Bajo el título Mensaje de Venezuela al mundo y a los Estados Unidos, la mandataria encargada reafirmó la postura de la nación, subrayando que Venezuela «aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional».
Llamado directo a la Casa Blanca
Rodríguez hizo un exhorto explícito al gobierno estadounidense para transitar hacia un modelo de entendimiento diplomático, alejándose de la confrontación militar que marcó las últimas horas. En el texto, la funcionaria extendió una invitación formal a la administración norteamericana para «trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido».
Esta propuesta, según el documento, debe enmarcarse estrictamente en la legalidad internacional para fortalecer una «convivencia comunitaria duradera». Rodríguez se dirigió nominalmente al mandatario estadounidense con una petición clara:
«Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra», sentenció Rodríguez, enfatizando que la estabilidad global depende de garantizar primero la paz interna de cada nación.
Soberanía y continuidad política
A pesar del tono diplomático, el comunicado establece líneas rojas respecto a la autonomía política. Rodríguez insistió en que es prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional que sea «equilibrado y respetuoso», basado en dos pilares fundamentales: «la igualdad soberana y la no injerencia». Estos principios, aseguró, seguirán guiando la diplomacia venezolana frente a Washington y los países de la región.
La presidenta encargada también aprovechó la misiva para reivindicar la figura de Maduro, asegurando que la búsqueda del entendimiento «ha sido siempre el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento».
Visión de futuro
En un pasaje más personal del documento, Rodríguez expresó su visión para el país en esta nueva etapa de incertidumbre política. «Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos y venezolanas de bien nos encontremos», manifestó, reiterando que ha dedicado su vida a ese ideal.
El mensaje concluye con una declaración de principios sobre los derechos inalienables de la nación, afirmando que «Venezuela tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro».