¿Son estos los errores estratégicos y tácticos que no perdonan los analistas de la gestión de gobierno de la revolución Bolivariana? Parte II

Miércoles, 18/02/2026 03:39 PM

Seguimos con la sistematización y búsqueda de los señalamientos que durante años se han venido haciendo a la revolución bolivariana y sus líderes, tanto desde las filas internas del PSUV, algunos que se alejaron y otros que dieron el gran salto ideológico, a no se sabe dónde, por la ambigüedad de sus posiciones y otros que personalizaron sus críticas y también de personalidades de la izquierda latinoamericana academicista.

Como se sabe, el tema de lo estratégico refiere a la visión de largo plazo y la posición de Venezuela en el sistema-mundo.

Señalaba Atilio Borón en año (2017) que había una insuficiente integración productiva del ALBA-TCP. Este señalamiento lo hacía a través de su libro "América Latina en la geopolítica del imperialismo". El intuía que se había construido una integración política y solidaria admirable, pero se fallaba en crear un tejido productivo y financiero (el Sucre y el Banco del Sur) que blindara a la región frente al dólar. Ya sabemos que hubo países que no apoyaron frontalmente el Sucre, porque tenían la idea de que esta haría desaparecer a largo plazo sus monedas nacionales.

Reinaldo Iturriza (2014), en texto El chavismo salvaje. Consideraba que la infravaloración de la "Guerra de Cuarta Generación", era subestimada, no se creyó en la capacidad del enemigo para erosionar la subjetividad de las clases populares a través del consumo y el bombardeo cultural, permitiendo que sectores beneficiados por la revolución adoptaran valores de la derecha.

Víctor Poleo en (2015), planteaba que en el gobierno y la industria había una la lenta transición hacia una matriz energética diversificada, esto lo señaló en un ensayo sobre soberanía energética. Exponía que mantener un modelo basado exclusivamente en hidrocarburos impidió que Venezuela liderara la transición energética regional, lo que limitaba la autonomía en tiempos de escasez de repuestos petroleros.

Para Sergio Rodríguez Gelfenstein (2018), había una política de fronteras y un desarrollo del fenómeno del contrabando, que impedía el desarrollo de un comercio bilateral sano. Esta idea fue expuesta en un ensayo, titulado "Análisis geopolíticos" publicado en la página WEB: Barómetro Internacional.

Su señalamiento indicaba que la falta de una estrategia integral para ocupar y desarrollar las zonas fronterizas permitió que el paramilitarismo y el contrabando de extracción desangraran la economía interna en los mejores momentos de crisis alimentaria.

Para Marta Harnecker (2014), el descuido de la formación de cuadros técnicos-revolucionarios, fue sustituido por la lealtad política sobre la capacidad técnica, lo que llevó a que puestos clave de gestión estratégica fueran ocupados por personas sin la formación necesaria para enfrentar sabotajes complejos. Esto lo dijo en su libro "Un mundo a construir".

Sobre el tema de la dependencia tecnológica de centros de poder hegemónicos Roberto Hernández Montoya (2019), señaló en un artículo de opinión, que el error consistió en no acelerar la soberanía tecnológica (software libre, piezas industriales propias). Al llegar las sanciones, la paralización de sistemas controlados desde EE. UU. fue inmediata.

En cuanto a la gestión de la deuda externa en condiciones de desventaja, Éric Toussaint (2016), señalo a través de informes del CADTM (Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas), que se pagó deuda externa rigurosamente mientras el país sufría un ataque financiero, en lugar de auditar la deuda o declarar una moratoria estratégica para proteger el consumo interno.

El capitán Diosdado Cabello, en el programa Con el Mazo Dando analizo falta de un sistema de inteligencia social contra el sabotaje Identificando posteriori que la estructura del Estado no tenía la capilaridad necesaria para detectar tempranamente infiltraciones y sabotajes a los servicios públicos.

En cuanto al retraso en la construcción de la nueva arquitectura financiera global

Stella Calloni (2019), a través de reportajes sobre la contraofensiva imperial.

análisis los errores estratégicos de no migrar con mayor celeridad a sistemas como el CIPS (chino) o el SPFS (ruso) dejó a Venezuela desconectada del SWIFT de manera traumática.

Luis Britto García (2018), en sus columnas permanentes revisa el fenómeno de la idealización del "Estado-Nación" frente a la globalización corporativa y hace críticas a las Leyes de Inversiones Extranjeras, y advierte sobre el peligro de ceder soberanía jurídica en tratados internacionales, un error estratégico que permite a transnacionales demandar al Estado en tribunales pro-empresariales.

En cuanto a los errores Tácticos, se define la táctica, a diferencia de la estrategia, como la respuesta inmediata y al manejo de las coyunturas específicas. Según la dialéctica, el error táctico suele ser una desconexión entre el objetivo final y la acción presente.

Pasqualina Curcio (2018), autora del libro La mano visible del mercado, expone que se identifica y observa una demora táctica en neutralizar los mecanismos de fijación arbitraria del tipo de cambio en portales web, permitiendo que la inflación inducida destruyera el salario antes de implementar medidas de indexación, sosteniendo que el gobierno tiene respuestas reactivas ante la "Guerra No Convencional", llevada a cabo por EEUU y aupada por la oposición venezolana.

Mientras que Maryclén Stelling (2019), hace un análisis sobre el manejo de la comunicación en situaciones de crisis (apagones y desabastecimiento), análisis lo hace una entrevista que le hace el diario Últimas Noticias, donde la socióloga señala que la táctica informativa fue excesivamente defensiva y poco pedagógica, lo que permitió que la oposición impusiera el marco interpretativo ("framing") de la "ineficiencia estatal" sobre el de "sabotaje".

Nuevamente Reinaldo Iturriza (2017), señala que hay una burocratización de los CLAP en su fase inicial, esto lo hace el texto "El chavismo salvaje" señalando que aunque los CLAP salvaron la alimentación, inicialmente se táctica fue delegar el control en funcionarios y no en el poder popular territorializado, generando focos de clientelismo y desvío de productos.

Víctor Álvarez (2016), en un artículo en Aporrea, decía que la política de precios máximos sin control de la cadena de costos, consistía en fijar precios de venta sin controlar el costo de los insumos y la distribución táctica llevó a la desaparición de productos básicos de los anaqueles y al fortalecimiento del "bachaqueo" (mercado negro).

Roberto Briceño-León (analizado desde la izquierda crítica), abordaba el tema del descuido de la seguridad ciudadana en barrios populares, a través de Informes sobre violencia y exclusión. Indicando que la táctica de seguridad fue oscilante. No se logró consolidar una policía comunal efectiva, permitiendo que bandas criminales controlaran territorios, lo que erosionó el apoyo social al proceso.

Jorge Arreaza (en reflexiones sobre ciencia y tecnología), a través Intervenciones en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, hacia una autocrítica indicado una falta de incentivos tácticos a la innovación tecnológica local. La táctica utilizada por el gobierno fue comprar tecnología llave en mano (principalmente a China e Irán) en lugar de financiar tácticas de "ingeniería a la inversa" para piezas críticas de la industria petrolera y eléctrica.

Para Tony Boza (2017), su mayor preocupación era el retraso en la unificación cambiaria. Sostenía Boza que mantener múltiples tipos de cambio por demasiado tiempo creó una oportunidad táctica para el arbitraje corrupto ("comprar barato al Estado para vender caro en la calle") esto fue lo que descapitalizó al país.

El profesor Jorge Giordani (2014), indicaba una insuficiente fiscalización de las divisas otorgadas a la burguesía. Esta critica la hizo en una Carta denominada "Testimonio y responsabilidad ante la historia". En la que exponía que el otorgamiento de divisas a empresas privadas sin un seguimiento táctico estricto del uso de esos fondos facilitaría la fuga de capitales masiva.

Luis Britto García (2019), creía que existía una debilidad en la contraofensiva judicial contra los saboteadores, y lo señalaba en un artículo titulado "Dictamen sobre el Esequibo y la soberanía". Su preocupación estaba referida a la lentitud táctica para sancionar a responsables de llamados a la violencia y bloqueos económicos permitiendo que la impunidad alimentara nuevas agresiones.

Voceros de Comuna El Maizal (2020), consideraban críticamente que existía una desconexión táctica entre ministerios y el territorio. Estos señalamiento fueron emitidos en comunicados en redes sociales y medios alternativos.

Señalaban que los ministerios a menudo ejecutan políticas en los territorios sin consultar a las comunas, duplicando esfuerzos y malgastando recursos por falta de coordinación táctica con el pueblo organizado.

Continuará y parte final.

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