De dónde venimos

Martes, 27/01/2026 12:35 PM

Quienes creen en la fábula de Adán y Eva exigen pruebas científicas irrefutables sobre la evolución de las especies. Se resisten a aplicar ese mismo criterio a su creencia. Sienten pánico ante la certeza de que sus ancestros, no muy lejanos, eran lagartos. Se horrorizan ante las evidencias de que su propia esencia genética es idéntica a la del chimpancé en un 99%, a la del gorila en 98% y a la del cerdo en 90%.

"No existen pruebas científicas de la evolución, es solo una teoría…" dicen. Es una de las expresiones más comunes de la desconexión entre la percepción popular del término "teoría" y su peso real en el mundo científico. En ciencia, una teoría no es una suposición, es el peldaño más alto del conocimiento. La evolución no es una creencia, es una descripción de la realidad física. Su validez es tan sólida como la teoría de la gravedad, la teoría de la relatividad o la teoría cuántica.

La Evolución: El Eje Integrador de la Vida

La teoría de la evolución por selección natural, propuesta inicialmente por Charles Darwin en 1859, ha pasado de ser una hipótesis audaz a convertirse en la piedra angular de la biología moderna. A diferencia del uso coloquial de la palabra "teoría", en el ámbito científico una teoría es un cuerpo robusto de explicaciones fundamentadas en una observación exhaustiva y experimentación constante.

La validez de la evolución no descansa en una sola prueba, sino en la convergencia de múltiples disciplinas:

El Registro Fósil: Revela una transición gradual de formas de vida. Podemos rastrear, por ejemplo, la evolución de los cetáceos desde mamíferos terrestres o la transición de dinosaurios terópodos a aves.

Genética y Biología Molecular: Es la prueba definitiva. El hecho de que todos los seres vivos compartamos el mismo código genético (ADN) demuestra un ancestro común. La similitud del 99% entre el genoma humano y el del chimpancé es un dato irrebatible de parentesco.

Anatomía Comparada: Estructuras homólogas, como los huesos del brazo humano, el ala de un murciélago y la aleta de una ballena, muestran un diseño base heredado que se adaptó a distintas funciones.

Observación Directa: La evolución ocurre frente a nuestros ojos, desde la resistencia bacteriana a los antibióticos hasta los cambios en los pinzones de las Galápagos documentados durante décadas.

El Vaticano y la Aceptación de la Ciencia. Contrario a la creencia popular de un conflicto eterno, la Iglesia Católica ha recorrido un camino de apertura hacia la evolución, bajo la premisa de que "la verdad no puede contradecir a la verdad". Ha inclusive aceptado la evidencia científica sobre la creación del universo, a través del llamado Big Bang y su evolución desde entonces.

Pío XII (1950): En la encíclica Humani Generis, reconoció que la evolución es una teoría válida sobre el origen del cuerpo humano, reservándose el argumento de que el alma es creada por Dios.

San Juan Pablo II (1996): Declaró ante la Pontificia Academia de las Ciencias que la evolución es "más que una hipótesis", reconociendo el peso abrumador de las evidencias científicas.

Papa Francisco (2014): "Dios no es un mago con una varita mágica capaz de hacer todas las cosas" destacó el Papa Francisco. "Cuando leemos en el Génesis el relato de la creación, corremos el riesgo de imaginar que Dios haya sido un mago, con una varita mágica capaz de hacer todas las cosas. Pero no es así. El Big-Bang, que hoy se sitúa en el origen del mundo, no contradice la intervención de un creador divino, sino que la requiere. La evolución de la naturaleza no es inconsistente con la noción de creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan" (Discurso en la Academia Pontifica de Ciencias – octubre 2014)

Contradicciones de los Argumentos Anti-evolucionistas

Quienes intentan desvirtuar la evolución desde un fundamentalismo religioso suelen caer en falacias lógicas y teológicas:

El literalismo bíblico: Ignoran que la Biblia (específicamente el Génesis) fue escrita en un contexto literario y simbólico, no como un manual de geología o biología.

La Complejidad Irreducible: Argumentan que estructuras como el ojo son demasiado complejas para evolucionar. Sin embargo, la ciencia ha demostrado pasos intermedios funcionales en la naturaleza para cada una de estas estructuras.

Falsa dicotomía: Sugieren que hay que elegir entre "Evolución o Dios". Esta es una contradicción innecesaria. Para muchos teólogos, la evolución es simplemente el mecanismo que Dios utilizó para crear. La integración de esta verdad con la fe, como lo ha hecho la Iglesia Católica, intenta demostrar que la ciencia explica el cómo de la vida, mientras que la religión y la filosofía buscan el porqué.

 

 

 

 

 

 

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