Es la culminación lógica de un patrón bicentenario de injerencia estadounidense en América Latina, ahora potenciado por la guerra digital. Como documentan analistas, el America first es la fase terminal de una doctrina imperial que siempre ha operado bajo la lógica del saqueo estructurado, mutando sus justificaciones del destino manifiesto al combate del terrorismo o del autoritarismo para mantener el control sobre los recursos y la soberanía de sus vecinos del sur.
La llamada quinta ola de agresión iniciada en 2025 se distingue por su metodología híbrida: fusiona la piratería financiera y el lawfare con una guerra cognitiva de escala continental.
El objetivo ya no es solo controlar territorios sino colonizar el deseo y el sentido común.
El secuestro del presidente Nicolás Maduro, con bombas y asesinatos, durante una agresión militar violenta constituye un punto de no retorno en esta escalada e irrespeto a orden mundial.
Es un acto de sicariato internacional destinado a establecer un precedente de impunidad total y de abandono al derecho internacional.