Lo que siempre temíamos que pudiera ocurrir, desgraciadamente pasó. La bota insolente del imperio se atrevió a pisar, sin razón y sin derecho, el suelo sagrado de la patria de nuestro Libertador Simón Bolívar.
Ese deseo, como bien lo viene aplicando EEUU desde hace décadas atras en perjuicio de otras naciones, que le son incómodas, sentíamos que más temprano que tarde iba ocurrir.
Pero el atrevimiento que ha tenido el gobierno de Trump ha ido más allá. Con sus tropas armadas hasta los dientes llegaron al país como un peligroso enjambre de abejas para asesinar a todo aquel que veían a su paso y consideraban un obstáculo.
Este fatal desenlace, que mantiene herido el corazón de la mayoría de los venezolanos, se calcula que dejó al menos unos 100 muertos e igual número de heridos, aunado al repudiable secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, que ha sumergido al país en una profunda frustración y tristeza.
Pese a todo lo mala que ha sido esta desagradable experiencia, el repudiable hecho ha servido para despertar la conciencia de muchos venezolanos, que están dispuestos a defender la Patria, y así garantizar que siga siendo independiente, libre y soberana.
Pero antes debemos dejar en claro, que debido a que no somos un país que anda por el mundo promoviendo conflictos, guerras, ni haciéndole culto a la muerte, tenemos el deber primero de llamar al diálogo, al entendimiento y a la concordia, a fin de mantener la paz, pese a que esta última ha sido interrumpida, con saldos lamentables.
Detalles de todo lo que se gestó el pasado 3 de enero, lo han descrito todos aquellos que estuvieron cercanos a los dolorosos acontecimientos, dejando en la población un sabor, por demás, amargo.
Todo esto nos hace recordar que mucho antes de que se desencadenará esta triste y desagradable experiencia, a través de nuestros persistentes escritos advertimos que todo esto se veía venir, por ello hicimos la sugerencia de que había que profundizar más aún el diálogo, pese a que el presidente Maduro nunca dejó de invitar al presidente Trump para llegar a un arreglo que no afectará a ninguna de las partes, mientras otros, por el contrario, alentaban para que el país fuera invadido, tal como ha ocurrido, desgraciadamente.
Esta nueva entrega, aclaramos, no pretende de ninguna manera, pese a que hay interrogantes que merecen respuestas, sacar 'el hacha para que se desate un guerra' interna en el país; por el contrario exhortamos a la nación en pleno a mantenernos todos en paz y unidos.
Desde luego, cada quien desde su propia trinchera, debería estar presto a exigirle al gobierno del presidente Trump, liberar de inmediato y devolver sanamente al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama, Cilia Flores, por cuanto las imputaciones que se les han hecho tras un juicio, no se ajustan a la realidad.
Más ahora que EEUU acaba de retirarle al presidente Maduro la acusación de ser un narcotraficante, que fue la pieza clave que utilizó Trump para desprestigiar lo y así promover su derrocamiento y posterior secuestro.
¿Que podemos decir de este vil atropello en contra de nuestro país?.
Prácticamente nada distinto a lo que ya se ha venido pregonando a todas luces aquí en nuestro país y desde los más distantes territorios de nuestro Continente.
La acción bélica llevada a cabo por EEUU en contra Venezuela, dicha por el propio relator de la ONU, Ben Saul, ha sido ilegal, por lo que pidió investigar al presidente Trump.
Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) denunciaron igualmente la violación del Derecho Internacional y de la Soberanía, instando a proteger a los civiles y restaurar la democracia.
Ambos organismos monitorean en estos momentos la situación tras la incursión militar norteamericana que busca controlar los recursos del país, entre ellos, agregamos, nuestro petróleo, aclara el texto.
El fiscal general de la nación, Tarek Willian Saab, por igual expresa que EEUU cumplió una agresión sistemática, es decir, a través de una serie de narrativas falsas y mediáticas, hizo que se desencadenara la agresión militar en contra de Venezuela.
Incluso, documentos desclasificados de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), destacan que la captura del presidente Maduro se planificó, desde hace tiempo, sin justificación creíble, pero además resaltan que Trump utilizó un discurso patriótico ficticio para justificar la acción bélica, con el objeto de engañar, en primer lugar, a los estadounidenses.
