba estará dispuesta a dialogar con cualquier país basándose en el respeto mutuo. «Nosotros, como siempre, defenderemos con toda determinación nuestra independencia y soberanía, mantendremos nuestro rumbo inalterable de búsqueda de una mayor eficacia económica, trabajaremos denodadamente como hasta ahora en la recuperación de nuestra economía y al mismo tiempo estaremos prestos siempre a un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país«, expresó.
El jefe de la diplomacia cubana denunció además que Washington está adoptando "nuevas prácticas de violación del derecho internacional" que, a su juicio, representan una amenaza directa a la soberanía de los Estados.
En el mismo decreto, Washington declaró una "emergencia nacional", alegando que la isla constituye una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Las medidas forman parte de un paquete de acciones dirigidas a restringir los flujos energéticos hacia La Habana, en un momento en que el país caribeño enfrenta limitaciones severas en el abastecimiento de combustible y en sectores estratégicos de su economía.
Desde Moscú, las autoridades rusas han manifestado en distintas ocasiones su disposición a ampliar la cooperación con Cuba en áreas como energía, comercio e inversión, en lo que ambas partes califican como una relación histórica basada en el respeto mutuo y la no injerencia.