Quizás, si los demás países del orbe toman conciencia de la realidad mundial y de las amenazas que se cierne sobre todas las naciones soberanas e independientes, haya, todavía tiempo de frenar a quien pretende erigirse como dictador mundial y controlar el mundo para ponerlo al servicio del imperio estadounidense.
En medio de un intenso debate en EE.UU. sobre la controvertida y agresiva política del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), ha empezado a circular versiones en redes sociales que sugieren el uso de supuestos eslóganes nazi por parte del Departamento de Seguridad Nacional, del que forma parte la agencia.
La situación que se vive actualmente en el mundo es expectante, muchos países están perplejos frente a la conducta de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, otros están cruzados de brazos; la inacción es lo predominante frente a la embestidas invasoras, represivas y anexionistas del Imperio estadounidense, muy parecido a las primera acciones del gobierno hitleriano, en manos de Adolf Hitler.
A Hitler, esa inacción de los demás países del mundo le permitió consolidar su régimen dictatorial y apuntalarse para intentar controlar el mundo. La inacción actual del mundo le está permitiendo a Donald Trump consolidarse y extender su dominio utilizando la fuerza y el chantaje.
Una retrospectiva de la Historia nos dice que Hitler comenzó a expandirse, la (IA), no los resume así:
"Hitler inició su expansión territorial con la anexión de Austria (Anschluss) en 1938, seguida por la ocupación de los Sudetes de Checoslovaquia tras el Acuerdo de Múnich, y finalmente, el inicio oficial de la Segunda Guerra Mundial fue con la invasión de Polonia en septiembre de 1939, aprovechando su ideología de Lebensraum (espacio vital) y la política de apaciguamiento de las potencias aliadas".
Apreciamos Hoy, que el dictadorzuelo estadounidense invade a Venezuela, usando falsas justificaciones y mentiras, para apoderarse de su Petróleo; pretende anexarse a Groenlandia,"De una forma u otra, vamos a quedarnos con Groenlandia", así, textualmente, lo ha declarado y amenaza con intervenir a México, Colombia, Cuba, Nicaragua, Irán y cualquier otro país, en nombre de la seguridad de los Estados Unidos.
Hitler y el régimen y el régimen nazi violaron, en forma absoluta y sistemáticamente el derecho internacional y los principios humanitarios a una escala sin precedentes, cometiendo crímenes de agresión, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad
Donald Trump, desconoce la Organización de las Naciones Unidas, lo ha dicho expresamente, que no le importa el Derecho Internacional y con sus actuaciones bélicas, como fue su apoyo militar y financiero a al Genocidio; la invasión a Venezuela, está cometiendo crímenes de guerra, violación a los Derechos Humanos y ejerciendo descaradamente terrorismo de Estado, contra cualquier nación que no se pliegue a los intereses de los Estados Unidos.
Hitler y el nazismo creían que los alemanes eran arios y por lo tanto la "raza superior, subestimaban a las demás razas y migrantes y terminaron exterminado a millones de personas de diferentes nacionalidades y religiones, en los Campos de Concentración.
Donald Trump, arremete contra los migrantes, los persigue, los califica de basura, ordena razias represivas contra ellos, los detiene sin fórmula de juicio, sin presentación de pruebas, violando el Derecho de Defensa y los mantiene en Campos de Concentración como Guantánamo, los creados en El Salvador y en las cárceles de sus propio país, contrariando todo el andamiaje jurídico donde se estable un juicio justo y pruebas eficientes para condenar a cualquier ciudadano.
Desde el punto de vista de su personalidad, reputados investigadores de la psiquiatría afirman:
"Entre los psiquiatras y psicoanalistas que han diagnosticado a Hitler con trastorno mental se encuentran conocidas figuras como Walter C. Langer y Erich Fromm.
En el caso de Donald Trump, sus gestos desproporcionados, sus delirios de grandeza, su megalomanía, lo proyectan como una persona que no está plenamente en sus cabales, al punto que muchas personalidades en su país cuestiona su salud mental y consideran que no está apto para ser presidente.
Circula un libro en los Estados Unidos, "Fuego y Furia", en el que el periodista Michael Wolff escribe que, durante el tiempo que pasó en la Casa Blanca para preparar su ensayo, conoció a gente alrededor de Trump que notaba que "sus facultades mentales patinaban".
Vean en estas pocas líneas como se cruzan y se parecen las acciones del régimen nazista de Alemania y su máximo líder Adolf Hitler y las del Republicano, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos y si tuviéramos más espacio encontraríamos otras similitudes.
Entonces nos preguntamos: ¿Los propios ciudadanos de los Estados Unidos, Europa, todas las demás naciones que integran este complejo mundo, se cruzaran de brazos, permanecerán inertes, se harán los locos, cuando frente a sus propios ojos, se está dejando que un liderazgo, a todas luces desquiciado, que puede poner a todo el mundo en peligro de una gran hecatombe mundial, tome el control y nos lleve al abismo? ¿Para qué sirve la historia si no podemos aprender de ella?