La acción militar tampoco contó, como es sabido, con el apoyo del Congreso, quien tiene a su cargo aprobar o desaprobar este tipo de acciones militares, como lo denunciaron algunos congresistas estadounidenses.
Vale aclarar que de acuerdo a los documentos desclasificados, dados a conocer en parte a través de los artículos "Línea roja", y "El último petróleo", de la autoría de un economista de apellido Wolk, se maneja el término que no fue una defensa nacional, como lo dijo Trump.
Aunado a todo esto, hemos visto también que a última hora, EEUU admite que el Cártel de "Los Soles", no existe, y por ello retiró la principal acusación en contra del presidente Maduro, porque no se puede probar su existencia.
Otras opiniones que nos han llamado la atención han sido la de la consultora política venezolana, Indira Urbaneja.
Esta destacada dama ha dicho, entre otras cosas, que el ataque del imperio al territorio venezolano fue desmedido, brutal, que violó, además, el Derecho Internacional.
Nosotros le entregaríamos que también ha violado el tratado de Ginebra, e incluso la propia Constitución de los EEUU, como lo asegura el fiscal Saab.
Urbaneja, demostrando una vez más su capacidad analítica, añadió que "Trump, tras ver que el presidente Maduro no accedió a sus demandas, reaccionó de manera violenta, porque es un malcriado".
"Maduro era un obstáculo para Trump, por ello ordenó llevarlo a EEUU", destaca Urbaneja.
"Si Maduro no es liberado en los próximos días por la presión internacional, ha muerto entonces el Derecho Internacional, la soberanía de los países, las resoluciones de la ONU y el respeto a los organismos nacionales", dijo la entrevistada.
De seguidas se preguntó:
De que nos sirve Naciones Unidas si hay un genocidio en Palestina?
De que nos sirve la ONU si aquí entraron y secuestraron al presidente de la República, junto con la primera dama, y asesinaron a más de 80 compatriotas?
Urbaneja agregó además que Trump reconoció todo el tiempo a Maduro como Presidente. " Las veces que habló con él lo saludó llamándole Presidente. Lo mismo hizo Marco Rubio cuando mencionó al jefe de Estado", dijo.
Nos falta ahora decir como vimos al presidente Maduro una vez que fue mostrado por el gobierno de EEUU cuando arribó a ese país, esposado, junto a la primera combatiente, Cilia Flores.
De entrada vimos a un Maduro impertérrito, muy seguro de si. En su rostro no se reflejaba la tristeza, ni mucho menos el miedo. Lo notamos sereno, decidido, valiente y retador, incluso, pese a estar secuestrado y detenido, de manera ilegal, en un país extranjero.
Al Presidente se le vio haciendo señales de 'victoria', con sus propias manos, repetimos, de manera retadora. Su cuerpo, por demás alto y erguido, denotaba que de rodillas, sumiso y humillado, jamás.
Maduro tiene a su favor la verdad. Eso lo proyecta, cada vez más, ante la comunidad internacional. De hecho eso acaba de ocurrir, no sin antes exigir, desde todos los rincones del mundo, que sea liberado por considerarlo inocente.
Pero además por ser un Presidente provo, que ha sido electo democráticamente, y goza, además, de inmunidad, y al mismo tiempo por ser considerado como un verdadero líder y estadista, intercontinental.
Creemos que Trump, por su arrogancia, estimó necesario formalizar un ataque directo contra Maduro, por cuanto sintió que lo venía opacando en toda la region Occidental, cada vez que el jefe de Estado venezolano daba respuestas a sus ataques, por ello preparó en sus laboratorios comunicacionales narrativas falsas y mediáticas en su contra, que dieron pie para invadir después a Venezuela y secuestrarlo, violando así normas y estamentos internacionales.
Maduro es hoy más que nunca, una referencia mundial, no solo porque ha sido secuestrado por EEUU, sin razón ni causas, sino porque realmente es un gran líder con dimensiones que se pierden de vista en la distancia.
Venezuela, pese a todo, no anda a la deriva. Líderes como la presidenta (e) Delcy Rodríguez y el ministro Diosdado Cabello, entre otros importantes personajes del mundo político venezolano, garantizan la continuidad de la Revolución Boliviana, aunque esté hecho, y así lo percibimos, les molesta a quienes indebidamente promovieron o alentaron la invasión.