El diputado a la Asamblea Nacional (AN), Nicolás Maduro Guerra, advirtió que el ataque armado de los que fue objeto Venezuela el pasado 3 de enero abre las puertas de la violación del derecho internacional. Acción en la que Estados Unidos secuestro a su padre, el presidente constitucional de la República y su esposa Cilia Flores.
"Ese escenario de agresión siempre ha estado latente pues nunca nos han dejado de atacar. El 3 de enero abrió nuevamente las puertas de la violación del derecho internacional y de la soberanía de un país democrático", dijo en entrevista a un medio internacional.
A través de un video publicado en su red social Instagram, Maduro Guerra enfatizó que el escenario de hostilidad ha sido una constante, pero ratificó "la convicción de la Revolución Bolivariana de prevalecer frente a cualquier intento de desestabilización extranjera".
Al relatar los momentos de tensión vividos aquella madrugada, Maduro Guerra recordó que alrededor de las 2:00 a. m. intentó comunicarse con su padre: "Él vio mi llamada, lo sé porque la rechazó", dijo.
Además, el también vicepresidente de Asuntos Religiosos del PSUV confesó que, durante la incertidumbre, la familia llegó a temer lo peor. "Incluso pensamos que habían acabado con su vida; creíamos que el ataque había tenido un desenlace fatal, cuando el objetivo real era el secuestro del presidente y la primera combatiente", relató.
"Mi papá siempre nos habló de escenarios posibles; siempre hablamos de que podían atentar contra su vida. Estuvimos claros porque él nos lo explicaba y lo veíamos. Ante las amenazas, era un escenario que podíamos prever", concluyó.