El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de su canciller Yván Gil, expresó un firme rechazo a las recientes declaraciones del presidente argentino Javier Milei, quien, según el diplomático bolivariano, sigue demostrando su ignorancia del derecho internacional y de los compromisos que sostienen la convivencia pacífica entre las naciones de América Latina y el Caribe.
Gil denunció que el mandatario argentino no sólo ha ignorado la declaratoria de Zona de Paz regional, aprobada por los países de la región como un compromiso colectivo para garantizar la estabilidad, sino que además ha emitido comentarios que, en palabras del canciller, constituyen un ataque directo al principio de soberanía.
El diplomático sentenció: No sabemos si Milei actúa por ignorancia, por incapacidad o por costumbre, pero estamos seguros de que trata de ocultar sus propios fracasos internos. La irresponsabilidad no es política exterior; es un simple disparate.
"Sus declaraciones no solo son delirantes, sino que constituyen un ataque directo al principio de soberanía y a la Zona de Paz de América Latina y el Caribe", afirmó Gil en sus redes sociales, subrayando la gravedad de los pronunciamientos de inquilino de la Casa Rosada.
"La irresponsabilidad no es política exterior; es un simple disparate", alegó el canciller venezolano, dejando claro que Venezuela no comparte ni tolera la postura del presidente argentino.
En este contexto, la posición venezolana reafirma la necesidad de fortalecer los mecanismos de integración regional, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que han sido espacios clave para consolidar la Zona de Paz y promover la cooperación en áreas estratégicas como la economía, la seguridad y el medio ambiente.
La diplomacia bolivariana insiste en que la región debe mantenerse unida frente a intentos de fractura que buscan imponer agendas externas o desviar la atención de problemas internos. En palabras de Gil, el camino hacia la paz y el desarrollo no puede verse amenazado por discursos irresponsables que, lejos de aportar soluciones, generan divisiones y tensiones innecesarias entre naciones hermanas.