"El deseo de acumular riqueza en manos del capital y la incansable búsqueda del máximo beneficio que sustenta las políticas de extrema derecha también se manifiestan con la intensificación de las agresiones imperialistas destinadas a apoderarse de recursos y explotar a las poblaciones", decía el comunicado, añadiendo que "este fenómeno está entrelazado con la perpetuación de situaciones coloniales, ejemplificado por el caso de Palestina, donde toma la forma de un genocidio orquestado por el Estado de Israel con la complicidad de sus aliados imperialistas."

Foto de archivo de Eric Toussaint | Crédito de la foto: Meera Srinivasan
Fechada el 20 de enero de 2026, el comunicado señalaba que, aunque la amenaza del fascismo se manifiesta de forma diferente según el país o la región, sus elementos comunes son "fácilmente identificables". Señalaba el objetivo de aniquilar los derechos y protecciones laborales; la represión de las organizaciones obreras; desmantelar la Seguridad Social; imponer condiciones precarias a trabajadores empleados y desempleados; privatizar los servicios públicos; negar el cambio climático; usar la alta deuda pública como excusa para la austeridad; despojar a campesinos para el agronegocio; desplazar a los pueblos indígenas para proyectos extractivos; endurecer políticas migratorias restrictivas; y el aumento del gasto militar.
El comunicado señaló además que los gobernantes que aplican tales políticas a menudo restringen las libertades civiles, incluido el derecho a disentir y huelga, así como la libertad de expresión, asociación y reunión. Llamó a una lucha internacional coordinada que incluya a todas las fuerzas dispuestas a defender a la clase trabajadora, campesinos, migrantes, mujeres, personas LGBTQ+, comunidades racializadas, minorías nacionales o religiosas oprimidas y pueblos indígenas.
Dicha convergencia, según la declaración —emitida antes de una conferencia internacional 'Antifascista y Antiimperialista' en Brasil en marzo de 2026— es necesaria para defender la naturaleza contra el capitalismo ecocida, combatir la agresión imperialista y colonial sin importar su origen, y apoyar las luchas de los pueblos que resisten la opresión.